
La gobernadora de Alabama, Kay Ivey, indultó el martes la pena de muerte de un hombre afroamericano que se enfrentaba a la pena de muerte por un asesinato cometido en 1991. pese a que no fue él quien disparó el arma que provocó la muerte de la víctima, cuya hija suplicó que le perdonaran la vida.
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El presidente, por el Partido Republicano, anuló la sentencia Charles ‘Sonny’ Burton, que se enfrentaba a la muerte por un robo en 1991 en una tienda de repuestos para automóviles donde murió un empleado, Doug Battle, pero el cómplice que le disparó sólo fue condenado a cadena perpetua.
Charles ‘Sonny’ Burton, afroamericano condenado por robo en 1991. Foto:Redes sociales
“No se puede, en conciencia, proceder con la ejecución del señor Burton ante circunstancias tan dispares. Creo que sería injusto para ellos ejecutar a un participante en este crimen si no ejecutan al participante que apretó el gatillo.“, explicó Ivey en un comunicado.
El indulto se produce después de una campaña de presión pública en Alabama, donde incluso la hija de la víctima, que tenía nueve años en el momento del asesinato, pidió intervenir porque el estado estaba “ejecutando al hombre equivocado”.
La mujer, Tori Battle, en un artículo del Montgomery Advertiser cuestionó la sentencia contra Burton, un hombre de 75 años en silla de ruedas con “mala salud” y artritis que iba a morir por hipoxia gaseosa de nitrógeno, un nuevo método que lo asfixiaría mientras permaneciera consciente.
“Cuando era niña, pensaba que justicia significaba castigo. Odiaba a los seis hombres involucrados (en el robo) y pensé que ser testigo de las ejecuciones me daría un cierre. A medida que crecí, entendí que la justicia no se trata de venganza. Se trata de verdad, proporcionalidad y justicia”, dijo.
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El incidente se produce en medio de la controversia sobre el creciente uso de la pena de muerte en Estados Unidos, que registró 47 ejecuciones el año pasado, casi el doble que en 2024, Cinco de ellos ocurrieron en Alabama, mientras que Florida estableció el récord con 19, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte.
Las autoridades estadounidenses han ejecutado al menos a 21 personas “probablemente inocentes”, en su mayoría afroamericanos y latinos, desde que comenzó la pena de muerte moderna en 1973, según indicó el pasado noviembre un informe de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU).
En lo que va de año, ya se han producido cinco ejecuciones en Estados Unidos en Texas, otro en Oklahoma y tres en Florida, que la próxima semana ejecutará a Michael King, condenado por secuestrar, violar y asesinar a una mujer en 2008.
Charles ‘Sonny’ Burton, afroamericano condenado por robo en 1991. Foto:Redes sociales