

El gobierno del presidente Nayib Bukele “siguió eliminando” controles al ejecutivo en El Salvador y “Aumentó la represión” contra defensores de derechos humanos, críticos y periodistas, Human Rights Watch (HRW) advirtió en su informe global para 2026 publicado el miércoles.
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El régimen de emergencia, que suspende derechos constitucionales, está vigente desde 2022. Foto:Captura @MOVIRSV
La organización recordó detención del líder comunitario José Ángel Pérez y del joven activista y abogado Alejandro Henríquez -quienes ya se encuentran en libertad luego de enfrentar un proceso penal- y la defensora de derechos humanos y abogada Ruth López -aún en prisión-.
También presentó el caso del abogado y crítico del gobierno Enrique Anaya, quien fue detenido en junio pasado.
HRW señaló que el “deterioro” de la situación de los derechos humanos Esto llevó a que varias organizaciones civiles y de derechos humanos abandonaran el país o cerraran sus oficinas., como en el caso de la famosa ONG Cristosal y la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES).
Señaló que entre mayo y septiembre de 2025, al menos 140 defensores de derechos humanos y periodistas –incluido el personal de El Faro, un destacado medio de comunicación digital– huyeron del país por temor a represalias por su trabajo.
El Faro ya había trasladado sus operaciones legales a Costa Rica para 2023, recordó.
La represión gubernamental provocó que la famosa ONG Cristosal abandonara el país. Foto:@Cristosal/X
Además, mencionó la aprobación, por parte del legislativo, dominado por el oficialismo, de la Ley de Agentes Extranjeros, que impone un impuesto del 30% a la ayuda exterior y contempla multas y sanciones penales.
Diversas organizaciones han señalado que esta ley “es una herramienta de control autoritario de organizaciones y personas, ya que abre la puerta a imponer sanciones discrecionales, impone un impuesto punitivo y “Es un marco para la vigilancia, la censura y el castigo del gobierno”.
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HRW enfatizó que la Unión Europea (UE) expresó por primera vez ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU su preocupación por la situación en El Salvador y el deterioro de la situación de derechos humanos en este país.
Reelección y falta de transparencia en El Salvador
La organización recordó que en julio pasado, parlamentarios del gobernante partido Nuevas Ideas (NI) aprobaron enmiendas constitucionales que permitieron reelección presidencial por tiempo indefinidoentre otros cambios.
Señaló que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) afirmó que las medidas representan un “grave revés para la democracia y el Estado de derecho en el país”.
En 2025, se aprobaron enmiendas constitucionales que permitieron una elección presidencial indefinida. Foto:AFP
Asimismo, señaló que “el uso excesivo de clasificaciones por parte de las autoridades y la débil supervisión de la institución encargada de hacer cumplir la ley de acceso a la información pública obstaculiza la transparencia y contribuyó al aumento de la percepción de corrupción en el sector público”.
Señaló, por ejemplo, que “las restricciones gubernamentales al acceso público a los datos sobre asesinatos y otros delitos, y los cambios en cómo los asesinatos cuentan como asesinatos en las estadísticas oficiales, hacen difícil evaluar la exactitud de las declaraciones oficiales sobre la reducción y la incidencia del crimen.
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La orden de exención sigue vigente
HRW subrayó que el estado de emergencia -régimen de emergencia- adoptado en marzo de 2022 sigue en vigor y suspende los derechos constitucionales.
Los guardias del polémico Centro de Internamiento por Terrorismo (Cecot). Foto:EFE
“Las autoridades han cometido abusos generalizados, incluidos abusos arbitrarios masivos, desapariciones forzadas, torturas y malos tratos a los detenidos.” señaló.
Añadió que organizaciones locales e internacionales de derechos humanos “han documentado desapariciones forzadas, encarcelamientos masivos arbitrarios, torturas y, en algunos casos, violencia sexual contra mujeres y niñas en prisión”.