

El amanecer, un buen café, ponerse la piel como piel de rinoceronte y armarse de mucha paciencia es la costumbre de muchos caleños que viajan cada mañana en sus vehículos, dispuestos a soportar largos embotellamientos mientras realizan sus tareas diarias.
Encontrar al menos tres o cuatro semáforos en buen estado de forma consecutiva en la mayoría de las vías principales se ha convertido en un desafío debido al vandalismo y los constantes ataques a la red de semáforos de la ciudad.
Varios dispositivos y controladores han sido afectados por actos de vandalismo Foto:Secretario de Movilidad de California
Con muchos de estos dispositivos fuera de uso, la movilidad depende de una regulación coordinada entre conductores y peatones según normas de prioridad; es decir, la buena voluntad de una persona que tiene un camino y decide ceder, viendo que los demás están estancados, con la ventanilla bajada y el rostro resignado.
Aunque el Ministerio de Movilidad informó de este tipo de ataques casi una, dos veces por semana o incluso mensualmente, las cifras han experimentado un aumento preocupante desde el año pasado.
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Según el subsecretario de Movilidad Sostenible, Carlos Alberto Santacoloma, en 2025 se registraron más de 200 actos de vandalismo, generando un costo de más de $1,500 millones para reparar la infraestructura dañada. En lo que va de 2026 se han presentado 65 casos, con pérdidas que ascienden a 2 mil 500 millones de pesos.
Se informa oficialmente que existen 517 intersecciones con semáforos en la ciudad y que, en comparación con los actos de vandalismo ocurridos en 2025, en promedio uno ocurre cada dos días.
“Cuando digo intersección no me refiero a semáforos, puede ser una intersección bastante grande, tal vez con seis, ocho o hasta 12 semáforos, porque necesitamos incluir señales para peatones y, por supuesto, aquellas que permitan el acceso a vehículos. Entonces, de estas 200 intervenciones del año pasado, presentamos todas las denuncias ante el Ministerio Público y trabajamos detalladamente con el Ministerio de Seguridad y Justicia y la Policía para realizar las acciones de seguimiento correspondientes y determinar las causas de estos actos. Es obvio que “Esto es un atentado al patrimonio público de la ciudad, que no sólo afecta la movilidad, sino que también afecta la seguridad vial”, afirmó el funcionario.
Guardias viales inspeccionan intersecciones en Cali donde semáforos resultaron dañados. Foto:archivo privado
Soluciones temporales
Para minimizar el impacto de los daños en la red semafórica, el subsecretario Santacoloma explica que el Ministerio ha organizado agentes reguladores de la movilidad que gestionarán el tráfico hasta que se restablezcan los cruces dañados.
Aunque los tiempos de respuesta varían según la magnitud del daño, algunas reparaciones tardan menos que otras.
El funcionario señaló que los daños a la red de semáforos pueden derivarse del robo de controladores y otros componentes electrónicos, algunos de los cuales son difíciles de conseguir porque dependen de los niveles de stock de proveedores autorizados.
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Enfatizó que logran recuperar el cruce en 12, 24 o 36 horas; Sin embargo, este proceso depende en gran medida de la estabilidad del suministro de energía eléctrica.
Son los servicios energéticos los que aumentan los desafíos que enfrenta la red de semáforos de la ciudad.
Según el funcionario, la infraestructura eléctrica en muchas zonas de la capital del Valle del Cauca está obsoleta, lo que dificulta la reactivación de las intersecciones.
“Normalmente cuando llueve hay fluctuaciones de voltaje que hacen que los cruces no funcionen”, explicó Santacoloma.
Zonas como el sur de Cali se encuentran entre las más afectadas por el vandalismo, especialmente el corredor de la calle 13, la avenida Pasoancho y algunos de los semáforos de la delegación 22, según el registro de la Secretaría Distrital de Movilidad.
Recupera tu movilidad en Cali – un compromiso de la Alcaldía. Foto:Alcaldía de Cali.
Costos millonarios de reparar intersecciones
Para la Subsecretaria de Movilidad Sostenible, los costos de cada reparación son variables, pues en algunos casos los vándalos solo cortan el cable o simplemente destruyen o arrancan los semáforos.
“También hay casos en los que sacan un cable de hasta diez o incluso 100 metros de largo y luego lo retiran. Y el coste, no sólo dinero, es la capacidad de gestionar el cruce y garantizar la seguridad vial de los ciudadanos, este es un coste real, especialmente en una ciudad donde perdemos alrededor de 320 habitantes al año debido a los accidentes de tráfico, porque, por supuesto, la seguridad vial es una prioridad para reducir el nivel de accidentes y mortalidad. Luego están los problemas de movilidad”, recuerda el funcionario.
Ante este escenario, explica que si solo es un semáforo roto podría costar 5 millones de pesos, pero si hay robo al conductor o daño a la tarjeta los costos podrían ascender a 60 millones de pesos por intersección.
En algunos casos, los vándalos roban el cableado y dañan equipos costosos. Foto:Secretario de Movilidad de California
Los momentos más sensibles de la red de semáforos
El responsable de Movilidad Sostenible explica que los escenarios más habituales incluyen bloqueos y protestas.
A pesar de que las autoridades arrestaron a presuntos vándalos que afectaban la red de semáforos, la situación parece similar a un círculo de Chicago, donde un semáforo es reparado y cinco son vandalizados.
¿Soluciones a la vista?
Para Santacoloma, la principal solución a esta situación es “comprender o concienciar a los delincuentes que lo hacen”.
“Deben entender que no están atacando a la ciudad ni al alcalde ni a ningún grupo concreto, están atacando a personas o peatones, personas mayores, discapacitados… que circulan por estas zonas, porque además de quedar atrapado en un cruce por un semáforo roto, existe el riesgo de que una persona pierda la vida. En segundo lugar, las investigaciones darán sus frutos, se podrá atrapar a estas personas y acabar con esta red de delincuentes que dañan la ciudad”, concluyó.
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