A pesar del resultado de Enrique Gómez Martínez hace cuatro años, cuando sólo obtuvo unos 48.000 votos en la primera vuelta de su candidatura a la presidencia, y de las discretas actuaciones que siguieron ayuda nacional en su candidatura al concejo de Bogotá – donde tampoco obtuvo los votos suficientes para conseguir un escaño en el concejo distrital –La suerte de esa comunidad en las últimas elecciones parlamentarias fue diferente.
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Salvación Nacional obtuvo tres escaños en el Senado (podrían ser cuatro dependiendo de cómo vayan las elecciones) y uno en la Cámara. Necesitaban el 3% para cruzar el umbral y según el preconteo obtuvieron el 3,63% con 705.924 votos. Antes de estas elecciones, sus expectativas eran ganar hasta diez senadores y algunos escaños en la Cámara. Aunque no lo lograron, se salvaron de perder su personería jurídica.
“Hemos logrado llegar al Senado con ayuda nacional. Estamos orgullosos de todos los candidatos y saludamos humildemente el apoyo del pueblo colombiano a la Lista Tigre.Abelardo de la Espriella”. El mensaje de victoria, aunque respaldado por un voto todavía moderado, está reñido con las perspectivas para 2023.
Enrique Gómez, dirigente de Ayuda Nacional y candidato al Senado Imagen:@@Enrique_GomezM
En las elecciones regionales de ese año, Enrique Gómez Martínez presentó la candidatura de su hijo, Nicolás Gómez Arenas, al concejo de Bogotá. junto a Lucas Durán Hernández como candidato de JAL en Usaquén y Juan Camilo Neira por JAL en Fontibón. Nadie pudo ser elegido.
Sin embargo, el resultado del 8 de marzo no estuvo exento de tensiones dentro del mismo espectro político. Desde el movimiento, han señalado ataques desde el centro democrático.
Elecciones legislativas en Antioquia. Imagen:Jaiver Nieto Álvarez.
En una de las marchas públicas estuvieron Gómez y Tomás Uribe, hijo del expresidente y líder natural del Centro Democrático Álvaro Uribe. Si bien Gómez argumentó en una carta abierta que las industrias con causas afines deberían evitar conflictos internos, lo cierto es que este tenso momento de la conversación pública se reflejó en cierta medida en la polémica sobre los votantes de derecha.
Hay varias razones que explican el surgimiento del Movimiento de Ayuda Nacional. Uno de ellos señalaría un distanciamiento progresivo del centro democrático.
Nos llaman “fanáticos”. Y sí: fanáticos de la seguridad, el cumplimiento y el desarrollo. Fanáticos de la inferior condición, vida y protección de nuestros hijos
Enrique GómezDirector de Ayuda Nacional
El foco debería mostrarse más a la derecha.
En 2023, para la alcaldía de Bogotá, el movimiento aceptó a Diego Molano, quien también fue candidato de CD y finalmente se ofreció por el movimiento Reconstruyamos Bogotá, con el apoyo de ambas comunidades. A diferencia de ese momento, la estrategia hubiera sido marcar más claramente esa separación y presentarse como una alternativa dentro de la derecha.
Según Cristian Rojas, jefe del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de La Sabana, una de las claves es que “este electorado ya existía, pero votó por el Centro Democrático”. Cuando aparece un movimiento visible y más a la derecha puede llamarles la atención, sobre todo si se considera que en el centro democrático hubo quiebres importantes para el voto de la derecha dura con la declaración de José Félix Lafaurie de abandonar el partido y la postura de María Fernanda Cabal, quien se ha distanciado de las decisiones de su partido.
¿Cuál es el futuro de María Fernanda Cabal? Imagen:
A esto se suma la retórica con la candidatura presidencial de Abelardo de la Espriella, que puede considerarse otro factor decisivo para que Salvación Nacional cruce el umbral. El movimiento incluso ha incorporado un símbolo de tigre en su campaña desde diciembre, en un intento de alinearse con el candidato presidencial.
