La Cámara de Diputados de Argentina aprobó pasada la medianoche del jueves al viernes la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, en un paso importante pero no definitivo para su sanción, luego de una jornada de huelga general que frenó al país.
La norma, objetivo clave para la segunda mitad del mandato de Milei, había sido aprobada por el Senado la semana pasada pero sufrió cambios en diputados, por lo que deberá regresar a la Cámara Alta para su sanción final, que el gobierno espera recibir antes de marzo.
Después de casi 11 horas de debate, los diputados aprobaron en general la ley con 135 votos a favor y 115 en contra.
El presidente argentino Javier Milei Foto:EFE
Milei celebró la aprobación en un comunicado publicado en
La reforma, calificada de “regresiva e inconstitucional” por la Central Sindical Argentina (CGT), reduce las indemnizaciones, amplía la jornada laboral a 12 horas y limita el derecho de huelga, entre otras cosas.
La votación en Diputados se produjo tras el paro general del jueves, que tuvo un cumplimiento “muy importante”, según la CGT.
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Sindicatos y organizaciones de izquierda se manifestaron frente al congreso, donde estallaron enfrentamientos el jueves por la tarde cuando se arrojaron botellas y piedras al cordón policial y las fuerzas de seguridad respondieron con cañones de agua y gases lacrimógenos.
La mayoría de los miles de manifestantes ya habían abandonado el lugar cuando se produjeron los incidentes, que provocaron la detención de casi una docena de personas, según los periodistas presentes en el lugar.
“Esta reforma empeora la situación laboral”, dijo a la AFP Amícar La Cueva, un trabajador metalúrgico de 55 años, durante la manifestación frente al Congreso.
La reforma del mercado laboral es una de las iniciativas clave que Milei intenta aprobar en la segunda mitad de su mandato, impulsada por una composición mucho más favorable del Congreso tras la victoria en las elecciones parlamentarias de octubre y por el éxito de reducir la inflación en un tercio en dos años (32% anual).
El gobierno dice que la reforma ayudará a reducir la informalidad, que alcanza a más del 40% del mercado laboral, y creará empleos gracias a una reducción de la carga fiscal sobre el empleador.
“Gran cumplimiento”
La huelga tuvo “un enorme cumplimiento con más del 90% de la actividad paralizada”, dijo el codirector de la CGT, Jorge Solá, y agregó en una entrevista radial que “habrá una profundización del plan de acción de los sindicatos”.
Sin embargo, varias líneas de colectivos ignoraron el llamado y corrieron con algunas unidades.
A medida que avanzaba la jornada, la mayoría de los negocios abrieron a pesar de la ausencia de empleados y pocos clientes, con el ritmo propio de un fin de semana.
– Se acordó que vendría sólo el gerente, que soy yo, y el propietario facilitará mi viaje de regreso, dijo a la AFP Carlos Totta, de 55 años, responsable de una cadena de mataderos.
El jueves se produjo el cuarto paro general en dos años de mandato de Milei, quien se encuentra en Estados Unidos en la instalación de la “junta de paz” de su aliado, el presidente Donald Trump.
En el centro de la capital se cerraron bancos e instituciones financieras. Se reprogramaron unos 255 vuelos de la estatal Aerolíneas Argentinas, lo que afectó a unos 31.000 pasajeros.
La sala del aeropuerto metropolitano de Buenos Aires estaba casi desierta y el avión se encontraba en la pista, observó la AFP. A ello también se sumaron los trabajadores portuarios, que paralizaron los envíos en terminales como la de Rosario, uno de los puertos agroexportadores más grandes del mundo.
“chantajear”
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, calificó la huelga de “extorsionadora”. “No hay nada más extorsionador y contrario a la libertad y la democracia que lo que están haciendo los sindicalistas (…) lo único que están haciendo es complicarle la vida al trabajador”, argumentó.
Un polémico artículo que reducía la paga por enfermedad a la mitad del salario fue eliminado por el oficialismo, que aspira a aprobar finalmente la reforma antes del 1 de marzo, cuando Milei se dirige al Congreso para abrir sesiones ordinarias.
La huelga se produce en medio de una desaceleración de la actividad industrial, con más de 21.000 empresas cerradas en los últimos dos años y la pérdida de alrededor de 300.000 puestos de trabajo, según fuentes sindicales.
El último es el caso de Fate, la mayor fábrica de neumáticos de Argentina, que el miércoles anunció el cierre de su fábrica en Buenos Aires y el despido de más de 900 trabajadores, alegando reducción de competitividad por la apertura de las importaciones.
AGENCIA AFP