
Presidente de la Unión de Funcionarios Diplomáticos y Consulares (Unidiplo), José Salcedorespondió a la entrevista concedida a EL TIEMPO por el director de la Academia Diplomática, Harol González Duque, quien dijo que la carrera diplomática debe ser democrática, ya que -según dijo- está integrada por funcionarios de alto rango.
“Hay que decirlo como está La carrera diplomática está dominada por gente proveniente de universidades y colegios privados y este gobierno ha tenido un compromiso muy claro de democratizar acceso y fortalecer la carrera diplomática, no debilitarla ni su calidad o profesionalismo”, afirmó González Duque.
Según el director, más del 85% de quienes hacen carrera diplomática provienen de colegios privados y casi el 70% de universidades privadas, la gran mayoría en Bogotá.
¿Unidiplo encuentra apoyo en las declaraciones del director de la Academia?
José Salcedo, presidente de Unidiplo. Imagen:UNIDIPLO
No hay apoyo empírico para esa afirmación. El Ministerio de Relaciones Exteriores no cuenta con una descripción detallada y completa de los funcionarios en labores diplomáticas y consulares. Esta ha sido una solicitud que hemos hecho repetidamente, y también hemos negociado varias listas de solicitudes durante los últimos años sin ningún detalle específico. Además, esta lectura ignora dos realidades fundamentales. En primer lugar, el tipo de institución educativa no determina el origen socioeconómico ni el estatus ideológico de un individuo. En segundo lugar, las cifras citadas tienden a reflejar la desigualdad estructural que existe en el país en el acceso a la educación, que necesariamente el gobierno nacional debe abordar y que en ningún caso refleja un sistema de exclusión específico de la carrera, sino una triste realidad de nuestro país.
¿La carrera diplomática está ligada a la élite como dice el presidente Petro?
La carrera diplomática es la única vía que tienen los colombianos sin vínculos políticos o familiares con el poder para acceder al servicio exterior.. Quienes los tienen siempre han trabajado en consulados y embajadas, seleccionados personalmente por el gobierno, sin necesidad de participar en ningún concurso y con requisitos mínimos. El resto, ninguno que no tenga estos contactos, compite con miles de otros aspirantes y tiene que demostrar que son los mejores candidatos mediante pruebas anónimas.
¿Qué números tienes?
Hay datos verificables sobre educación universitaria, no sobre educación secundaria. En ese sentido, lo que muestran distintas fuentes es que la composición de los estudiantes universitarios en Colombia –incluidas las universidades públicas– refleja una desigualdad estructural en el país. Por ejemplo, universidades como la Universidad Nacional reportan que la mayoría de estudiantes de escuelas privadas, especialmente en ingeniería, medicina y derecho, están muy cerca de la carrera. Naturalmente, a nadie se le ocurre describir a los estudiantes de Landsháskól con los desafortunados nombres con los que se ha hablado de nosotros, incluso cuando las cifras son similares. También hay datos relevantes sobre el sistema educativo en general: en ciudades como Bogotá, la gran mayoría de los estudiantes de escuelas privadas (cerca del 90%) pertenecen a los grados 1, 2 y 3, desafiando la idea de que solo la élite estudia en el sistema privado. Lo mismo puede decirse de los estudios universitarios, donde más del 70% de los estudiantes de las universidades privadas pertenecen al 1º, 2º y 3º estrato. Las cifras referentes a la formación superior de los funcionarios públicos en el puesto de trabajo sólo reflejan la realidad del país y no sustentan la idea de que la carrera sea un espacio reservado a la élite económica.
¿Cómo ve al director de la Academia Diplomática apoyando las críticas del presidente a la carrera?
Harol González Duque fue vicepresidente de Asuntos Internacionales de Colombia Humana. Imagen:Canciller.
Nos parece preocupante y estigmatizante, incluso aterrador, dado que es representativo del Estado atacar a otros en la misma situación. Apoyar estas afirmaciones sin ningún respaldo empírico contribuye a tergiversar la opinión pública, socava la confianza en una institución que se ha fundamentado en principios fundamentales de meritocracia y profesionalismo, y alimenta una narrativa dañina que ignora un principio fundamental de la práctica diplomática, a saber: que solo respondemos a las instrucciones y órdenes del gobierno nacional. Por esta razón, la carrera diplomática y consular de Colombia es un patrimonio nacional y una poderosa herramienta a disposición del gobierno para alcanzar sus objetivos en el escenario internacional.
