
Desde el 16 de marzo del año pasado existe tensión en el Bajo Cauca antioqueño luego de que el comité regional de minería anunciara el inicio de un paro que afectó la dinámica en la zona durante más de 10 días.
El objetivo de la huelga era exigir condiciones laborales dignas en un momento en que la minería ilegal se había apoderado del departamento como una de las principales fuentes de financiamiento de las instalaciones ilegales.
Las movilizaciones surgieron como respuesta al accionar de las autoridades que, al amparo de leyes como el Decreto 1035, comenzaron a destruir máquinas amarillas (dragas y excavadoras) utilizadas para extraer minerales.
Manifestantes y voceros del comité minero centraron sus demandas en la necesidad de formalizar la pequeña y mediana minería, frenar la destrucción de equipos de trabajo, establecer comités técnicos para la protección ambiental y acelerar la consolidación de un distrito minero que reconozca el asentamiento histórico del territorio.
Es más, es en este sentido que la organización minera se ha distanciado firmemente de este tipo de actividades y dejó claro que no es una entidad financiera ni financiada por estructuras ilegales, sino un sindicato responsable de revitalizar la economía regional y sostener a miles de familias.
La huelga en sí duró un total de 11 días, hasta el final de la tarde del viernes 27 de marzo. La situación se ha vuelto profundamente tensa durante la semana pasada en medio de bloqueos masivos por parte de la organización minera.
Más específicamente, tras el rechazo expresado por la Gobernación de Antioquia con voz del propio Gobernador Andrés Julián Rendón, quien se opuso a los bloqueos de movilidad departamentales establecidos por la mesa minera y ordenó a las autoridades públicas reabrir las vías afectadas.
Estos lineamientos derivaron en enfrentamientos entre la fuerza pública, encabezada por la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo), y la población civil perteneciente a la organización minera. Los vídeos publicados por el gobernador en las redes sociales en los últimos días muestran enfrentamientos entre bandos, el uso de armas pequeñas y objetos quemados en las carreteras para reforzar los bloqueos.
Las autoridades del departamento incluso difundieron un cartel que muestra a las 20 personas más buscadas por el paro minero en cuatro sectores del Bajo Cauca, por el que se anunció una recompensa de hasta 50 millones de pesos.
Poco a poco, las fuerzas sociales, con el apoyo del voivoda presente en la subregión en los últimos días, lograron reparar la mayoría de las carreteras bloqueadas.
“Se equivocan: soy amigo del diálogo, de toda simpatía y respeto hacia mis compatriotas. ¡Soy enemigo de los bloqueos, del caos y del terrorismo! La fuerza pública cumple con su deber, y yo cumplo con el mío. Las conclusiones de la mesa minera las debe decidir el gobierno nacional, no el gobierno de Antioquia, de donde salió la delegación minera”, escribió el gobernador Rendón luego de que el viceministro del Interior, Gabriel Rondón, criticara su postura ante el paro.
Finalmente, como se mencionó, la tarde del 27 de marzo la mesa minera y las entidades del Gobierno Nacional y del Departamento de Antioquia presentes en la mesa de negociación llegaron a un acuerdo para levantar el paro.
El documento consta de siete puntos que abarcan los ejes temáticos de las propuestas presentadas por la comisión minera al Gobierno Nacional.
El primer punto contenía tres peticiones:
- Identificación, delimitación y asignación efectiva de áreas con potencial minero a Unidades de Producción Minera (UPM).
- Revisión de títulos que se encuentren inactivos, sin uso o que no cumplan una función social y ecológica.
- Implementación de instrumentos legales que garanticen el acceso real, material e incondicional a las áreas de explotación.
El primer punto establecía que se alcanzó un compromiso el 21 de marzo. En el segundo punto, la Agencia Estatal de Minería acordó presentar un informe detallado sobre la lista de títulos mineros, tipo de título, su estado, protocolo de inspección y cumplimiento de obligaciones derivadas del título.
La solicitud final fue rechazada de mutuo acuerdo porque las modificaciones solicitadas estaban más allá de las capacidades y alcance de la tabla.
El segundo punto consolidó el amplio compromiso liderado por la Viceministra de Diálogo Social.
