Las elecciones legislativas del 8 de marzo de 2026 confirmaron que el Caribe sigue siendo uno de los grandes centros de poder político en Colombia. El resultado dejó continuidad en varios clanes regionales, pero también mostró movimientos importantes en el equilibrio entre casas políticas tradicionales y nuevos liderazgos.
La votación para Cámara de Representantes en los siete departamentos de la región revela un escenario diverso: mientras algunos territorios mantienen estructuras dominantes como los Char en Atlántico, los Blel y García Turbay en Bolívar o los Caicedo en Magdalena, otros muestran fracturas y emergencias de nuevas plataformas políticas.
En paralelo, el resultado también consolida un bloque de congresistas costeños con capacidad de incidir en el Senado, lo que mantiene a la región como un actor determinante en la gobernabilidad nacional.
Atlántico: los Char mantienen influencia y emergen nuevos liderazgos
Las casas políticas tradicionales volvieron a demostrar su peso territorial. Foto:Particular.
En el Atlántico, uno de los departamentos con mayor peso electoral del Caribe, la votación dejó como principal ganador a Estefanel Gutiérrez, exconcejal de Barranquilla, quien alcanzó 94.801 votos (9,02 %) y se convirtió en la mayor votación del departamento.
Le siguieron:
- Welfran Mendoza, exdiputado, con 78.925 votos (7,51 %)
- Samir Radi, exconcejal de Barranquilla, con 56.233 votos (5,35 %)
- Pacto Histórico: Jaime Santamaría y Andrea Vargas.
- Partido Liberal: Jezmi Barraza y César Barrera.
El gran ganador de la jornada fue, nuevamente, el grupo político liderado por Alejandro Char y Arturo Char, que logró retener tres curules en la Cámara por el Atlántico, un resultado que confirma la fortaleza de la estructura política que durante las últimas dos décadas ha dominado la política departamental.
La votación obtenida por los candidatos cercanos a la pólemica casa Char demuestra que su maquinaria electoral sigue siendo fuerte con capacidad de movilización en Barranquilla y en buena parte de los municipios del área metropolitana.
Para varios analistas regionales, el resultado refleja además la estabilidad del cuestionado modelo político construido alrededor de la gestión local y la influencia territorial que ha consolidado este grupo en el Atlántico.
El derrumbe del conservatismo
Uno de los hechos más llamativos de la elección fue el retroceso del Partido Conservador, una colectividad que históricamente había tenido presencia en la representación del departamento.
La votación obtenida por sus candidatos no alcanzó para competir con las grandes maquinarias ni con el crecimiento de las fuerzas alternativas, lo que terminó dejando al partido sin el peso político que durante años tuvo en la Cámara por el Atlántico.
Para algunos observadores, este resultado refleja la pérdida de estructuras territoriales propias y la incapacidad del conservatismo de construir una propuesta competitiva frente a bloques políticos mucho más consolidados.
El avance del Pacto Histórico
En contraste, el Pacto Histórico mostró un crecimiento significativo en el departamento. Aunque el Atlántico ha sido históricamente un territorio dominado por estructuras tradicionales, el aumento en la votación del bloque de izquierda confirma una tendencia que se ha venido fortaleciendo desde las elecciones presidenciales.
El crecimiento del Pacto se explica en parte por el voto urbano joven y por sectores sociales que buscan alternativas frente a las casas políticas tradicionales.
Si bien no logra disputar todavía el liderazgo electoral del departamento, su avance sugiere que el Atlántico podría entrar en los próximos ciclos electorales en una competencia más plural entre fuerzas tradicionales y emergentes.
Bolívar: el Pacto Histórico lidera, pero los Blel conservan poder
En Bolívar las estructuras políticas consolidadas lograron mantener buena parte de su influencia. Foto:Redes sociales
En Bolívar, el resultado dejó una disputa clara entre fuerzas tradicionales y sectores alternativos. El Pacto Histórico fue la lista más votada en el departamento con 170.882 votos, consolidando un crecimiento importante de la izquierda en Cartagena y otros municipios.
Sin embargo, la estructura del Partido Conservador, vinculada históricamente a la casa política de los Blel, logró asegurar varias curules con figuras como:
- María Camila Salas Salas – 140.621 votos
- Juliana Aray Franco – 85.756 votos
- Andrés Guillermo Montes Celedón – 58.371 votos
También lograron representación:
- Yolanda Wong Baldiris – Partido Liberal – 62.394 votos
- José Ricardo Ardila Pinedo – Centro Democrático–MIRA – 61.267 votos
Las elecciones legislativas del 8 de marzo dejaron en Bolívar un mapa político que confirma una tendencia que se venía consolidando desde los últimos ciclos electorales: la fortaleza de las estructuras tradicionales sigue siendo determinante, pero comienza a convivir con nuevas figuras que emergen desde los gobiernos territoriales y alianzas familiares dentro de las casas políticas.
