





Estar en el coliseo El Pueblo de Cali para cumplir los sueños de 600 personas que anhelaban una silla de ruedas para Cali Jeison Aristizábal, Recordado como un héroe de CNN en 2016, pensó en uno de los miles de niños a los que había ayudado durante dos décadas y eso le tocó el corazón. Su nombre era Eliécer.
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Jeison Aristizábal, directores y beneficiarios de Trusot. Foto:Trusot
Jeison dijo a EL TIEMPO que hace 25 años, la fundación que lleva su nombre inició una de sus tantas cruzadas para ayudar a la población sin hogar y a niños con dificultades para caminar y otras discapacidades físicas y cognitivas en Cali, especialmente de familias de bajos recursos.
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Eliécer era uno de esos niños que necesitaba una silla de ruedas y toda la ayuda que pudiera conseguir. Yo tenía entonces 8 años y vivía con mi madre y mis hermanos en el vulnerable barrio de Charco Azul. Se encuentra al este y forma parte del distrito de Aguablanca de Cali.
Jeison Aristizábal con su familia emocionada. Foto:Trusot
Jeison recuerda a este pequeño y su familia que lucharon por su recuperación luego de que le dieran una silla de ruedas. Sin embargo, dos años después Eliécer falleció por problemas de salud.
Ahora, 25 años después, en 2026, un evento en el Coliseo El Pueblo, lugar de entrega no solo de una, sino de 600 sillas de ruedas, volvió a tocar al héroe que levantó el trofeo CNN en 2016 y enorgulleció a todo el país. Se emocionó junto a Juan Carlos Vega, representante de Trusot, y Danny Soto, otro portavoz de la misma empresa con talento colombiano y mexicano.
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“Esta entrega me hizo pensar que cada uno de los beneficiados es un “Eliécer”, es decir un niño pequeño que logró que se produjera la primera de las sillas en 25 años”, comentó el líder social reconocido a nivel nacional.
Un sueño creado en alianza
Sillas de ruedas. Foto:Trusot
Fue una iniciativa para dotar de 600 sillas el cual nació del deseo de ayudar a los más necesitados desde una alianza liderada por Trusot Social y la Fundación Jeison Aristizábal, que lleva el mismo nombre de quien será por siempre un héroe de las personas con discapacidad.
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“Son héroes”, dijo Jeison con su sonrisa contagiosa, señalando a los afortunados y hablando de cada niño y joven que recibió el apoyo y aliento de su fundación en el distrito Ricardo Balcázar, en el sureste de Cali.
Su silla estaba rota y rodaba sobre ruedas de patines.
Uno de esos héroes que muestra resiliencia y superación es Jairo Andujar, quien le dijo a EL TIEMPO que estuvo involucrado en un accidente vial en la zona de Jamundí hace unos 20 años.
Decidido a recuperarse, utiliza una silla de ruedas y realiza varios trabajos para mantenerse económicamente. Sin embargo, con el paso de los años se ha ido desgastando. Por cuestiones de costos, Don Jairo logró mantener su silla en movimiento con ayuda de una camilla, y recientemente le puso ruedas.
Jeison dijo que el nombre de Don Jairo está en las listas prioritarias de beneficiarios en todo el Valle del Cauca.
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También se refirió a los niños de bajos recursos que ahora pueden ser llevados a la escuela por adultos en sillas de ruedas.
Beneficiarios de las comunas del Valle
Según Trusot Social, el Coliseo El Pueblo fue un lugar de encuentro para cientos de beneficiarios y sus familias, quienes vinieron de los distintos municipios del Valle del Cauca (Florida, Pradera, Alcalá, Toro, La Cumbre, Palmira y Dagua), así como territorios del Cauca como Puracé, Timba y Popayán, para recibir una herramienta que transformará su vida cotidiana y les brindará nuevas oportunidades de movilidad, independencia y participación.
