

En entrevista con María Isabel Rueda, el senador colombo-estadounidense Bernie Moreno revela detalles de la reunión entre Donald Trump y el presidente Gustavo Petro. Dice que dado que “Colombia tiene hoy la mayor producción de cocaína de su historia”, y que eso da “espacio seguro a los narcoterroristas y a la corrupción”, el encuentro, aunque cordial, no fue de aprobación.
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Senador Moreno: usted fue testigo de excepción en la reunión de los presidentes Trump y Petro. ¿Cómo salió de verdad eso? Pareció que bajaba la tensión…
Pues es que había una especie de narrativa de que el presidente Trump quería “conquistar” a Colombia. Usted sabe todas las cosas que estaban diciendo sobre eso. Lo más importante de la reunión fue dejar en claro que si los países de América Latina quieren comprometerse con los Estados Unidos, el presidente Trump puede ayudarles a hacer cosas beneficiosas. Del resto, obviamente no creo que la situación haya cambiado: hay mucha cocaína produciéndose en Colombia, donde el narcoterrorismo tiene a mucha gente amenazada.
¿Entonces, no cambió nada?
Nada sustancial. Lo que cambió es que los Estados Unidos pusieron al presidente Petro bajo una especie de matrícula condicional durante los próximos meses. Muchas veces EE. UU. ha tenido reuniones con países que atraviesan internamente situaciones de altas temperaturas, pero eso es apenas un paso. Este con el presidente Petro es un ejemplo.
Usted ya lo había visto en Colombia…
Sí. Fui en agosto. Charlamos por tres horas y media y me regaló cosas, tomó fotos y todo, pero eso no cambió nada. Lo que importan son las acciones posteriores. Menos retórica, más resultados.
Gustavo Petro y Bernie Moreno, en su reunión en 2025. Foto:Presidencia
Lo que pasa es que esta reunión Petro-Trump sí dejó la impresión, como aparentemente hubo tanta cordialidad, de que podrían interpretarla como un refuerzo a la perspectiva de que el señor Iván Cepeda pueda ser elegido presidente…
No tiene nada que ver con eso. El presidente Trump es una persona muy carismática y cercana. Pero lo que necesitamos ver es la situación en el terreno. Colombia tiene hoy la mayor producción de cocaína de su historia y eso da espacio seguro a los narcoterroristas. De manera que la reunión no fue de aprobación a lo que esta administración de Colombia está haciendo. A Petro solo le quedan unos pocos meses en el poder. Trabajaremos con quien sea elegido por la gente de Colombia, por nadie más.
Eso sí, vigilaremos que las elecciones sean transparentes, libres, que no sean producto de la intimidación, eso es muy importante para los EE. UU. Vivimos una situación bajo Maduro en 2024 con unas elecciones en las que el resultado fue claro y él no se fue. Era un narcotraficante acusado y finalmente fue llevado ante la justicia por Estados Unidos, luego de una operación impresionantemente precisa. Lo que esperamos de Colombia es acción: interdicciones, sustitución de cultivos, extradiciones y una lucha real contra estas organizaciones criminales.
Lo que esperamos de Colombia es acción: interdicciones, sustitución de cultivos, extradiciones y una lucha real contra estas organizaciones criminales
¿De la conversación quedó algún compromiso concreto sobre el respeto a las elecciones? ¿Como que Petro no se involucre tan directamente en sus resultados?
No. El presidente Trump no fue a esa reunión a hablar de detalles específicos. Eso lo maneja el Secretario de Estado. El mensaje principal fue que estamos dispuestos a colaborar, pero necesitamos resultados. Desde mi perspectiva, como colombiano de nacimiento, creo que nuestro pueblo quiere vivir el sueño americano, pero no el que solo se vive en los EE. UU. Debe ser un sueño latinoamericano también: que el lugar donde nazcas no determine tu futuro. Es algo que mi madre nos enseñó. Colombia no es una cultura de quejas ni de dependencia de un Estado que controle tu vida. Es una cultura de esfuerzo, fe y superación. Y no voy a hablar en nombre de nadie, sino mío. Si miras a Cuba, Venezuela, Nicaragua, esos casos no son fallas del comunismo, eso es exactamente como funciona el comunismo. Los colombianos que yo conozco de toda mi vida, obviamente, no son del tipo de personas que miran ese modelo como algo para imitar. Más bien se preguntan: ¿cómo podemos ser una sociedad más próspera y segura?
Lo que pasa es que automáticamente nos asocian con la coca…
Es extraordinariamente frustrante para mí que un país tan grande como Colombia sea así de estigmatizado por la droga, en lugar de que a Colombia la miren por la grandeza de sus pueblos, de su cultura, de sus recursos. El próximo líder debe poner al país en un camino donde el mundo lo reconozca por sus personas, sus recursos, su gran belleza natural y su gran contribución a la democracia y a las instituciones de todo el mundo, de forma que esa otra imagen desaparezca.