El resultado final muestra tres fenómenos claros:
- La consolidación del clan Blel como principal poder electoral del departamento.
- La irrupción de nuevas fichas asociadas al proyecto político del gobernador Yamil Arana.
- La caída de liderazgos que durante años dominaron la política bolivarense.
El poder de los Blel: hegemonía intacta
El gran ganador estructural de estas elecciones es la casa política liderada de los Blel y el gobernador Yamil Arana, una alianza que termina fortaleciendo el control político en el departamento.
El resultado más simbólico de esta consolidación fue la elección de María Camila Salas, cuñada del gobernador Arana, quien logró la votación más alta para Cámara en Bolívar, confirmando la capacidad del grupo político para trasladar poder institucional hacia el terreno electoral.
Más que un triunfo individual, su resultado refleja la eficacia de la maquinaria territorial que hoy articula la Gobernación, alcaldías aliadas y estructuras del Partido Conservador en el departamento.
En términos políticos, este resultado convierte a Arana en una figura con peso propio dentro del mapa electoral del Caribe, no solo como mandatario regional sino como constructor de liderazgo político con capacidad de producir congresistas.
La sorpresa electoral: José Ardila rompe el tablero
Jocho Ardila, representante a la cámara por Bolívar. Foto:Redes sociales
Uno de los movimientos más significativos de la jornada fue la elección de José Ardila, quien logró abrirse paso en un escenario tradicionalmente dominado por nombres con décadas de trayectoria.
La elección de Ardila evidencia una recomposición dentro de los sectores conservadores y de derecha, donde nuevas estructuras logran abrirse espacio frente a los liderazgos tradicionales.
Ardila consiguió una votación suficiente para desplazar del tablero a figuras históricas de la política bolivarense, entre ellas:
- William Montes, exsenador y referente político de larga data en el departamento.
- Alonso del Río, otro dirigente con trayectoria en la representación del departamento, que si bien no logró ser elegido, obtuvo una votación significativa.
La derrota más simbólica: cae Silvio Carrasquilla
Silvio Carrasquilla, representante a la cámara Bolívar. Foto:Redes sociales
Entre los resultados más comentados de la jornada está la derrota de Silvio Carrasquilla, quien no logró retener su curul en la Cámara. Su caída tiene implicaciones políticas importantes porque Carrasquilla era considerado la principal cuota política del senador Lidio García en el departamento.
Lo llamativo del resultado es que Lidio García logró una votación considerable para el Senado, lo que en teoría debía fortalecer el desempeño de su estructura en Bolívar. Sin embargo, ese respaldo no se tradujo en votos suficientes para Carrasquilla, generando dudas sobre la cohesión real de esa maquinaria electoral.
En términos políticos, el resultado sugiere dos posibles lecturas:
Parte de la estructura que tradicionalmente acompañaba a García se reconfiguró hacia otras campañas. O el liderazgo del senador mantiene fuerza personal, pero con menor capacidad de transferir votos a otros candidatos.
Yolanda Wong: victoria con respaldo del poder local
Yolanda Wong, representante a la cámara Bolívar. Foto:Redes sociales
Otro de los nombres que logra entrar al Congreso es Yolanda Wong, quien alcanzó una curul en la Cámara con el respaldo del alcalde de Cartagena Dumek Turbay.
Aunque su votación no estuvo entre las más altas del departamento, la estrategia de consolidar apoyos territoriales en Cartagena permitió que Wong ingresara finalmente al grupo de representantes electos.
Este resultado muestra también el peso político del gobierno distrital de Cartagena dentro de las dinámicas electorales del departamento.
Más allá de las curules individuales, el resultado redefine el mapa político del departamento: el poder institucional, las alianzas familiares y las maquinarias territoriales siguen siendo el eje del éxito electoral en Bolívar, pero ahora bajo una nueva configuración donde el bloque político cercano a la Gobernación se posiciona como el gran árbitro del juego político regional.
Magdalena: el golpe electoral que fractura al caicedismo
El presidente expresó su inconformidad con la ubicación que se destinó para el proyecto de agua. Foto:Redes sociales
Las elecciones legislativas dejaron en el Magdalena un resultado que pocos anticipaban: el movimiento Fuerza Ciudadana perdió la curul que mantenía en la Cámara, marcando el revés electoral más importante del proyecto político liderado por Carlos Caicedo en más de una década.
