

relación diplomática entre Colombia y Ecuador se ha caracterizado por la tensión en los últimos meses. Lo último se debió a la denuncia del presidente Gustavo Petro, realizada el 16 de marzo en el Consejo de Ministros, sobre hallazgo de explosivos de origen ecuatoriano en territorio colombiano.
LEA TAMBIÉN
El incidente, que motivó el envío de una carta formal de protesta a Quito, se suma a una serie de fricciones acumuladas desde el año pasado y fueron revividos con la reciente introducción de aranceles recíprocos que afectan el comercio bilateral. Aunque declaraciones de la cancillería del país vecino muestran que la intención puede ser reiniciar las conversaciones.
Mientras el presidente Petro afirmó que la bomba fue lanzada desde el país vecino en medio de operaciones militares, el gobierno de Daniel Noboa niega cualquier invasión.
De hecho, Noboa no sólo negó que el accionar de sus fuerzas oficiales haya traspasado sus fronteras, sino que declaró que los familiares de uno de los principales comandantes de ese país estarían en Colombia: “Cuando en Colombia le den espacio a la familia de ‘Fito’ (ahora detenido), (…) seguiremos limpiando y levantando al Ecuador.
El presidente Petro viajó a Ecuador a finales de mayo para la toma de posesión de Daniel Noboa. Imagen:la presidencia
La tensión entre ambos líderes no es reciente. El distanciamiento comenzó tras la elección de Daniel Noboa, cuando el presidente Petro tardó varios días en reaccionar ante los resultados. Aunque el presidente de Colombia estuvo presente en la toma de posesión en mayo de 2025, no se logró la estabilidad en la unión.
La atención se centra en la seguridad
Con la llegada de Noboa, Ecuador endureció su política de seguridad para combatir el narcotráfico y señaló consistentemente el origen de gran parte de la violencia en su territorio a partir de grupos armados colombianos. Esta situación ha creado un cruce de acusaciones sobre responsabilidad en el control fronterizo.
En julio de 2025, el gobierno de Noboa anunció a Colombia su decisión de deportar a los nacionales colombianos detenidos en cárceles ecuatorianas. Se estimó que el transporte era de unas 800 personas.
Ingreso de colombianos privados de libertad en Ecuador al país por la frontera de Nariño. Imagen:Canciller.
Bogotá expresó su consternación por la implementación unilateral de esta medida. El Departamento de Estado también señaló en su momento que la forma en que se implementó tal decisión “ignoró las reiteradas solicitudes del gobierno colombiano de preparar un protocolo que permitiera el traslado de estas personas”.
LEA TAMBIÉN
Disputa comercial con nueva tarifa
A lo anterior se suman en las últimas semanas los conflictos económicos. Ecuador impuso aranceles a productos agrícolas y manufactureros provenientes de Colombia con un “margen de seguridad” del 30%. El operativo se justificó por la supuesta falta de cooperación en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera.
En respuesta, Bogotá impuso medidas recíprocas a varios productos del país vecino. Ante esto, Quito incrementó la tarifa de transporte del crudo de Ecopetrol a través de oleoductos operados por Petroecuador, la cual pasó de 3 a 30 dólares por barril.
A raíz del tema aduanero, y en medio de un debate sobre seguridad fronteriza, la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, anunció el 17 de marzo que se retomarían las conversaciones en el marco de la Comunidad Andina (CAN), con el objetivo de encontrar una solución a la guerra comercial entre ambos países.