

Vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossio Negó el martes que La Habana esté diseñando conjuntamente una mesa de negociación con Estados Unidos.
En entrevista con la agencia EFE, el diplomático aseguró que se han “intercambiado mensajes” desde la captura del líder del régimen en Venezuela, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, pero enfatizó que “Sería un error decir que se está gestando una negociación bilateral porque ese diálogo “no ha comenzado”.
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“Hemos intercambiado mensajes y el gobierno estadounidense sabe muy bien cuál es la posición de Cuba en cuanto a tener un diálogo y no lo ha rechazado”, afirmó De Cossio, quien también negó que pueda haber contactos indirectos a través de intermediarios como México o el Vaticano.
Sus declaraciones contrastan con las realizadas en los últimos días por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha asegurado en repetidas ocasiones que su administración está negociando con el gobierno cubano, incluso a alto nivel.
Personas caminando por una calle durante un apagón en La Habana (Cuba). Foto:EFE
“Cuba tiene razón jurídica y moral sobre el cerco petrolero, y está dispuesta a sentarse a dialogar con Estados Unidos. Y el gobierno de Estados Unidos lo sabe. Se lo hemos dicho directamente, lo hemos dicho públicamente”, señaló.
De Cossio advirtió que “debe haber una voluntad mutua para asegurar y diseñar un diálogo que sea serio, que sea constructivo, que sea responsable y que respete la igualdad soberana de ambos Estados”.
Ni reformas ni presos
También trazó los límites de las áreas que podrían abordarse en esta potencial negociación, descartando reformas políticas y económicas, así como la liberación de prisioneros en la isla (como ha sucedido en Venezuela).
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Respecto a posibles reformas políticas o económicas, sugirió que Cuba tiene “la misma limitación” que tendría Washington para discutir con La Habana sobre la “Constitución de Estados Unidos” o sobre las “redadas” contra migrantes realizadas “en Minneapolis y otras ciudades”.
Donald Trump y Miguel Díaz-Canel Foto:Archivo EL TIEMPO / Agencias
Respecto a los presos, fue tajante: “No vemos ninguna razón, no vemos qué conexión tiene un tema (el bloqueo petrolero) con el otro (los presos). No pretendemos hablar de ello, no forma parte del diálogo bilateral entre dos países.“.
Cuando se le preguntó si una figura como la jefa del régimen chavista, Delcy Rodríguez, podría aparecer en Cuba, De Cossio se negó rotundamente a comentar esa analogía.
“Si se piensa que hay faccionalismo dentro del gobierno cubano, faccionalismo dentro de las fuerzas políticas en Cuba, y una voluntad de un pequeño grupo de renunciar a los derechos soberanos de Cuba -prerrogativa de nuestro país- y ceder a la presión, a la agresividad de Estados Unidos, injustificada e inmoral,… eso es una mala interpretación”, argumentó.
Opciones limitadas
En este contexto, De Cossio admitió que su país tiene “opciones limitadas” y anunció que “en los próximos días” se comunicará a la población un plan de contingencia. “un proceso de reorganización“lo que será “muy difícil” para la población.
“Tenemos oportunidades limitadas y también tenemos una necesidad de reorganización en el país lo que significa que nos costará mucho trabajo, requerirá mucha creatividad. Un proceso de reorganización que hemos planeado (…) y que hemos preparado. No es algo fácil, es algo difícil para la dirección del gobierno y es algo muy difícil para la población en su conjunto”, dice.
Calles de Santiago de Cuba azotadas por el huracán Melissa. Foto:EFE
Al mismo tiempo, explicó el diplomático, el país se está “preparando para la defensa”, para “resistir la agresión militar”. La responsabilidad del gobierno con respecto a sus ciudadanos, argumentó, es “defenderlos como cubanos, no como súbditos de Estados Unidos”.
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“El gobierno de Estados Unidos debe saber que la agresión militar contra Cuba no es fácil, a pesar de la absoluta superioridad asimétrica que Estados Unidos tiene sobre Cuba (…). Pero tendría que preguntarse cuál es el objetivo. Bombardear y destruir a Cuba, y dejarlo todo en un país desolado, o intentar meter soldados en Cuba y desarrollar aquí una guerra contra el pueblo cubano”, advirtió.
La aspiración del gobierno cubano, continuó, es que Washington “llame a la conciencia”, “entienda el peligro” de una acción militar extrema en la isla y “no preste atención a ninguno de los políticos que han hecho carrera lucrando con comportamientos hostiles hacia Cuba”.