Este jueves, la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) anunció la renuncia de su presidente, Gabriele Gravina, un evento que ha sacudido los cimientos del fútbol italiano. Gravina tomó esta decisión tras la estrepitosa eliminación de la selección azzurri en los play-offs europeos, marcando así la tercera vez consecutiva que Italia no participará en un Mundial. Esta noticia fue confirmada a través de un comunicado oficial emitido por la FIGC.
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Gabriele Gravina, quien tiene 72 años, estuvo al mando de la FIGC desde 2018. Su llegada al cargo coincidió con un momento de crisis para el fútbol italiano, justo después de que la selección nacional se quedara fuera del Mundial de Rusia 2018. Desde entonces, aunque Gravina había asumido el papel de liderazgo con la esperanza de resurgimiento, la Nazionale ha tenido un desempeño desastroso, ya que no logró clasificarse para el Mundial de Qatar 2022 ni para el próximo torneo en Norteamérica programado del 11 de junio al 19 de julio de 2026.
La selección italiana, que ha logrado ser campeona del mundo en cuatro ocasiones, se perdió la oportunidad de participar en el Mundial coorganizado por Estados Unidos, México y Canadá después de una dolorosa derrota en penales ante Bosnia-Herzegovina, donde el resultado final fue de 4-1 en la tanda, tras concluyó 1-1 durante el tiempo regular y extra.
En su comunicado, Gravina manifestó que había informando a los miembros del consejo federal sobre su dimisión, que estaba programada hasta febrero de 2025. Asimismo, anunció la convocatoria de una asamblea electiva extraordinaria que se llevará a cabo el próximo 22 de junio en Roma. “Después de tantos años, hay un sentimiento de gran amargura, pero también de gran serenidad”, expresó Gravina, quien además mencionó que varios miembros del consejo habían hecho un esfuerzo considerable para que él permaneciera en el cargo.
Presión decisiva del ministro Abodi
Gravina también ocupaba el puesto de vicepresidente primero de la UEFA, y mantenía una estrecha relación con el presidente del organismo europeo, Aleksander Ceferin. Durante su mandato, Italia logró conquistar la Eurocopa en 2021, pero esa fue una luz en medio de la oscuridad, ya que la selección falló en clasificaciones para los Mundiales de 2022 y 2026, y su fracaso en la Eurocopa de 2024, donde llegó a octavos de final, se considera uno de los peores desempeños del equipo en competiciones continentales.
Después de la decepcionante derrota del martes, la presión sobre Gravina se intensificó. Consciente de las críticas que se avecinaban, rápidamente convocó a un consejo federal para evaluar su gestión. Sin embargo, el ministro de Deportes italiano, Andrea Abodi, declaró públicamente el miércoles que se debería exigir su renuncia, considerando que Gravina era el principal responsable de lo que muchos medios italianos denominaron el “tercer apocalipsis” del Calcio.
Abodi agregó que “el fútbol italiano debe ser refundado y este proceso tiene que pasar por una renovación en la dirección de la FIGC”. En este sentido, se mencionó a Giovanni Malagò, ex presidente del Comité Olímpico Italiano y del comité organizador de los Juegos de Invierno de 2026 en Milán-Cortina, como un candidato potencial para tomar el mando del fútbol italiano en esta complicada etapa.
¿Y Gattuso?
A medida que se aproxima la fecha de la asamblea el 22 de junio, el entrenador de la Nazionale, Gennaro Gattuso, nombrado en junio de 2025, también está bajo presión y podría ser otra figura que tenga que dimitir, según informes de la prensa italiana. Por el momento, el ex portero Gianluigi Buffon, tras la renuncia de Gravina, ya ha confirmado que se retira de su puesto como director general de la Nazionale.
El nuevo presidente que se elija estará encargado de encontrar un nuevo entrenador, que sería el cuarto desde junio de 2023, y enfrentar el desafío de organizar la Eurocopa de 2032. Con respecto a esto, el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, en una entrevista reciente, enfatizó la urgencia de avanzar en la renovación de los estadios italianos, advirtiendo que Italia podría perder la organización del torneo si no se toman medidas al respecto, calificando a sus estadios como “entre los peores de Europa”.
eldeportivo.com.co/AFP