El tan esperado regreso del Juego de Estrellas ha sido todo un éxito este domingo, ya que la NBA volvió a deleitar a sus fanáticos con uno de sus eventos más emblemáticos. La jornada culminó con una contundente victoria del equipo joven liderado por Anthony Edwards, quien superó a los veteranos rotulados bajo el nombre de LeBron James, así como a la selección internacional que contaba con la participación del prometedor Victor Wembanyama.

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El joven Edwards, líder de los Minnesota Timberwolves, se alzó con el galardón de Jugador Más Valioso (MVP) tras la destacada actuación del equipo de las Estrellas. Estos arrollaron al conjunto de Barras de LeBron con un marcador definitivo de 47-21, mostrando un juego que recordó a los seguidores de la NBA la competitividad que solía existir en este evento.

Por otro lado, la selección del Mundo, que fue la primera en estar compuesta exclusivamente por jugadores internacionales en un All Star, no logró hacerse con la victoria en ninguno de los dos partidos celebrados en el Intuit Dome de Inglewood, ubicado en el sur de Los Ángeles. Las ausencias de figuras como Shai Gilgeous-Alexander y Giannis Antetokounmpo, sumadas a la limitada participación de Luka Doncic y Nikola Jokic, jugaron un papel crucial en el desempeño del equipo internacional.

Uno de los aspectos más destacados del evento ha sido la aparente resurrección de un All Star verdaderamente competitivo. Después de casi una década de experimentar con formatos complejos que resultaron en una baja en las audiencias, la nueva propuesta de enfrentamientos entre estadounidenses contra extranjeros y jóvenes contra veteranos ha reavivado la motivación de las estrellas para brindar un espectáculo de calidad.

Los partidos cortos de 12 minutos ofrecieron finales emocionantes, donde los primeros tres jugadores que lograron triples marcaron momentos clave en el desarrollo de cada juego. El comisionado de la NBA, Adam Silver, agradeció a todos los competidores en el centro de la cancha, expresando su aprecio por el esfuerzo y la energía mostrada durante la noche.

Anthony Edwards, al recibir por primera vez el premio MVP del evento, reconoció la influencia del francés Wembanyama al inicio de la competencia. “Wemby marcó la pauta; comenzaron a jugar duro y sabíamos que teníamos que seguir su ejemplo. Así lo hicimos”, comentó Edwards, quien contabilizó 13, 11 y 8 puntos en los tres minijuegos que se jugaron.

La opinión de Wembanyama también fue notable: “Ha sido mucho más agradable que el año pasado. Creo que el baloncesto que vimos aquí fue de gran calidad”, concluyó el jugador, dejando claro su aprecio por el nuevo formato del evento.

– Obama en primera fila –

El primer partido se convirtió en una verdadera batalla personal entre Edwards y Wembanyama, resultando en una victoria para el equipo de las Estrellas por 37-35 en un emocionante tiempo extra. Wembanyama, quien destacó que el nuevo formato le permitió jugar con más “orgullo”, anotó los primeros siete puntos para su equipo, mientras que su estatura de 2,24 metros dejó a muchos espectadores maravillados, especialmente al realizar un bloqueo impresionante en una bandeja de contraataque de Cade Cunningham.

A pesar del breve tiempo que Luka Doncic estuvo en cancha, contribuyó significativamente a la atmósfera del evento, aunque solo jugó 5 minutos debido a precauciones con su lesión. Mientras los fans abucheaban a LeBron James en el estadio, el expresidente estadounidense Barack Obama fue recibido con cálidos aplausos al disfrutar del evento junto a su esposa Michelle y la leyenda de la NBA Julius Erving.

Obama, un gran amante del baloncesto, no pudo evitar hablar sobre la emocionante rivalidad que está surgiendo entre Estados Unidos y el resto del mundo. “Hay quienes opinan que no se ve tanto esfuerzo en el Juego de Estrellas, pero hoy fue diferente. Cada vez que un equipo internacional se enfrenta a uno estadounidense, hay un deseo de competir”, comentó a NBC, enfatizando el valor de las nuevas generaciones que buscan demostrar su valía.

Un triple decisivo de Scottie Barnes fue suficiente para que los jóvenes locales se encaminaran hacia la victoria durante la prórroga, mientras que Wembanyama mostró su evidente frustración por no haber podido llevar a su equipo a la victoria.

– Explosión de Leonard –

Los jóvenes mantuvieron un ritmo vertiginoso frente al grupo de veteranos del Barras Team. En su 22° aparición en un All Star, LeBron James anotó 8 puntos, uno de los cuales fue un largo triple que ayudó a De’Aaron Fox a poner el marcador en 42-40 a favor de los veteranos justo al final del tiempo reglamentario.

El equipo Mundo se encontraba en la obligación de ganar el partido final para avanzar, pero las leyendas estadounidenses estaban decididas a demostrar su supremacía. Kawhi Leonard, un ícono local, tomó el mando del partido y se encargó de reivindicar el baloncesto estadounidense con una espléndida actuación que le otorgó 31 puntos en apenas 12 minutos de juego. La energía y destreza con la que Leonard se movió en la cancha, incluido un impresionante fadeaway, dejaron a todos los espectadores maravillados, en especial a Steve Ballmer, el propietario de los Clippers, quien es arquitecto del vanguardista Intuit Dome, inaugurado en 2024 con una inversión de 2.000 millones de dólares.

La igualdad que caracterizó los partidos previos se desvaneció en la final, donde el equipo de las Estrellas, impulsado por una energía implacable, tomó la delantera rápidamente, finalizando los primeros seis minutos con un claro 26-9, lo que dejó a los veteranos sin aliento ni posibilidad de remontar el marcador.

eldeportivo.com.co/ AFP

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