Vélez Sarsfield, que había estado liderando la Zona A del Apertura argentino, comenzó el partido de manera espectacular, estableciendo una ventaja de 2-0 tan solo desde el minuto 11. Todo parecía indicar que el equipo tenía el control total del encuentro. Sin embargo, la historia dio un giro inesperado cuando sufrieron una sorprendente derrota por 3-2 ante el modesto Gimnasia y Esgrima de Mendoza. Este emocionante enfrentamiento se llevó a cabo en la decimotercera jornada del torneo, y dejó a muchos aficionados boquiabiertos.

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El equipo conocido como el Fortín sorprendió a sus contrincantes desde muy temprano durante el partido, con goles que llenaron de esperanza a los seguidores. Florián Monzón abrió el marcador a los 3 minutos, seguido rápidamente por Manuel Lanzini, quien amplió la ventaja a 2-0 a los 11 minutos. En ese momento, parecía que iba a ser una jornada tranquila para Vélez Sarsfield, especialmente frente a un rival que había estado en una racha negativa de siete partidos sin lograr una victoria. Este encuentro también marcó la primera vez que Darío Franco se sentaba en el banquillo como técnico del Gimnasia.

A pesar del fuerte inicio de Vélez, el “Lobo” albinegro mostró una notable tenacidad a lo largo del partido. A medida que el juego avanzaba, comenzaron a adaptarse y encontrar su ritmo. Lograron marcar al final del primer tiempo a través de un cabezazo de Ezequiel Muñoz en el minuto 45, lo que inyectó una nueva energía al equipo y sus seguidores. Ya en la segunda mitad, Gimnasia tomó el control del juego, y la presión que ejercieron finalmente dio frutos. A los 81 minutos, Agustín Módica igualó el marcador con otro cabezazo, dejando a todos los aficionados en vilo.

Sin embargo, la remontada no culminó ahí. En el tiempo añadido, cuando todo parecía indicar que el partido terminaría en empate, Ignacio Sabatini ejecutó un centro hacia atrás. Desafortunadamente para Vélez, Emanuel Mammana, en un intento de despejar el balón, terminó marcando en propia puerta en el minuto 90+1. Este gol selló la derrota del líder del torneo, dejando a los jugadores y a su entrenador en un estado de incredulidad.

Tras el partido, Guillermo Barros Schelotto, el técnico de Vélez Sarsfield, no escatimó en críticas hacia su equipo. “Hasta los 30 minutos del primer tiempo jugamos muy bien, manejamos todo. Luego hicimos crecer al rival a balón parado, nos empataron y tuvimos la jugada desafortunada del último gol. Pero no podemos estar ahí en la pelea y tener tres goles marcados en un partido, es mucho. Necesitamos ser autocríticos”, comentó, refiriéndose a la necesidad urgente de mejorar en defensa y mantener la concentración durante todo el partido.

En conclusión, esta jornada no solo significó un duro golpe para Vélez Sarsfield, sino también una lección valiosa sobre la resiliencia y la importancia de mantener la atención en todos los momentos del juego. A medida que avanza el torneo, será interesante ver cómo se reacciona a esta dura derrota.

eldeportivo.com.co/ AFP

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