El director dijo que la relación con los funcionarios de carrera diplomática se basa generalmente en el trabajo y el respeto mutuo. ¿Estás de acuerdo por qué se percibe tanta tensión desde fuera?
Ese ha sido precisamente el espíritu de Unidiplo y de todos los funcionarios de Carrera. La invitación siempre ha sido al diálogo, la cooperación y el respeto. Hemos solicitado múltiples reuniones con el presidente para hablar directamente y demostrar que su visión de la carrera es errónea. En respuesta, hemos recibido sólo una descalificación. En efecto, a nivel operativo, la relación suele desarrollarse en relación con el trabajo institucional, como corresponde al carácter misionero de la carrera. Pero la sensación de tensión está provocada principalmente por declaraciones públicas que ilegalizan la carrera o ignoran su funcionamiento, que se han repetido durante este gobierno desde la presidencia, y por decenas de nombramientos personales que no cumplen con los requisitos marcados por la ley. Esta desconexión entre el trabajo cotidiano y el discurso público es lo que alimenta la percepción externa de conflicto.
¿Está de acuerdo con los cambios que esta administración ha querido implementar en el concurso de ingreso?
Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería. Imagen:Canciller.
Apoyamos todos los cambios que fortalezcan la transparencia, la igualdad y la inclusión. De hecho, algunos de los avances recientes –como la competencia a nivel nacional e internacional, su ampliación, el aumento del pago a los competidores cuando inician el año de formación y la revisión del sesgo de género en los exámenes, para realizar cursos de preparación para el concurso de ingreso– son propuestas que históricamente han sido introducidas y negociadas por los propios responsables de los contratos laborales a través de los sindicatos. En esencia, estos logros han respondido al cumplimiento por parte del gobierno nacional de estos apartados de los acuerdos sindicales que contienen exigencias históricas para la carrera de los servidores públicos. Además, hemos enfatizado que una medida necesaria para asegurar la democratización del ingreso a la carrera es mejorar las condiciones de los estudiantes de los cursos diplomáticos y consulares. La razón principal por la que en el pasado había una mayor concentración de ingresos en Bogotá es que los estudios no eran gratuitos, por lo que los estudiantes debían tener fondos suficientes para mantenerse o una red de apoyo en Bogotá que pudiera acogerlos y cubrir sus gastos. El salario del curso fue una de nuestras luchas constantes, que finalmente se hizo realidad durante el primer gobierno de Santos. Desde entonces, hemos estado presionando para que se aumenten estas tarifas, a medida que este gobierno ha ido avanzando.
¿Cuál es su posición respecto de la supresión de los requisitos para los puestos de libre nombramiento y remotos?
Nadie puede aceptar la abolición del desempleo en el servicio exterior. Lo que no se ha entendido es que con la eliminación de los requisitos de ingreso al Servicio Exterior, quienes no están en la carrera no pierden a los “grandes nombres” ni a los “oligarcas”, sino que pierden el país entero. Basta pensar en un embajador en Washington que no habla inglés. Todos los que conocemos este negocio sabemos que las decisiones trascendentes y verdaderamente impactantes se desarrollan a través de una llamada telefónica informal o un encuentro casual en el pasillo afuera de las salas de negociación. Para eso, conocer el idioma es clave. Esta decisión de eliminar requisitos terminará siendo muy costosa para todos los colombianos. El punto fundamental es que cualquier cambio preserve el principio del mérito como eje central del acceso a las carreras.
¿Para usted, esta administración ha debilitado la competencia?
Petro y Canciller Imagen:Petro y Canciller
Existen preocupaciones legítimas sobre decisiones que pueden afectar la institucionalización de la carrera, especialmente en relación con el uso de personas no autorizadas para ingresar al Servicio Exterior, como el estatus provisional, la eliminación de condiciones para embajadores y gerentes, el incumplimiento por parte del Ministerio de las leyes de igualdad y la constante descalificación pública e injustificada de funcionarios públicos. Al mismo tiempo, es justo admitir que se han logrado algunos avances en acuerdos sindicales anteriores. En ese sentido, el equilibrio es mixto. Sin embargo, reiteramos que el objetivo debe ser aspirar a un servicio exterior plenamente profesionalizado, donde el acceso y el ascenso se rijan únicamente por el mérito.
JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZ
Escritura política