“Estos son los resultados. Consultamos a los ecuatorianos y ellos hablaron. Cumplimos lo que prometimos: preguntarles directamente. Respetamos la voluntad del pueblo ecuatoriano”. Con tono de resignación y espíritu aparentemente democrático, Daniel Noboa, el presidente de Ecuador, habló en una red social de abrir las puertas del país, a través de la redacción de una nueva carta constitucional, a una agenda neoliberal, sin límites, en paralelo al fortalecimiento de su alianza militar, política y económica con Estados Unidos.

Se trata de una iniciativa lanzada el 5 de agosto, cuando presentó al Tribunal Constitucional las cuestiones de su propuesta electoral, que fue aprobada por este órgano un mes después, y con luz verde del Consejo Estatal Electoral, tanto para el referéndum como para la consulta popular, el 20 de septiembre (1). La convocatoria de elecciones y los reclamos contrarreformistas buscaron prolongar lo logrado el 21 de abril de 2024, cuando se aprobó por mayoría de votos la extradición de ciudadanos y el involucramiento de las Fuerzas Armadas. sobre el control del crimen organizado, entre otras cosas. Dicho apoyo fue retenido para implementar una reforma laboral que preveía contratos de duración determinada y salarios por hora, y para que el Estado ecuatoriano reconociera el arbitraje internacional como método para resolver disputas de inversión, contractuales o comerciales.

Leer más

Compartir: