

Como respuesta directa al giro que ha dado la polÃtica exterior de EE.UU a América Latina bajo la dirección de Donald Trumpun grupo de congresistas demócratas presentará este martes un proyecto de ley para derogar formalmente Doctrina Monroeuno de los pilares históricos de la relación de Washington con la región.
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La iniciativa, encabezada por las representantes Nydia Velázquez, republicana por Nueva York, y Delia RamÃrez, republicana por Illinois, propone reemplazarla con un nuevo marco que han denominado la “Doctrina del Buen Vecino” contra América Latina y el Caribe. Los miembros del Congreso lideran i.a. recientes intervenciones militares de la administración en el hemisferio, incluida la operación que derrocó al presidente venezolano Nicolás Maduro.
En este contexto, los legisladores denuncian el auge de lo que han llamado la “Doctrina Donroe”, un juego de palabras que combina el apellido del expresidente James Monroe con el del actual presidente republicano y alude a una reinterpretación moderna y más agresiva del principio original.
Los legisladores están denunciando el surgimiento de lo que han llamado la “Doctrina Donroe”. Foto:EFE
Proclamada en 1823, la Doctrina Monroe establecÃa que cualquier intervención de potencias extranjeras en el hemisferio occidental serÃa considerada una amenaza para Estados Unidos. Aunque inicialmente se presentó como un escudo contra el colonialismo europeo, con el tiempo se convirtió en un instrumento. lo que sirvió para justificar las intervenciones polÃticas, económicas y militares de Washington en América Latina.
Durante décadas, se invocó el principio de “Estados Unidos para los estadounidenses” para apoyar golpes de estado, ocupaciones y presiones diplomáticas en nombre de la seguridad regional. Ese enfoque comenzó a revisarse durante la presidencia de Barack Obama, quien en 2013 declaró que la Doctrina Monroe se habÃan quedado atrás y habÃan elegido una relación basada, al menos de palabra, en el respeto mutuo y la cooperación.
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Pero según los autores del nuevo proyecto, Trump no sólo ha revivido la doctrina, sino que también le ha dado una nueva fuerza, adaptada a las disputas geopolÃticas del siglo XXI. Este cambio quedó reflejado en el documento sobre prioridades de seguridad nacional publicado por la Casa Blanca el año pasado, en el que América Latina vuelve a aparecer como un área estratégica bajo influencia directa de Estados Unidos. y advierte de la presencia de actores “extrahemisféricos” como China, Rusia e Irán, que serÃan la versión moderna de la amenaza europea de antaño.
El proyecto de ley presentado por Velázquez y RamÃrez pretende introducir cambios concretos en esa lógica. Entre ellas, propone poner fin a las sanciones unilaterales, eliminar archivos relacionados con golpes de estado respaldados por Washington y promover la reforma de las instituciones financieras internacionales para reducir su sesgo histórico contra los paÃses latinoamericanos.
Representante Delia RamÃrez, de Illinois. Foto:Redes Sociales por Delia RamÃrez
El objetivo declarado es sentar las bases de una relación más justa y menos intervencionista. Pese a ello, las posibilidades de que la inversión avance en el corto plazo no son grandes.
Actualmente los republicanos controlan la Cámara de Representantes, aunque por un estrecho margen. y se espera que bloqueen una propuesta que desafÃe directamente la polÃtica exterior de la administración Trump.
Sin embargo, ese cálculo podrÃa cambiar después de las elecciones de noviembre si los demócratas logran recuperar el control del cuerpo legislativo y reequilibrar las fuerzas en el Capitolio.
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Más allá de su viabilidad inmediata, la propuesta tiene un valor simbólico, ya que reactiva un debate histórico sobre el papel de Estados Unidos en América Latina y expone las tensiones entre dos visiones opuestas.: uno que reclama hegemonÃa hemisférica y otro que intenta dejar un legado de intervenciones para construir una relación entre socios.
SERGIO GÓMEZ MASERI – Corresponsal de EL TIEMPO – Washington