Mientras Pablo Repetto continúa su camino resbaladizo al frente de Independiente Santa Fe, en el ámbito del fútbol profesional colombiano (FPC) ha surgido un nombre que cada vez resuena más fuerte entre los aficionados y expertos. Este nombre es Jonathan Risueño, el actual entrenador de Deportivo Pasto, quien ha llevado al equipo nariñense a alcanzar el liderato de la Liga BetPlay gracias a su reciente victoria ante Fortaleza.

Lo notable de Risueño es que ha logrado establecer un proyecto futbolístico que no solo se distingue por su claridad y efectividad, sino que también se basa en una identidad sólida, un orden bien definido y un apoyo inquebrantable por parte de los jugadores. Esta es una característica que, lamentablemente, Independiente Santa Fe ha tenido serias dificultades para mantener con regularidad en sus actuaciones.

El presente de Risueño nos invita a pensar en grande

En el entorno de Pasto, se habla mucho sobre un equipo que se ha consolidado como una unidad colectiva muy fuerte. Esta fortaleza se manifiesta a través de una idea de juego cada vez más definida y una conexión notable entre el cuerpo técnico y el plantel de jugadores. Un testimonio significativo proviene del volante Mateo Garavito, quien ha destacado que el entrenador “no solo formó un equipo de futbolistas, primero formó personas”.

Esta frase encapsula parte del buen momento que vive el club y la relevancia que el técnico tiene actualmente dentro del vestuario. En este sentido, es ineludible hacer una comparación con la situación de Santa Fe. El equipo bogotano sigue generando incertidumbres en términos de rendimiento y resultados. El ambiente alrededor del Cardenal empieza a mostrar descontento, dado que la afición demanda respuestas más contundentes en el ámbito futbolístico.

Según un informe de Futbolred, el futuro de Repetto ha comenzado a generar cierto malestar interno, lo que ha llevado a críticas sobre la forma en que juega el equipo y un esquema táctico que, según la opinión de Hugo Rodallega, está aislando al delantero.

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Por sus características, Risueño parece haber sido destinado a un equipo que necesita urgentemente recuperar su capacidad para competir con una propuesta futbolística reconocible. En este momento, Santa Fe requiere un técnico que pueda restaurar la confianza en el grupo, organizar sus estructuras y construir una base sólida sin perder tiempo en ensayos prolongados.

Precisamente, eso es lo que Risueño ha estado logrando en Deportivo Pasto. La inferencia es bastante clara: en función de su convicción táctica y su habilidad para gestionar el grupo, Risueño sería el técnico que necesita Santa Fe.

Aunque, desgraciadamente para los intereses de Santa Fe, parece que Risueño no será la solución inmediata para ellos. Deportivo Pasto se encuentra en medio de uno de sus mejores procesos recientes, liderando el campeonato de manera convincente y con una idea de juego ya bien arraigada. En este contexto, resulta poco probable que el entrenador abandone un proyecto que actualmente le responde en la cancha para atender una emergencia en Bogotá. Si bien Santa Fe podría estar contemplando la posibilidad de ficharlo, todo parece apuntar a que el futuro de Risueño sigue en el departamento de Nariño.

eldeportivo.com.co

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