
La ciudad de Medellín enfrenta una tensión constante debido a la presencia y protestas de cientos de indígenas mingas que han bloqueado el acceso durante 48 horas al Centro Administrativo La Alpujarra, sede del Gobierno de Antioquia, la Alcaldía de Medellín, la Casa de Justicia y muchas entidades gubernamentales de la región.
La madrugada del lunes, más de 500 personas de comunidades indígenas llegaron al centro administrativo de la ciudad después de largos viajes en autobuses y camionetas con escalera, o “chivas”.
Su llegada a la ciudad tenía como objetivo plantear una serie de exigencias al Gobierno de Antioquia, lo que llevó a la administración regional a mantener conversaciones con líderes de la Minga para llegar a un acuerdo que les permita no sólo retomar las actividades administrativas que han tenido que suspenderse en La Alpujarra en los últimos días debido a los bloqueos indígenas, sino también llegar a un acuerdo pacífico que permita a estas personas regresar a su lugar de origen lo más rápido posible.
Un episodio de tensión se vivió la tarde del martes tras el bloqueo de los pasos de vehículos en los alrededores de La Alpujarra por parte de indígenas.
Allí, grupos de motociclistas que intentaron pasar por una de las salidas de la rotonda de la avenida San Juan y avenida Ferrocarril se enfrentaron verbalmente con indígenas que intentaron bloquearles el paso.
Desde hace dos días se realiza una mesa de diálogo en La Alpujarra, en el centro de Medellín, entre las autoridades de Antioquia y los voceros de la Minga Indígena.
En las últimas horas se han reportado tensiones y disturbios públicos en la zona.
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— EL TIEMPO (@ELTIEMPO) 18 de marzo de 2026
Sin embargo, durante este intercambio, transeúntes y vecinos del lugar apoyaron la intención de los conductores, lo que provocó que la población local se viera obligada a retirarse y abandonar el camino de los motociclistas.
En el lugar del incidente, defensores de derechos humanos identificados con los Chalecos Azules intentaron mediar entre las partes, insertándose físicamente entre grupos de personas para evitar que el conflicto escalara. Al final, fue después de la persuasión de estas personas que se decidió dejar pasar a los motociclistas por la salida a la calle 44.
NICOLÁS TAMAYO ESCALANTE
Periodista de Nación en Medellín.