

Después de semanas de hacer suyo el sector turístico de Cartagena de Indias un escenario específico de disputas, deudas y quejas mutuas, Migración Colombia llevó a cabo la expulsión inmediata del extranjero, cuyo recorrido por la ciudad dejó a su paso una ruina de hoteles destruidos y autoridades exhaustas.
Una decisión que terminó mujer escoltada en vuelo directo a Miami, No fue un estallido administrativo. Este fue el resultado de una recopilación de expedientes que la Dirección Regional del Caribe calificó como una “amenaza al orden público”.
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Rastro de deudas y fraude.
Cartagena de Indias, vista desde el Cerro de la Popa Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Según informes oficiales, el modus operandi del turista: siguió un patrón de victimización que inicialmente despertó la solidaridad entre la población local, y luego se convirtió en un conflicto económico.
En Bocagrande, en el hotel Palma Bahía, La mujer se negó a renunciar al consumo y al alojamiento.obligando a la intervención de la Policía Nacional para desalojarlos.
En el hotel Pinar del Mar, en Laguito, la historia se repitió, pero con un agravante: una deuda de 560.000 pesos dólares y daños materiales a la infraestructura.
Quizás el episodio más crítico tuvo lugar en el Hostal Marbella 47. Allí, haciéndose pasar por víctima de robo y presentando una supuesta denuncia ante la Fiscalía, Logró contratar personal que le proporcionó no sólo alojamiento, sino también comida y dinero para el transporte. Seis días después, la cuenta estaba en 795.000 pesos sin aparente intención de pagar.
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¿Víctima o perseguidor?
La defensa del extranjero frente a las autoridades se basó en una narrativa de incertidumbre. Denunció ante la Fiscalía una discusión en Castillogrande en la que, según dijo, le exigieron 200 dólares por una margarita y un paraguas, lo que supuestamente derivó en el robo de su teléfono celular.
Sin embargo, el equipo investigador de Migración Colombia y la policía nacional encontraron grietas insalvables en su relato. Aunque denunció el robo de su equipaje, las cámaras de seguridad y los testimonios del hotel mostraron que salió de la propiedad con todas sus pertenencias intactas.
“Los extranjeros que visiten este país deben respetar las autoridades y las reglas de convivencia. Cualquier conducta que perturbe el orden público puede resultar en la expulsión del territorio del país”, dijo Deirdre Rosa Castro Gutiérrez, directora de la Región Migratoria Caribe de Colombia.
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equilibrio jurídico
La paciencia de la institución se acabó tras cuatro llamadas acumuladas de conformidad con la Ley 1801 de 2016 (Código Nacional sobre Seguridad y Convivencia de los Ciudadanos). La suma de denuncias del Ministerio de Turismo y de la asociación de prestadores de servicios turísticos fue el golpe final a su salida del país.
Este caso envía una fuerte señal en plena temporada turística: Cartagena intenta recuperar su estatus de destino internacional seguro y organizadoDónde Un pasaporte extranjero no es señal de desprecio.
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Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
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