Las curules quedaron distribuidas entre cinco fuerzas políticas:
- Kelyn Johana González Duarte – Partido Liberal
- Chadán Rosado Taylor – Centro Democrático
- Felipe Hernández – Pacto Histórico
- Elizabeth Sabina Molina Campo – Coalición Demócrata Amplia por la Paz
- Franklin Lozano de la Ossa – Partido Conservador
Durante los últimos años el llamado caicedismo había logrado construir una estructura poderosa desde Santa Marta hacia el resto del departamento, conquistando alcaldías, la gobernación y presencia en el Congreso. Sin embargo, en esta elección esa maquinaria no logró traducir su poder institucional en votos suficientes, un fenómeno que varios analistas explican por la dispersión de su estrategia electoral y por el desgaste natural de un proyecto político que ha dominado el escenario local durante más de diez años.
La derrota tiene un peso simbólico fuerte: el movimiento que surgió alrededor de la administración universitaria y luego de la alcaldía de Santa Marta había logrado consolidarse como la principal fuerza alternativa del Caribe, pero el resultado muestra que su hegemonía territorial empieza a encontrar límites en el terreno legislativo.
Un nuevo reparto del poder
La caída del caicedismo abrió espacio para una recomposición del mapa político en el Magdalena, donde nuevas maquinarias y partidos tradicionales lograron quedarse con la representación en la Cámara.
El nuevo bloque de representantes quedó repartido entre colectividades como el Partido Liberal Colombiano, el Centro Democrático, el Pacto Histórico, sectores conservadores y nuevas coaliciones regionales, lo que refleja una fragmentación del poder político departamental.
Para analistas locales, este resultado significa que el Magdalena entra en una etapa de mayor competencia política, donde el liderazgo construido por Caicedo seguirá teniendo influencia institucional —especialmente en el gobierno territorial— pero ya no tendrá el mismo control sobre la representación legislativa.
En otras palabras, las elecciones dejaron un mensaje claro: el poder político en el Magdalena dejó de tener un solo dueño y empieza a repartirse entre varios actores, lo que abre un escenario mucho más disputado de cara a las próximas elecciones regionales y presidenciales.
Cesar: los clanes tradicionales resisten mientras nuevas fuerzas intentan abrir espacio
Valledupar busca consolidarse en el segmento de eventos. Foto:Cortesía.
En Cesar, la votación mostró un reparto relativamente equilibrado entre varias colectividades.
Los representantes electos fueron:
- Alexandra Pineda Ortiz – Pacto Histórico
- Mello Castro González – Partido Liberal
- Gilma Rosa Gómez Urdiales – Centro Democrático
- Alfredo “Ape” Cuello Baute – Partido Conservador
Córdoba: el fenómeno de Primero Córdoba rompe el tablero
Los resultados en el Caribe evidencian la fuerza de las maquinarias políticas. Foto:Agencia kronos
Uno de los resultados más llamativos se produjo en Córdoba, donde el movimiento Primero Córdoba logró un resultado contundente, colectivo del gobernador Erasmo Zuelta.
Los representantes electos fueron:
- Juan David Rangel Yánez – Primero Córdoba
- Martha Isabel Ruiz Solera – Primero Córdoba
- Heidy Johanna Torres Becerra – Primero Córdoba
- Luis Fernando Ballesteros – Pacto Histórico
- José Luis Abdalla Olivera – Cambio Radical
La victoria de Primero Córdoba, con tres curules, evidencia un reacomodo del poder político en un departamento históricamente dominado por clanes tradicionales como los Besaile.
El resultado final deja ver un escenario donde las estructuras tradicionales lograron mantener su presencia en la Cámara, mientras sectores emergentes intentan consolidar bases electorales en municipios clave del departamento.
La Guajira y Sucre: continuidad de estructuras políticas regionales
Seguridad elecciones. Foto:Cortesía.
En La Guajira, las curules quedaron en manos de partidos tradicionales:
- Jorge Armando Figueroa Angarita – Partido de la U
- Juan Loreto Gómez Soto – Partido Conservador
Esto refleja nuevamente el peso de los liderazgos territoriales en la política guajira.
En Sucre, el panorama también estuvo dominado por partidos tradicionales y movimientos regionales:
- Pedro Antonio Paternina Gulfo – Partido Liberal
- Alejandro De la Ossa Lacayo – Partido La Fuerza
- Milene Jarava Díaz – Partido de la U
Un Caribe fragmentado pero decisivo
Cierre de la jornada de votación. Foto:Guillermo González/Kronos
El resultado de las elecciones al Congreso en la región Caribe deja varias conclusiones políticas.
Primero, los clanes políticos tradicionales mantienen presencia, especialmente en departamentos como Atlántico y Bolívar.
Segundo, emergen nuevas plataformas regionales, como el caso de Primero Córdoba, que logró romper el equilibrio político en ese departamento.
Y tercero, la izquierda, particularmente el Pacto Histórico, continúa creciendo en votación en varios territorios urbanos del Caribe.
En conjunto, el resultado perfila un bloque parlamentario costeño diverso y fragmentado, pero con suficiente peso para influir en la agenda legislativa nacional durante el periodo 2026-2030.
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