Atlético Nacional se consagró campeón de la llamada Copa de Colombia, esta vez ante su rival de casa: Deportivo Independiente Medellín.
En el período previo al partido en el que los Rojos jugaron como anfitriones, el ambiente era festivo, pero el día antes del partido comenzaron los disturbios públicos. La Policía Metropolitana incautó aproximadamente 100 kilogramos de pólvora y también informó que 60 personas resultaron heridas como consecuencia de la manipulación de los fuegos artificiales.
Pese a ello, al inicio del partido y durante el descanso, la afición organizó un castillo de fuegos artificiales que duró en total unos 20 minutos.
En un partido que estuvo reñido no sólo por el clásico paisa, sino también por la cuestión del campeonato, Atlético Nacional se impuso por 1-0 y conquistó su tercer título de liga consecutivo. Mientras los fanáticos y jugadores verdes se preparaban para celebrar la victoria en la cancha, el orden público se vio alterado en el Estadio Atanasio Girardot.
Luego del partido, un grupo de fanáticos del Deportivo Independiente Medellín irrumpieron en la cancha. En concreto, los aficionados pasaron por el sector que antiguamente era una pista de atletismo en el lateral de la grada occidental, que conecta con la entrada a los vestuarios del estadio.
Los aficionados armados con palos y sillas de plástico irrumpieron en el centro de la grada occidental inferior, obligando a los espectadores de este sector a prácticamente huir del estadio.
Luego de la invasión de la Roja, el bar de la grada sur del Atlético Nacional hizo lo mismo ante la actitud desafiante de la afición de la Roja. Aún más fanáticos de los campeones salieron al campo y comenzaron a alejar a los fanáticos del DIM, mientras ambas facciones se atacaban entre sí arrojándose todo tipo de objetos.
Finalmente, la barra de Atlético Nacional obligó al retiro total de los aficionados locales, quienes regresaron a la tribuna norte del Atanasio Girardot y finalmente abandonaron el estadio.
Cabe señalar que desde el inicio de la invasión a la zona, la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá activó la Undmo (Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden), que enfrentó a algunos simpatizantes rojos, quienes les hicieron frente pese a la desigualdad entre uniformados y encapuchados armados con palos.
El caos, que duró poco más de una hora, terminó sobre las 23.00 horas, cuando pudo tener lugar la entrega de premios en el campo de ganadores.
Sin embargo, más tarde, alrededor de las 12:00 horas de este miércoles, el secretario de Seguridad, Manuel Villa Mejía, y el comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, general de brigada William Castaño Ramos, informaron sobre el balance de los hechos ocurridos en el estadio de la capital antioqueña.
Lo anterior, en particular en línea con lo anterior expresado por el intendente Federico Gutiérrez, a través de su cuenta X.
Gutiérrez apuntó: “Estos no son aficionados. Se están comportando como delincuentes. No voy a describir lo que pasó. Las imágenes son muy claras. La gran mayoría tanto de aficionados que están disfrutando pacíficamente del fútbol como de un grupo de inadaptados que sólo provocan violencia. Sufrirán las consecuencias. Aquí no hay excusas ni colores. Quien venga al estadio a agredir, destruir o sembrar miedo, responde ante la ley. No permitiremos que unos pocos destruyan lo que es de todos. A lo largo de los años, hemos han sido líderes del fútbol pacífico en el país y en toda Latinoamérica. Nos sentimos orgullosos de celebrar el fútbol como lo que es (o debería ser): una fiesta. ¡Qué decepción!”.
Al respecto, Mejía y Castaño informaron: “Las personas que organizaron estos hechos no son aficionados, se comportaron como delincuentes y deben ser tratados como tales. Convocaremos al comité local de fútbol para evaluar las sanciones. Actualmente estamos en el proceso de identificación de los responsables, tenemos cámaras de seguridad dentro y fuera del estadio, con grabaciones audiovisuales y pruebas que ya están siendo analizadas y serán presentadas a la Fiscalía General de la Nación”. Cualquiera que haya ido al estadio a ver el ataque o la destrucción no tiene por qué volver a esos escenarios y debe reaccionar hacia la derecha.
El Secretario de Seguridad también anunció que se preparan informes de daños a bienes públicos para estimar el valor de los daños al mobiliario de Atanasio Girardot.
Además, Villa brindó un resumen preliminar de los traslados y lesiones: “Se atendieron 52 personas, una fue trasladada a un centro asistencial, se realizó un traslado al Centro de Traslado de Protección (CTP) y se emitieron citaciones. Siete uniformados resultaron heridos leves”. El general Castaño agregó a la información que se realizaron tres diligencias con la participación de menores de edad.
NICOLÁS TAMAYO ESCALANTE
Periodista de Nación en Medellín.