Cúcuta Deportivo ha hecho un retorno triunfal a la Liga BetPlay, protagonizando una de las finales más tensas y emocionantes en la historia reciente del fútbol colombiano. En un partido lleno de adrenalina, el estadio General Santander se transformó en un hervidero, con más de 30,000 aficionados que apoyaron incondicionalmente a su equipo en una noche que tuvo de todo: goles, errores sorprendentes, decisiones controversiales del VAR y un emocionante desenlace en una tanda de penales que finalmente llevó al ‘Motilón’ a consagrarse como campeón de la Torneo BetPlay 2025-II.
Desde el primer pitazo del árbitro, Cúcuta mostró su intención de revertir la serie con un ímpetu arrollador. A tan solo 12 minutos del inicio del juego, Lucas Ríos quedó perfectamente posicionado para convertir una jugada colectiva brillante, finalizando de manera espectacular tras un centro preciso de Matías Pisano. Este gol desató la locura en las tribunas, donde la afición vibraba con la esperanza de ver a su equipo retomar el control del encuentro.
Sin embargo, la respuesta de Real Cundinamarca, que había sido una revelación a lo largo de todo el semestre, no tardó en llegar. Antes de que concluyera la primera mitad, Arley Rocha logró empatar el marcador. Aprovechó un despiste en la defensa del Cúcuta y logró poner el 1-1 en el marcador, silenciando momentáneamente a los más de 30,000 presentes en el estadio.
La segunda mitad se inició con una intensidad similar y la emoción estaba en su punto más alto. Jhonatan Agudelo, un jugador clave en momentos decisivos, se encontró con un rebote en el área rival y anotó el 2-1, lo que implicaba que la globalidad del marcador volvía a estar igualada. Cúcuta parecía tener el viento a su favor tras la expulsión de Arney Rocha por parte del VAR, que dejaba a su oponente en desventaja numérica y abría la puerta a un desenlace favorable.
A pesar de contar con la ventaja, el drama estaba lejos de concluir. En un giro inesperado, llegaron dos penales a favor del conjunto rojinegro, pero ambos fueron errados. Ni Jhonatan Agudelo ni Matías Pisano pudieron superar al impresionante arquero Kevin Cataño, quien brilló como la figura central de Real Cundinamarca, evitando que su equipo cayera en los momentos más críticos.
Con la presión aumentando y el tiempo corriendo, Cúcuta se vio obligado a enfrentar una definición desde los doce pasos debido a un empate global de 2-2. En esta fase tensa, el carácter del equipo se puso a prueba. Le puede interesar: Renovaciones en Santa Fe estarían a cargo de Repetto.
La serie de penales y el ascenso del Cúcuta Deportivo
Finalmente, llegó el momento culminante en una desgastante serie de penales. El portero Kevin Cataño, que había destacado durante todo el encuentro, se convirtió en el verdugo de su equipo al errar el último penal. En contrapartida, Cristian ‘Jopito’ Álvarez, con una determinación encomiable, anotó el gol que le otorgó la victoria, el merecido título y el ascenso a Cúcuta Deportivo.
De este modo, tras una final vibrante y emotiva, Cúcuta Deportivo se asegura su regreso a la primera división del fútbol colombiano. Este club, que posee una rica historia y un fuerte vínculo con su afición, ha recuperado su espacio en la élite del balompié nacional. Definitivamente, una tarde que quedará grabada en la memoria colectiva de los hinchas en el General Santander.
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