Boca Juniors y Millonarios FC disputaron un amistoso internacional que culminó en un empate sin goles, 0-0, en el emblemático estadio de La Bombonera. Este encuentro se caracterizó por el desempeño estelar del portero Guillermo De Amores, quien se erigió como el gran protagonista del partido, siendo decisivo para mantener su arco en cero.
El primer tiempo fue claramente dominado por el equipo de Boca, que mostró una actitud intensa y ofensiva. La selección argentina implementó una presión alta, controlando el balón con efectividad y generando las oportunidades más prometedoras. Los jugadores Zeballos y Merentiel se destacaron en el ataque alternativo, utilizando su velocidad y habilidades para desbordar a la defensa rival. Por su parte, Millonarios se vio obligado a luchar por mantener la posesión del balón y buscar atacar de manera precisa, aunque en su mayoría sus opciones fueron lejanas al arco defendido por Marchesín. En este contexto, De Amores comenzó a hacer sentir su presencia con intervenciones seguras y excelente posicionamiento, evitando que Boca abriera el marcador.
En el segundo tiempo, el director técnico Hernán Torres realizó cambios estratégicos que fortalecieron al equipo de Millonarios, incluyendo la entrada de Darwin Quintero, Beckham Castro y Jorge Arias. Estos cambios aportaron una chispa de competitividad y frescura al equipo. Uno de los instantes más esperados del encuentro se presentó en el minuto 63, con el ingreso de Radamel Falcao García, quien hizo su regreso a La Bombonera, un hecho que generó una respuesta eufórica de los aficionados que llenaban las gradas.
La tensión del partido alcanzó su punto crítico en el minuto 87, cuando el árbitro sancionó un penal a favor de Boca tras una falta cometida por Arias sobre Zeballos. Sin embargo, en una muestra de reflejos rápidos y valentía, De Amores adivinó el tiro y logró detener el disparo, salvando así a Millonarios de una posible derrota y consagrándose como la figura del encuentro. Antes de este momento clave, Merentiel ya había tenido una ocasión brillante, pegando en el poste, lo que constituyó la oportunidad más clara del partido.
El empate final reflejó con fidelidad lo sucedido en el campo de juego: Boca Juniors, a pesar de ser el equipo más intencional y dominante, encontró en De Amores a un portero inspirado que frustró sus esfuerzos. En tanto, Millonarios, a pesar de haber tenido un inicio difícil, supo ajustarse y resistir, logrando una valiosa igualdad en un escenario tan exigente.
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