Una pregunta de curiosidad: ¿ahora que el exembajador y candidato presidencial Roy Barreras estuvo en EE. UU., tuvo oportunidad de verse con él?
Sí, brevemente en el capitolio. Él quería presentarse. Soy como el presidente Trump: escucho a quien quiera compartir conmigo su punto de vista de cómo podemos fortalecer las fronteras entre Colombia y los Estados Unidos a favor de ambos países. Cuando estuve en Colombia me reuní además con el propio Petro, con Miguel Uribe, con los alcaldes del país, con varios líderes de negocios; no se trata de respaldos políticos, es simplemente escuchar. La Colombia que yo conozco es la que cree en la libertad, en la democracia, en el sueño de poder vivir la vida sin importar dónde empezaste. Mi padre solía decir algo que probablemente no puedas escribir: “los colombianos somos berracos”. En mi opinión personal –nada que ver con el gobierno de Estados Unidos ni con mi rol como senador–, Colombia debería buscar un líder que pueda demostrar eso y exhibir la grandeza de Colombia en el escenario internacional.
La Colombia que yo conozco es la que cree en la libertad, en la democracia, en el sueño de poder vivir la vida sin importar dónde empezaste
¿Me podría confirmar si los presidentes Trump y Petro se cayeron así de bien como pareció?
El presidente Trump es una persona de la gente. Se lleva bien con todo el mundo. Es una persona muy amable y cariñosa. Genera confianza. Hasta se gana a los demócratas cuando lo conocen en persona (risas). Incluso quienes dicen cosas terribles sobre él en los medios o redes sociales, cuando lo conocen, los hace sonreír. Tiene un sentido increíble del humor, que no sé si se entendió bien en la reunión, pero lo tiene y mucho.
Reunión entre el presidente colombiano Gustavo Petro (i) y el presidente de EE. UU. Donald Trump (d) Foto:Presidencia
Yo creo que sí, porque el presidente Petro salió como muy aliviado de ese encuentro…
Le llevaron allá una versión en pasta blanda del libro El arte de la negociación, que se escribió sobre él.
¿Quién se la llevó, Petro?
Sí. Pensé que era gracioso eso porque le habrían podido llevar por lo menos una versión en pasta dura. Al final de la reunión le pidieron a Trump que firmara el libro que habían llevado de regalo y así lo hizo.
¿Podría haber otra reunión antes de que termine el gobierno Petro?
Veremos lo que Petro hará en los próximos meses. Obviamente, dependerá de la Secretaría de Estado como evaluar esas cosas. Pero las graves preocupaciones sobre la cantidad de cocaína producida en Colombia no han cambiado, ni tampoco la preocupación sobre las personas que tal vez deberían ser extraditadas y todavía no lo han sido. Por lo pronto, esperamos unas elecciones transparentes y justas; y desde mi perspectiva, que los colombianos elijan a un presidente que les dé a nuestras relaciones una nueva dimensión.
¿O sea que la reunión finalmente sí sirvió?
Lo que estaba sucediendo era insostenible. El presidente Trump está dispuesto a hacer los esfuerzos necesarios en el escenario mundial para traer paz. Pero las acciones son las que van a importar. El gobierno Petro tiene que demostrar al gobierno de los Estados Unidos que todo lo que está comprometido a hacer, lo está haciendo. Y que lo está haciendo de manera diferente.
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¿En qué sentido?
El punto de lo que importa más para los Estados Unidos del tráfico de drogas es que genera una corrupción masiva. Colombia no puede avanzar con corrupción. Queremos a Latinoamérica fuerte y estable, porque eso proporciona oportunidades a las empresas americanas, y seguridad para nuestro hemisferio. Así que tenemos que liberarlo, y es lo que estamos haciendo. Vamos a destruir la infraestructura de estos grupos de narcotráfico. Seguimos bombardeando embarcaciones. Somos muy serios en desmantelar estas organizaciones del crimen internacional, punto. Estados Unidos tiene tolerancia cero con el narcotráfico. También queremos una América Latina próspera y segura, porque eso reduce la migración ilegal y crea oportunidades económicas para todos.
No es tan fácil renunciar a una alianza tan fuerte como la que han tenido EE. UU. y Colombia por tantos años…
Por un largo tiempo Colombia ha sido nuestro aliado, pero lo que hemos visto en los últimos años es un enorme aumento en la producción de cocaína, con cuyo dinero se alimenta la corrupción, se alimentan los sindicatos del crimen internacional, se alimenta el tráfico humano, se alimentan las operaciones de lavado de dinero. Maduro es probablemente el ejemplo principal de eso, razón por la que fue traído ante la justicia en los Estados Unidos.
¿Cómo ve las próximas elecciones en Colombia?
