

Se han intensificado las denuncias de personas desaparecidas sin dejar rastro tras ser interceptadas por las fuerzas de seguridad del Estado. Venezuela. Mientras cientos de presos políticos han sido liberados en las últimas semanas, familiares y organizaciones de derechos humanos advierten que los casos de desaparición forzada cuyo paradero sigue siendo desconocido.
LEER TAMBIÉN
Según el último balance de la organización no gubernamental Foro Penal, desde el 8 de enero del año pasado, más de 670 excarcelaciones de diversos centros de detención del país por motivos políticos.
Este flujo de liberaciones, impulsado en parte por la implementación de la ley de amnistía aprobada el 18 de enero, ha permitido que cientos de personas se reúnan con sus familias. Pero detrás de las cifras de libertad queda una cuestión que las organizaciones de derechos humanos describen como “una herida abierta”: el destino de quienes han sido víctimas de desapariciones forzadas.
Delcy Rodríguez, líder del régimen. Foto: AFP
En estos casos no hay registro de acceso a custodia oficial, no hay acceso a defensa privada y las autoridades niegan conocer su paradero.
“¿Qué pasa con aquellos de los que nadie sabe nada?”es la pregunta que resuena entre los familiares de estos presos.
LEER TAMBIÉN
Expertos jurídicos señalan que si bien la Ley de Amnistía ha beneficiado a un grupo importante, no puede utilizarse para ignorar casos de detenciones arbitrarias que terminaron en desapariciones.
Entre los nombres que emergen están Esneider y Elieser Vergel, desaparecidos desde 2015; Alcedo Mora, también desaparecido en 2015; Hugo Marino, 2019; y Víctor Quero, 2025.
La madre de Víctor Quero, Carmen Teresa Navas, se ha convertido en una voz fuerte reclamando el regreso de su hijo. La mujer de 81 años afirma que su hijo es un preso político del régimen venezolano. Según el relato de la madre, Quero fue detenido el 1 de enero de 2025 en Caracas, a media cuadra de la vicepresidencia, de presuntos funcionarios vinculados a un policía con quien Carmen afirma que su hijo tuvo un conflicto personal.
Familiares de policías y militares presos en Venezuela. Foto: EFE/MIGUEL GUTIÉRREZ
La mujer afirma que su hijo está detenido por motivos políticos, pero no sabe dónde está, a pesar de haber acudido a todas las instituciones estatales sin obtener respuesta.
Quero participa en las vigilias y manifestaciones que se realizan en Caracas a favor de los presos políticos. También visita constantemente varios centros de detención en busca de información, pero no recibe respuesta.
Organismos nacionales e internacionales han llamado al Estado a publicar un registro abierto y uniforme de todas las detenciones realizadas durante los operativos especiales. Para los familiares de los desaparecidos, las liberaciones reportadas por el foro criminal son una esperanza para ver a sus familiares.
LEER TAMBIÉN
Se denuncia abuso policial
Durante casi dos meses, familiares de presos políticos han realizado vigilias fuera de algunos campos de prisioneros, como ha ocurrido con la denominada Zona 7.
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clipp) condenó la intención de la policía de ordenar el retiro de las tiendas de campaña donde acampan los familiares.
“El desmantelamiento del campamento familiar en Boleíta iba a ser realizado por efectivos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Esto a pesar de que la gente todavía pasa la noche allí esperando la libertad de sus seres queridos”.afirmó la ONG.
Asimismo, sostuvo que la mudanza se daría tras la reducción del número de familias en la zona.
ANA MARÍA RODRÍGUEZ BRAZÓN – Corresponsal de EL TIEMPO – Caracas