Según Rojas, esa decisión hubiera sido arriesgada dado que Abelardo de La Espriella es un candidato que se presenta como “outsider”. “La fuerza de su campaña está en su propio nombre y no en la estructura del partido, por lo que no fue fácil trasladar el plan electoral de las listas al Congreso, pero aparentemente lo logra”, dice Rojas.
Sin embargo, lo anterior no fue trasladado a otros casos. Por ejemplo, aunque Juan Daniel Oviedo superó los 1,2 millones de votos, no logró trasladar ese poder a la lista legislativa. Por otro lado, Þjóðarhjáviln logró aprovechar en parte este “tirón”.
Por otro lado, para Alejandro Chala, politólogo e investigador de la Fundación Pares, El aumento de los votos de ayuda nacional en comparación con otras elecciones se debería al crecimiento de votantes más hacia la derecha, como en otros países latinoamericanos. y no tanto del “efecto arrastre De la Espriella”.
La tesis de Chala se inclina más bien a decir: “De la Espriella y Salvación Nacional se han convertido en un espacio para que los sectores que conforman la ‘extrema derecha’, que antes estaban dispersos, tengan la posibilidad de concentrarse en un solo punto”. Pero en eso coincide con Rojas. El papel del Centro Democrático, que actuaba como “dique de contención” para la derecha institucional con otras ideologías más fuertes, ha cambiado.
Más del 30% de los votos del Centro Democrático en las elecciones al Congreso provienen de Medellín Imagen:EL TIEMPO
El ‘fork’ en las listas
La estructura de las listas fue crucial para que la ayuda nacional obtuviera sus resultados. Según Rojas, la comunidad logró no sólo atraer votantes, sino también un perfil estratégico con base electoral propia.
Entre ellos destacan figuras del sector cristiano como Sara Castellanos y Carol Borda, su boleta en la Cámara por Bogotá. Castellanos, hija de Emma Castellanos –senadora de 2018 a 2022– y César Castellanos, fundadores de la Iglesia Misión Carismática Internacional, ya se había postulado al Senado por el Partido Liberal (no continuó) y era concejal en Bogotá. Desde entonces, ha fortalecido un perfil activo en la defensa de la familia tradicional y las actividades provida.
Las listas también incluían “personas influyentes de derecha”. Figuras como el ahora electo John Alejandro Bermeo (conocido como Alejo Bermeo), con un discurso centrado en los valores ultraconservadores, y Julián Zamudio, que se define como un traidor y un “liberal”, dieron al partido una sensación de renovación.
Para Chala, esta diversidad de perfiles -algunos conservadores, otros más liberales, sectores cristianos y otro grupo insatisfecho con el uribismo- sugiere que más que una estructura ideológica dura, Þóðhjáb ha logrado transformarse en un lugar donde conviven varias vertientes de la derecha bajo un mismo paraguas electoral.
Esta comunidad recuperó su personalidad jurídica en 2021. En las elecciones legislativas de 2022 fue la lista menos votada, pero no perdió su condición de partido. En ese momento, se otorgó un mecanismo de ajuste o período de gracia hasta 2026 como medida de reparación histórica a partir de la sentencia SU-257 de 2021, que confirma que las personas desaparecidas por violencia sistemática -como el asesinato de Álvaro Gómez Hurtado, en este caso- no podrán ser medidas inmediatamente bajo la circunscripción del 3% del electorado.
El tono triunfante no sugiere moderación. Enrique Gómez Martínez ha decidido adoptar el nombre de sus oponentes para convertirlos en eslogan: “Nos llaman ‘fanáticos’. Y sí: fanáticos por la seguridad, la cohesión y el desarrollo. Fanáticos del menos Estado, de la vida y de proteger a nuestros hijos. Se acabó el reinado de lo ordinario”, afirmó días después de los resultados.
Paula Valentina Rodríguez
Escritura política
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