
Estudio de investigación internacional realizado bajo la supervisión de Universidad Atlántica en alianza con instituciones Estados Unidos y Francia, Descubrieron un grave problema ambiental que afecta directamente a la costa caribeña: la presencia masiva llantas No se utiliza en ecosistemas marinos.
Resultados del estudio publicados en la revista. Boletín de contaminación marina, documenta cómo los residuos destinados al transporte terrestre se convierten en contaminantes crónicos que degradan la biodiversidad de la costa colombiana y del resto del mundo.
Un equipo de científicos de la Universidad del Atlántico contribuyó a la investigación visión local crítica para este análisis global integral.
El documento, titulado “De las carreteras a los océanos: vías de contaminación de neumáticos de desecho en entornos costeros y marinos”, combinó conocimientos de geología costera y ecotoxicología para entender el camino que toman los neumáticos desde las carreteras hasta las profundidades del mar.
Esta colaboración internacional nos ha permitido identificar al Caribe como una de las zonas donde este fenómeno es más visible debido a las prácticas de eliminación de residuos en las comunidades costeras.
Reutilización informal en playas
El trabajo de investigación muestra que en el Caribe colombiano y otras regiones tropicales, los neumáticos no terminan en el agua por simple abandono, sino que se integran deliberada y precariamente al paisaje.
Los neumáticos al final de su vida útil suponen una amenaza subestimada para los ecosistemas costeros y marinos Foto:Cortesía de Óscar Rangel Buitrago
Usar neumáticos como estructura para probar. detener la erosión de las playas, como base para senderos y rampas, o incluso como muelles improvisados y arrecifes artificiales sin ninguna aprobación técnica.
Estas intervenciones, normalmente realizadas por personas previamente falta de soluciones formales de ingeniería, causar efectos graves a largo plazo. La fricción con el agua y la radiación solar fragmenta los neumáticos en partículas de desgaste y microplásticos, además de lixiviar sustancias químicas nocivas que afectan la calidad del agua y la salud de las especies marinas que habitan los arrecifes y manglares de la región.
Sin seguimiento de la contaminación marina
A pesar de la magnitud del problema, el estudio encontró que los neumáticos al final de su vida útil son a menudo “invisibles” para las autoridades medioambientales cuando cruzan la costa.
En algunas partes del Caribe se utilizan neumáticos para evitar la erosión. Foto:Cortesía de Óscar Rangel Buitrago
El estudio muestra que si bien Colombia tiene regulaciones sobre el manejo de neumáticos urbanos, estas normas sí aplican Pierden la pista de los residuos una vez que llegan al medio marino. Como resultado, el neumático ya no se considera residuo municipal y se convierte en un contaminante marino que nadie controla ni regula oficialmente.
Según el investigador Oscar Rangel Buitrago, de Uniatlántico, esta falta de gestión institucional permite que el caucho y los químicos se acumulen en los sedimentos marinos de manera indefinida, alterando los servicios ecosistémicos de los que dependen miles de personas. familias de pescadores en el departamento del Atlántico y el resto de la costa caribeña.
Los científicos enfatizan que es urgente incluir neumáticos en las estrategias nacionales de gestión de zonas costeras y programas de monitoreo de la contaminación marina.
Un estudio de la Universidad del Atlántico pretende sentar las bases Se prohíben las prácticas de infraestructura costera que utilizan materiales inapropiados y se promueven soluciones alternativas de protección costera que sean seguras y sostenibles.
Reconocer este material como una fuente específica de degradación ambiental es, dice Rangel, un paso esencial para proteger la salud de las comunidades costeras y avanzar hacia políticas públicas que verdaderamente protejan el patrimonio natural del Caribe.