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En esta empresa indicaron que más allá de los números, la jornada estuvo marcada por historias de esfuerzo, esperanza y superación. Para muchos, este momento representa un cambio significativo en la calidad de vida y una oportunidad para seguir desarrollándose con mayor autonomía.
Inicio de la donación de 1.000 sillas en toda Colombia
“Esta entrega en “La consolidación de Cali representa un hito importante de un programa nacional que incluye la donación de 1.000 sillas de ruedas en diferentes regiones de Colombia, lo que confirma el alcance y compromiso de esta iniciativa social”, afirmó Trusot.
Jeison Aristizábal (izquierda) con uno de los beneficiarios. Foto:Trusot
El evento reunió a líderes comunitarios, representantes institucionales y aliados estratégicos de diversos sectores que permiten que dichas acciones se traduzcan en bienestar comunitario real.
Sillas con el sello Cali
Se proporcionaron sillas de ruedas. Fueron fabricados y ensamblados en Cali.
“También reflejan una apuesta por el talento local y el fortalecimiento de la industria de la movilidad nacional”, afirmaron directivos de Trusot Social.
Mientras tanto, Jeison Aristizábal se mostró emocionado mientras los participantes del coliseo El Pueblo lo aplaudían y se apresuraban a saludarlo, darle la mano y hasta darle un cálido abrazo a quien ha sido el “ángel de los discapacitados” en Cali durante las últimas dos décadas, ese que no deja de mostrar su amplia sonrisa, cerrando fuertemente los ojos.
Contra viento y marea
Jeison Aristizábal nació con parálisis cerebral y una deformidad en la cadera. No podía mantener el equilibrio al caminar y se sometió a una dolorosa cirugía en el pie con placas y tornillos. Sin embargo, no aceptó utilizar silla de ruedas.
De niño no hacía caso de la frase que el médico le decía a su madre: “Su condición física sólo le permite lustrar sus zapatos”.
“El médico dijo que no serviría más que empañar, porque mi discapacidad es muy grave”, dice Jeison, quien estudió derecho en la Universidad de Santiago de Cali, precisamente porque dice preocuparse por los derechos de los niños discapacitados.
Jeison también logró que estudiantes universitarios de fisioterapia se sumaran a su iniciativa para rehabilitar a estos estudiantes.
Hoy también dirige el colegio Porfirio Barba Jacob, fundado por la comunidad religiosa Ricardo Balcázar, cuyos egresados van a la institución universitaria, también creada por la Fundación Jeison Aristizábal.
Su perseverancia, que demostró a los 12 años cuando aprendió a andar en bicicleta, y que le permitió caminar sin caerse, hizo que su causa fuera reconocida en Estados Unidos, ganando un premio CNN. Comenzó este trabajo a los 17 años, cuando ayudó al primer niño sin hogar. Tenía 8 años y necesitaba una silla de ruedas.
La parálisis cerebral -que solo afectó su motricidad y su lenguaje- se debe a que al momento de su nacimiento, la partera, para salvarle la vida a él y a su madre, María Emilia Aristizábal, le arrancó las piernas porque estaba de pie, causándole un daño permanente en la cadera. Un parto apresurado también reduciría el flujo de oxígeno al cerebro.
Esta es una historia sobre la superación del tercer hijo de una familia de cuatro hijos.
“Persistí, persistí y seguí pedaleando. Era difícil. Salía todas las tardes y mi madre me ponía dos chaquetas y unos vaqueros, supuestamente para amortiguar el impacto porque siempre me caía. Quería poder arreglármelas solo”, recuerda Jeison.
Ha sido disertante en Miami (Estados Unidos), Lima (Perú), Quito (Ecuador) y México.
“Un secreto es ayudar a los demás. El segundo es agradecer lo que se tiene y el tercero es no perder nunca la capacidad de soñar”, explica, refiriéndose a los tres secretos para ser feliz, que son el tema de sus conferencias en Polonia y en el extranjero.
KAROLINA BOHÓRQUEZ
Corresponsal de EL TIEMPO
California
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