“El Gobierno nacional, bajo la coordinación del Viceministro de Diálogo Social del Ministerio del Interior, se compromete a convocar a una mesa técnica interinstitucional con la Superintendencia Financiera de Colombia y el Banco Agropecuario para presentar las necesidades de la comunidad minera en materia de inclusión financiera. De igual forma, podrá vincularse con la Supervisión de la Economía Solidaria con el fin de integrar estrategias de fortalecimiento del asociacionismo y la cooperatividad”, señala el documento.
A continuación se lee el detalle de este punto del acuerdo: “Este espacio se realizará el lunes 13 de abril en la ciudad de Bogotá, con la participación de un máximo de 10 representantes de la Mesa Minera. Se anunciará un concurso oficial para este espacio a través de la Viceministra de Diálogo Social del Ministerio del Interior. De igual manera, los costos y logística relacionados con la reubicación de los representantes delegados por la Mesa Minera serán cubiertos por el Gobierno Nacional”.
El tercer punto quedó definido en las rutas de formalización de los mineros.
Este apartado establecía: “El Gobierno Nacional, a través de una acción coordinada entre la Dirección de Formalización del MME y la ANM, desplegará un equipo técnico interdisciplinario para asesorar a los mineros en tres rutas de acceso a la formalización: el otorgamiento de títulos de propiedad en áreas baldías, procesos de mediación en áreas ya otorgadas y la firma de acuerdos de concesión diferencial en áreas de reserva con potencial, actividades que serán coordinadas con el Consejo Minero. Para fortalecer este proceso, se implementarán instrumentos de diferenciación que estimulen y faciliten la formalización de los pequeños mineros que tienen presentado exitosamente los trámites ante la autoridad minera, hasta tanto la autoridad minera responda sobre el estado o cumplimiento de la solicitud de que se trate”.
En este punto son responsables el Ministerio de Minas y Energía y la Agencia Nacional de Minería.
El cuarto punto abarcó la responsabilidad de Corantioquia como unidad ambiental titular de la región y se centró en el reclamo territorial.
“El Ministerio de Ambiente para el Desarrollo Sostenible se compromete, en consulta con Corantioquia, a mantener una mesa técnica para consolidar información ambiental que le permita considerar la exención del Polígono 8 de los efectos legales de la Resolución N° 1499 de 2025, lo que se podrá reflejar en las 75.759 hectáreas para desarrollo sostenible en los municipios de Cáceres, Anorí, Tarazá y Zaragoza”, leemos.
La resolución a que se refiere este punto del acuerdo amplió una serie de medidas de protección a áreas del territorio que perturban las actividades mineras en la región.
En este sentido, Corantioquia brindará al Gobierno Nacional información técnica que determinará cómo lograr coherencia entre la protección del territorio y el desarrollo de la actividad minera. Luego, en un plazo máximo de dos meses, el Ministerio del Ambiente publicará un acto administrativo que no se aplica a lo anterior. territorio.
El punto cinco del acuerdo vuelve a referirse a procesos de formalización paralelos al reconocimiento territorial.
“La Autoridad Minera se compromete a enviar polígonos o coordenadas de las ubicaciones de los mineros, los cuales pueden ser sujetos a formalización. Sobre esta base, el equipo técnico del Ministerio de Minas y Energía y la Agencia Nacional de Minería realizarán un análisis de factibilidad de estas áreas, dependiendo de su accesibilidad y de las condiciones ambientales y de desarrollo espacial que permitan la solicitud de título minero, priorizando la formalización y la designación y presentación de una ZRP para un estudio de factibilidad técnica, en el sur de Córdoba”, tal fue el consenso alcanzado sobre esta cuestión.
La sexta sección analiza los procesos de emisión de licencias mineras.
Al respecto, se acordó que: “Como parte de la consulta pública del proyecto de resolución sobre el alcance de las tareas y responsabilidades relacionadas con la elaboración del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), requerido para desarrollar la licencia ambiental global definitiva para proyectos de pequeña minería, el Gobierno acepta la propuesta de la Junta de Minería sobre la unificación del proceso de sustracción y licenciamiento ambiental como medida diferenciadora de la pequeña minería en la implementación de los principios de eficiencia y economía de la función administrativa, garantía de derechos y desarrollo sostenible”.
El último punto implementado por la Autoridad Minera del Bajo Cauca en Antioquia, Se trataba del levantamiento del paro tras 11 días de bloqueos.
NICOLÁS TAMAYO ESCALANTE
Periodista de Nación en Medellín.