Hubo 300.000 mujeres que se sometieron a intervenciones quirúrgicas sin su consentimiento; 18 que murieron. No hay otro caso con esta cantidad de víctimas en América Latina.

9 de marzo de 2026

En una sentencia considerada histórica, el La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IAC) condenó al estado de Perú debido a las esterilizaciones forzadas realizadas en los años 90 durante la dictadura de Alberto Fujimori. Hubo unas 300.000 mujeres esterilizadas sin su consentimiento -se desconoce el número exacto-, la gran mayoría campesinos y nativosel sector más pobre y excluido del país. Estas esterilizaciones, realizadas bajo presión, con amenazas, engaños, como condición para recibir atención sanitaria o ayuda alimentaria, sin proporcionar información, formaban parte de una política pública, de contenido racista, para reducir la natalidad entre la población pobre. Son 18 mujeres que murieron como consecuencia de estas intervenciones quirúrgicas, realizadas en instituciones que no contaban con las condiciones necesarias. Estas graves violaciones de derechos humanos quedan impunes en el sistema de justicia peruano. No hay otro caso en América Latina con esta enorme cantidad de víctimas por esterilización sin consentimiento.

Esta sentencia de la Corte Interamericana -la primera en esta materia- Se refiere al caso de Celia Ramos, víctima de esterilización forzada que falleció a consecuencia de esa intervención en 1997.. Vivía con su marido, sus tres hijas, la mayor de las cuales tenía diez años, y su madre, en un pequeño pueblo rural de la región de Piura, al norte de Perú, en medio de la pobreza de la zona. Ante la presión del personal médico, fue trasladada a la enfermería, donde fue esterilizada, sin otorgar, como determinó la Corte Interamericana, su consentimiento informado. Durante su cirugía de esterilización, Celia sufrió un paro cardiorrespiratorio; El lugar no contaba con las instalaciones para atender esa emergencia y cayó en coma. Murió 19 días después.

A su juicio, La Corte Interamericana va más allá del caso específico de Celia Ramos y determina que su muerte ocurrió como parte de una política de Estado. las esterilizaciones forzadas llevadas a cabo por el régimen de Fujimori, dirigidas a miles de mujeres pobres, rurales e indígenas. En su fallo, el tribunal consideró que esta política de “esterilización masiva” se llevó a cabo “mediante coerción y amenazas por parte de funcionarios públicos que recibieron incentivos (del gobierno) para reclutar mujeres (para la esterilización), quienes fueron presionadas a someterse a procedimientos anticonceptivos definitivos”. En la sentencia de este tribunal se señala que quedó establecido “que esta política fue organizada y liderada desde los más altos niveles del Estado”.

Este es un fallo histórico porque por primera vez la Corte Interamericana habla de esterilización forzada y reconoce que lo ocurrido en Perú a Celia Ramos y a miles de mujeres fue resultado de una política de Estado. esterilizaciones forzadas masivas, que la Corte caracterizó como graves violaciones a los derechos humanos, y por primera vez en la historia de la práctica judicial de la Corte se habla de la existencia de violencia reproductiva, es decir, violencia cometida contra la capacidad y salud reproductiva de la mujer. Esto es muy importante para toda la región”, dice Catalina Martínez, vicepresidenta del Centro de Derechos Reproductivos para América Latina y el Caribe.que junto a las organizaciones Estudio para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (Demus) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) presentaron el caso de Celia Ramos ante la Corte Interamericana.

Juzgar a los responsables

La Corte Internacional ordenó al Estado peruano procesar a los responsables de la esterilización forzadatanto con el personal de salud que participó en estas esterilizaciones, como con los funcionarios públicos que las planificaron y ordenaron, incluidos los tres ministros de salud del régimen fujimorista. El fallecido dictador también fue acusado de estos hechos, pero murió antes de comparecer ante el tribunal por este caso. Uno de los ministros de Fujimori acusados ​​de esterilizaciones forzadas es Alejandro Aguinaga, quien fue médico personal del dictador y actualmente es congresista de Fuerza Popular, el partido que encabeza Keiko Fujimori, quien aspira al Senado en las elecciones del 12 de abril.

En 2002, tras la caída del régimen de Fujimori en 2000, se inició una investigación fiscal sobre esterilización forzada, que incluía el caso de Celia Ramos, pero Más de 20 años después, los responsables no han sido juzgados. La investigación fiscal tuvo varios obstáculos, fue archivada y reabierta, y recién en 2018 la fiscalía presentó auto de procesamiento. La audiencia oral se abrió a finales de 2021, pero fue cancelada cuando estaba en trámite y el caso fue devuelto a la fiscalía, donde se encuentra ahora. En este juicio hay 50 imputados, entre personal y funcionarios de salud. Este juicio incluye como víctimas a 3.307 mujeres, lo que supone una mínima fracción de las afectadas.

María Ysabel Cedano, abogada de Demus, precisa que con este fallo de la Corte Interamericana, el proceso judicial en el país “debe ser acorde a los estándares de derechos humanos establecidos por la Corte Interamericana”. Se señala que este fallo establece que “el Estado del Perú debe indemnizar a la familia de Celia y adoptar una política de reparación integral para todas las víctimas de esterilización forzada; también debe tomar medidas para evitar que estos hechos vuelvan a ocurrir”. Cedano califica este veredicto de la corte internacional como “un logro importante para la verdad sobre lo sucedido; esa verdad es nuestra bandera contra el negacionismo y la mentira del fujimorim”.

Ante la posibilidad de que los acusados ​​de esterilización forzada, para escapar de la justicia, recurran las leyes de amnistía para violadores de derechos humanos y de prescripción de crímenes de lesa humanidad y violaciones graves de derechos humanos aprobadas por el derechista Congreso y declaradas por la expresidenta Dina Boluarte, la abogada Gisela de Leónrif de Cejilo: “,La Corte Interamericana dice al Estado peruano que no hay posibilidad de aplicar amnistía o prescripción, se refiere específicamente a aquellas leyes aprobadas en 2024 y 2025 y específicamente señala que esta legislación no es aplicable porque constituye una grave violación de los derechos humanos”.

“Casi 30 años de lucha”

Marisela Monzón Ramos era una niña cuando murió su madre Celia Ramos. Su tío, hermano de Celia, inició la lucha para buscar justicia. Luchar contra el poder en desventaja. Entonces Marisela y sus hermanas tomaron la delantera en esa lucha.

“Este veredicto de la corte internacional es una gran noticia. Han sido casi 30 años de lucha en busca de justicia y verdad. Lo que hemos pasado es muy difícil. En nuestro país no pudimos conseguir justicia ni decir la verdad; ahora eso lo logramos con esta decisión de la corte internacional. Esperamos que ahora nuestro país reaccione como debe”, dice Marisela conmocionada.

Su hermana Marcia señala que su larga lucha por conseguir justicia en los tribunales peruanos continúa: “Es una lucha constante, diaria”.

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