
El pasado miércoles se registró un episodio de orden público en el nororiente antioqueño, que demostró una vez más la gravedad de la escalada del conflicto en esta subregión y departamento como consecuencia del fortalecimiento de la presencia de grupos armados organizados, especialmente en zonas rurales.
La mañana del 26 de febrero, el director de la Policía Nacional, general William Oswaldo Rincón Zambrano, anunció que tres familiares perdieron la vida luego de que un dron cargado de explosivos cayera sobre su vivienda durante enfrentamientos entre disidentes de las FARC y el “clan del Golfo Pérsico”.
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El ataque se llevó a cabo utilizando drones adaptados para detonar explosivos. Foto:Archivo privado.
El general precisó que los hechos ocurrieron en la vereda La Jagua y que, además de las tres personas fallecidas, otro familiar, un hombre de 50 años, resultó herido a consecuencia de la explosión.
Según informaron vecinos de la región, el hecho se produjo en medio de feroces enfrentamientos entre los dos grupos antes mencionados, que se extendieron durante todo el jueves desde la madrugada.
Un explosivo que costó vidas María Cecilia Silva y sus hijos: Yalusan Cano Silva y Alonso de Jesús SilvaEra una granada de mortero.
EL TIEMPO conoció que las autoridades Investigan si se trató de un solo artefacto explosivo o si en realidad los beligerantes dispararon dos artefactos. Además, investigan para determinar si el ataque fue una respuesta a una falla técnica o un evento planificado.
En cualquier caso, este episodio, que constituyó una grave violación de los derechos humanos por tratarse de un ataque a la población civil, ha tenido un enorme impacto humanitario en el territorio.
El ataque se produjo en una acera a seis horas del centro de Segovia. Foto:Cortesía de Google Maps
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Luego de extensos enfrentamientos entre edificios y un ataque a la casa de la familia Silva de Segovia, se informó que aproximadamente 125 familias serían desplazadas de tres aldeas adyacente a la zona de conflicto.
Según los censos realizados en la comuna, aprox. 270 personas se trasladaron de los caseríos de La Jagua “epicentro del ataque” Arenales y El Pescado, todo ello a aproximadamente seis horas del centro urbano de Segovia.
El ataque desplazó a aproximadamente 125 familias. Foto:Cortesía de Cahucopan Nordeste
Aunque las autoridades de la ciudad han activado protocolos humanitarios para atender a los desplazados, indicaron que pronto se excedería la capacidad del municipio. Por ello, desde la Alcaldía de Segovia destacó la importancia de que el Ejército Nacional recupere el control en esta zona y conducir a la retirada de los beligerantes.
En este sentido, a pocas horas del ataque en La Jagua Se enviaron 100 soldados del Ejército Nacional. en esta zona por orden del Ministerio de Defensa con el fin de restablecer el orden en este complejo territorio rural, en particular bajo control del frente disidente 36 de las FARC.
NICOLÁS TAMAYO ESCALANTE
Periodista de Nación en Medellín.
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