29 de marzo de 2026 Al menos 500 personas han muerto en cárceles de El Salvador desde el establecimiento del régimen de emergencia decretado por el presidente Nayib Bukele hace cuatro años, según un informe de la organización Ayuda Legal Humanitaria, informó el portal venezolano Últimas Noticias.
El informe dijo que el 90 por ciento de las víctimas no tenían un perfil de pandilla, desafiando uno de los principales argumentos del gobierno que respalda la política de arrestos masivos.
La organización advierte también que la cifra podría ser significativamente mayor y alcanzar hasta 2.000 muertes en condiciones similares, en un contexto marcado por reiteradas denuncias de violaciones de derechos humanos en el sistema penitenciario.
El estado de emergencia, en vigor desde 2022, ha permitido que decenas de miles de personas sean detenidas sin los procedimientos normales, como parte de una estrategia oficial contra las pandillas.
Varias organizaciones han documentado patrones de abuso, falta de atención médica y condiciones de detención que empeoran la situación de los presos. En este sentido, una comisión de expertos de la Organización de las Naciones Unidas acusó este mes al gobierno de El Salvador de posibles crímenes de lesa humanidad, en relación con la implementación de estas medidas.
El informe incluye testimonios de familiares que denuncian irregularidades en las muertes bajo custodia estatal. Entre ellos está el caso de una mujer cuyo hijo, detenido en 2022, murió en prisión meses después, con signos que, según su testimonio, indicaban tortura. Las acusaciones se suman a la creciente preocupación internacional sobre el impacto humanitario de las políticas de seguridad adoptadas por el gobierno salvadoreño.