Cada año por estas fechas, quienes creemos que dos pueblos, el ruso y el ucraniano, que alguna vez fueron hermanos y ahora se odian, deben dejar de matarse entre sí, nos hacemos la misma pregunta: ¿Terminará la guerra entre Rusia y Ucrania en 2026? Y a juzgar por la forma en que Moscú y Kiev cerraron 2025, parece que la respuesta volverá a ser negativa: Rusia espera derrotar a Ucrania y puede aguantar hasta que se agoten los recursos del Kremlin para financiar la llamada operación militar especial. La cuerda se estira cada vez más y nadie puede predecir de qué lado se romperá.
En realidad, si Rusia no logra imponerse militarmente a Ucrania, la única solución negociada posible debe basarse en concesiones recíprocas, no en la imposición de condiciones conscientemente inaceptables que sólo exigen la capitulación incondicional del enemigo.
Desde el punto de vista de Kiev, estuvo a punto de anular el documento inicial desfavorable a sus intereses -lo que sólo fue posible gracias al deseo del ocupante de la Casa Blanca, Donald Trump, de forzar un acuerdo, presionando a los más débiles- y casi lo consiguió, dejando tres puntos espinosos pendientes, pero al mismo tiempo lo hizo, consciente de que no podría alcanzar tal objetivo sin que Moscú pudiera alcanzar tal acuerdo, Moscú. Así lo declaró Vladimir Putin cuando ordenó la invasión de territorio ucraniano hace cuatro años. año.
Rusia tampoco quiere quedar mal ante los ojos de Trump y, tras proporcionar a Estados Unidos supuestas pruebas de un “ataque con drones 91” a una de las residencias oficiales del presidente ruso, que el gobierno de Volodymyr Zelenskyi niega con vehemencia, y la CIA estadounidense no cree que tal intrusión haya tenido lugar, culpó a Ucrania de las negociaciones. Ante versiones tan contradictorias, queda por ver cuál elegirá Trump.
Ante lo que Moscú califica de “ataque terrorista” y Kiev califica de “pura mentira”, el Kremlin precisó que los acuerdos propuestos por ucranianos y estadounidenses no traerán “ningún bien” y que si no se cumplen todas sus exigencias, alcanzará sus objetivos por medios militares. Eso es lo que Putin cree basándose en lo que le dicen sus generales, pero hasta el momento no hay señales de una pronta derrota definitiva del ejército ucraniano.