



Al sur de Bolívar, un Una región históricamente penalizada por la minería ilegal y los cultivos ilegales.se convirtió, según el ejército, el laboratorio de guerra de grupos armados más sofisticado de Colombia.
En las últimas horas, el golpe de Estado llevado a cabo por la Fuerza de Despliegue Rápido N° 9 del Ejército Nacional reveló el nivel de tecnología que Respaldando a Édgar Madrid Benjumea, el brazo armado del Clan del Golfo.
Después de 12 días de infiltración silenciosa y movimientos tácticos intermedios densa selva en el sendero Caño Doradas, en la comuna de Cantagallo soldados desmantelaron un un centro de entrenamiento especializado que no solo producía explosivos, sino que también capacitaba a delincuentes en el uso de drones para ataques aéreos.
LEER TAMBIÉN
El arsenal de la guerra asimétrica
Armas confiscadas en el sur de Bolívar Foto:EJÉRCITO NACIONAL
Lo que quedaba era el resto de la operación, que incluyó sangrientos combates en la zona. Durante el operativo tres presuntos miembros de la organización fueron asesinados y tres fueron capturados. Sin embargo, sólo el inventario de lo sustraído muestra el verdadero peligro de este enclave:
Capacidad de fuego: 7 fusiles, más de mil cartuchos de diversos calibres y granadas de mano.
Explosivos: 23 granadas de mortero, 38 artefactos explosivos improvisados (AEI), un cordón detonante y 50 kilogramos de urea (un químico necesario para mejorar la detonación).
Logística de guerra: Uniformes Pixel, chalecos tácticos, cascos protectores y brazaletes organizativos.lo que demuestra una estructura jerárquica y uniforme.
“La función principal de este lugar era el entrenamiento en la producción y activación de artefactos explosivos y drones, que luego eran utilizados contra la Fuerza Pública”, confirmó el comando del Ejército.
LEER TAMBIÉN
Una región en disputa por el oro
Capturados en el sur de Bolívar Foto:EJÉRCITO NACIONAL
El Sur de Bolívar no es un escenario cualquiera. Su estratégica posición geográfica lo conecta con el Bajo Cauca Antioquia y el Magdalena Medio, convirtiéndolo en un corredor deseable para el narcotráfico y la minería ilegal. Ahora mismo En esta zona se está librando una guerra muy intensa a tres bandas entre grupos armados ilegales:
Clan del Golfo: Busca el control total de los ingresos provenientes de la minería ilegal de oro.
ELN: Mantiene una presencia histórica en las montañas y se opone a la expansión paramilitar.
disidentes de las FARC: Otros grupos que desean recuperar el control de las rutas de salida de la cocaína.
Detalles del operativo contra el clan del Golfo en el sur de Bolívar. Este es el Coronel Yaen Hassan Serrano Chacón, comandante de la Fuerza de Despliegue Rápido 9* pic.twitter.com/RumNkCAxbx
— Juan (@PilotodeCometas) 20 de marzo de 2026
Esta disputa involucró a municipios como: Cantagallo, Santa Rosa, Las Lobas, San Pablo y Simití en crisis humanitaria marcado por desplazamientos forzados, amenazas a líderes comunitarios y ahora amenaza de ataques con dronesuna táctica que el Clan del Golfo tomó prestada de los conflictos internacionales para compensar la superioridad aérea del estado.
LEER TAMBIÉN
Drones: la amenaza silenciosa desde el aire
Capturados en el sur de Bolívar Foto:EJÉRCITO NACIONAL
El descubrimiento de esta instalación de entrenamiento confirma una tendencia inquietante: un cambio de la guerra de guerrillas tradicional a la guerra tecnológica de bajo costo. Los drones, utilizados para lanzar explosivos de forma remota, permiten a grupos como el Clan del Golfo atacar patrullas militares o comisarías sin poner en peligro directamente a su gente.
La destrucción de este centro en Caño Doradas rompe la cadena de conocimiento técnico que amenazaba con escalar la violencia en el departamento de Bolívar.
LEER TAMBIÉN
¿Qué sigue para la población civil?
A pesar del éxito militar, la ansiedad persiste. El ejército anunció que seguirá desplegando sus fuerzas de inteligencia y aéreas para evitar la reorganización de subestructuras en otros puntos de la Serranía de San Lucas. Sin embargo, la comunidad internacional y las organizaciones de defensa locales advierten que mientras la economía ilícita siga pujante, la infraestructura bélica seguirá mutando.
Además te invitamos
Miremos nuestro documento:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
cartagena