La selección de Bolivia se mantuvo firme en su anhelo de regresar a la máxima cita del fútbol mundial, logrando una victoria sobresaliente de 2-1 frente a Surinam este jueves, en el marco de la semifinal del repechaje intercontinental B que se llevó a cabo en el estadio de Monterrey. Este emocionante encuentro marcó un hito en la historia reciente del fútbol boliviano, uniendo a los aficionados en la búsqueda de un sueño que parecía distante.

El primer golpe en el encuentro fue asestado por Liam van Gelderen, quien adelantó a Surinam con un gol en el minuto 48, lo que dejó a la afición boliviana en un estado de desánimo momentáneo. Sin embargo, la determinación y el espíritu de lucha de Bolivia se hicieron evidentes cuando, en el minuto 72, Moisés Paniagua logró igualar el marcador. Este tanto fue el resultado de una estrategia bien ejecutada, que llenó de esperanza a los seguidores de La Verde. A solo siete minutos después, Miguel Terceros transformó un penal, dándole a Bolivia una ventaja crucial al minuto 79, desatando la euforia en las gradas del estadio.

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El objetivo de Bolivia es claro: regresar al Mundial tras una prolongada ausencia de casi 32 años. Este significativo triunfo les garantiza avanzar a un partido crucial contra Irak, que se disputará el martes, en el cual se jugarán el acceso a Norteamérica 2026. En este escenario mundialista, Bolivia se unirá al Grupo I, donde ya esperan equipos de gran renombre como Francia, Senegal y Noruega, una prueba de fuego para una selección que busca experimentar nuevamente la gloria de competir entre los mejores.

La victoria de Bolivia fue presenciada por un público apasionado de 33.547 espectadores, entre los cuales se encontraba el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien a su vez observó el amplio despliegue de seguridad que se había implementado en las cercanías del estadio, contando con la presencia del Ejército, la Guardia Nacional y las fuerzas policiales estatales y municipales para garantizar la seguridad del evento.

El célebre Gigante de Acero, como se denomina al estadio en Monterrey, fue testigo de una atmósfera cargada de emoción, donde la afición boliviana se hizo notar con un apoyo incondicional que superó en número y fervor al público surinamés. Las decepciones acumuladas a lo largo de los años se transformaron en exclamaciones de ánimo, con un cántico que resonó con fuerza: “Bo bo bo, Li li li, Via via via”, un grito que ya había servido para motivar a la generación que logró clasificar al Mundial de 1994.

– Regreso de la ilusión –

Bolivia saltó a la cancha con una alineación notablemente joven, compuesta por 10 jugadores que no habían nacido cuando su nación logró participar por última vez en un Mundial. Solo el portero Guillermo Viscarra, a sus 33 años, se sintió emocionado al entonar el himno nacional. Desde el pitido inicial, cada equipo asumió su rol; Bolivia buscó generar juego a través de sus mediocampistas, liderados por Ramiro Vaca, aunque enfrentaron problemas de claridad y eficacia en el sector defensivo.

Durante su participación en la eliminatoria sudamericana, el equipo dirigido por Óscar Villegas anotó apenas 17 goles, una cifra que demuestra la dificultad para concretar las oportunidades. Esta falta de puntería fue evidente en el primer tiempo, cuando Robson Matheus tuvo la oportunidad de anotar en un mano a mano con el portero Etienne Vaessen, pero ni él ni Enzo Monteiro lograron marcar a pesar de estar tan cerca del arco enemigo.

Por su parte, Surinam se posicionó de forma defensiva, creando un sólido muro de cinco defensores y lanzando ataques por las bandas, buscando capitalizar las oportunidades en el área a través de Joël Piroe, quien hizo su debut con 26 años y demostró imprecisión al definir. Tras no haber jugado un partido desde noviembre, Surinam aprovechó un error defensivo de Bolivia para hacer el 1-0, generando preocupación en la afición boliviana.

La reacción de Bolivia fue posible gracias a las decisiones tácticas acertadas del técnico Óscar Villegas. El ingreso de Paniagua resultó determinante, quien anotó el gol del empate, seguido por un penal generado por Godoy que fue convertido por Miguelito, un jugador destacado del Santos de Brasil, reafirmándose como el hombre clave en este proceso de regreso de la selección boliviana.

En otro rincón del torneo, en el primer partido del playoff A, Nueva Caledonia se enfrentó a Jamaica, con el ganador de este encuentro avanzando a medirse contra la República Democrática del Congo, en otro de los emocionantes duelos que los aficionados esperan con ansias.

eldeportivo.com.co/AFP

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