Estamos viviendo un renacer de la libertad en América Latina. Miremos los resultados de las elecciones en Chile, Bolivia, Paraguay, Ecuador, Costa Rica, que es una victoria enorme; Honduras, obviamente en El Salvador, Argentina, veremos que la gente de Latinoamérica está despertando ante los peligros y la traición del socialismo. Para mí, la democracia más fuerte en Latinoamérica es Colombia. Y ni siquiera puedo imaginar que allá elijan a alguien diferente a un líder completamente comprometido con la libertad y la democracia, principios en los que los EE. UU. son ejemplo brillante, no solo en Latinoamérica sino en todo el mundo.
Para mí, los colombianos tienen que decidir en qué dirección van a ir. ¿Quieres ser más como los Estados Unidos, donde puedes lograr literalmente todo lo que quieras? Mi mamá y papá amaban a los Estados Unidos de América, por eso aquí nos dieron a sus hijos oportunidades increíbles. La gente sale de Colombia porque no encuentra esas oportunidades allá. Eso es una pena. No es que se quieran ir a España, o a los Estados Unidos o a ningún otro lugar. Quieren quedarse en Colombia, pero necesitan libertad, seguridad y capacidad para vivir cualquier vida que quieran, sin miedo, sin intimidación, en un gobierno que les sirva.
Usted nació en Bogotá. ¿Le gusta alguno de los candidatos de los que están compitiendo en estas elecciones?
No voto en Colombia, soy ciudadano de Estados Unidos.
Pero puede tener su opinión…
Te diría esto. Me gusta un candidato que pueda convencer a la gente de Colombia de que tendrá un camino para la prosperidad y la seguridad. Que sea capaz de ponerle fin a la mala reputación que traen la cocaína y las drogas. Que pueda enfatizar la idea de la movilidad, de que en Colombia puedes lograr lo que quieras ser, para que el sueño de los estadounidenses sea el de los latinoamericanos también. Eso sucede a través de mercados libres, del capitalismo, de la democracia. Si a alguien yo aconsejara de cómo votar en Colombia, solo sería a mi hermano, a nadie más, y le diría: hay que votar por alguien que esté al lado de la gente para moverla hacia adelante. Alguien capaz de lograr que el gobierno le sirva a la gente. Esa es la clave de todo lo que hace a los Estados Unidos una nación tan fuerte. El Gobierno debe ser capaz de proteger los derechos de la gente. Ese debe ser su papel. Pero no como Castro y Chávez, que convirtieron al gobierno en sustituto de tus propias decisiones y pensamientos. Eso no funciona. Así que quien articule esa visión para Colombia es la persona que creo que ganará y que podrá tener una relación sólida con EE. UU. Ojalá sea alguien capaz de articular eso, pero depende solamente de la gente de Colombia. De manera que, para responder a su pregunta, sería muy arrogante de mi parte decirle a alguien distinto de mi hermano cómo votar.
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¿Es verdad que el presidente Trump pensó que usted era de origen italiano?
Obviamente el presidente Trump estaba haciendo una broma. Conoce mis orígenes colombianos o si no, yo no habría estado en esa habitación, y él aprecia mi punto de vista. Pero el presidente Trump es el que está a cargo de todo. El que decide la política extranjera de los Estados Unidos. Eso sí, toma muy buenos consejos de Marco Rubio. El presidente quiere a una América Latina fuerte, segura y próspera, porque eso es bueno para los Estados Unidos. Y quiere el fin del tráfico de drogas. Y también ponerle fin a toda esta migración ilegal. Y como Trump, que es un hombre tan inteligente sabe, eso solo se logra con países prósperos y seguros. Lo que es gracioso sobre ese episodio es que aprendí algo del presidente Petro…
¿Y qué fue lo que aprendió?
No me había dado cuenta de que él es ciudadano italiano. No sabía que eso se podía ser siendo presidente. En EE. UU. no se puede, por cierto.
¿Ser presidente teniendo otra nacionalidad?
Exacto. No puedes servir en el oficio público si eres ciudadano de otra nación. Me sorprendió que el presidente de Colombia pudiera ser un ciudadano italiano. Tengo que volver a mis clases de cívica de Colombia.
Nosotros tampoco pensábamos que podíamos tener un presidente italiano…
Eso es algo que no puede pasar aquí en Estados Unidos. Por eso me sorprendí tanto, y más al ver que él estaba muy orgulloso de ello. La única persona de esa administración de la que puedo decir que estoy muy impresionado es con (el ministro de Defensa) Pedro Sánchez, un buen hombre. Hace un buen trabajo y que es muy serio. Siempre es bueno verlo.
¿Algún mensaje en esta entrevista para los colombianos?
Ya el presidente Trump lo escribió: él ama a Colombia. Obviamente, yo también. Tenemos una relación fenomenal con Colombia. Su gente es muy capaz, es maravillosa. Y espero ver una relación en la que sea nuestra mejor aliada en Latinoamérica. Para eso se requerirá un líder muy fuerte que siempre cuide a su gente.
MARÍA ISABEL RUEDA
Especial para EL TIEMPO