Como parte de un giro institucional para salir del letargo en materia de reparaciones a las víctimas en el Caribe colombiano, La Unidad de Restitución de Tierras (URT) inició procesos de “limpieza”.
La Dirección Territorial Bolívar – Sucre anunció la revisión derogar 200 resoluciones administrativas que durante gobiernos anteriores Cerraron la puerta a las peticiones de justicia y reparación de miles de campesinos.
Esta estrategia no es un simple procedimiento burocrático; Este es un reconocimiento oculto. Es posible que el Estado haya fallado en su análisis legal, social y catastral, dejando desprotegidas a las familias desplazadas por la violencia.
En el pasado, hemos sido objeto de presiones que nos llevaron a renunciar a nuestras tierras en condiciones injustas. Hoy, gracias a la URT, recuperamos la esperanza
Antonio GodoyVíctima del conflicto armado en el Caribe
LEER TAMBIÉN

“El caso Godoy”: el final
la sombra de la camaronera
Director de la URT y representantes de familias beneficiadas con proyectos productivos. Foto:Nelson Ardila
El epicentro de este cambio de rumbo se materializa en el caso de la familia Godoy, víctimas de la icónica finca La Camaronera, Propiedad ubicada en la comuna de Turbana (Bolívar) cerca del Canal del Dique.
A lo largo de los años, el territorio ha sido un símbolo de compleja convergencia. entre el fuego cruzado de actores armados y la presión de intereses económicos privados que forzaron la expropiación.
Tras revisión de la Oficina de Comercio y Justicia, derogó el acto administrativo que negaba amparo a los Godoy, inscribiéndolas formalmente en el Registro de Tierras Abandonadas y Expropiadas Forzosamente (RTDAF). Este paso es el “boleto de entrada” al escenario judicial, donde Jueces especializados decidirán sobre la entrega material del inmueble.
“En el pasado fuimos sometidos a presiones que nos llevaron a ceder nuestras tierras en condiciones injustas. Hoy, gracias a la URT, recuperamos la esperanza”, afirmó Antonio Godoy, cuya voz refleja el sentimiento de una región que lleva décadas esperando una respuesta clara.
LEER TAMBIÉN

Escudo legal
contra la expropiación institucional
Paula Bolívar, subdirectora de la URT, vive con EL TIEMPO Foto:TIEMPO
Para Daniel Flórez, director territorial de la URT en Bolívar y Sucre, el objetivo es eliminar los efectos del despojo provocado no sólo por las armas, sino también por los que llama “actores económicos e institucionales”.
El objetivo de la entidad para 2026 se centra en tres ejes principales:
Seguridad jurídica: Asegúrese de que cada archivo tenga una revisión técnica de alta calidad para evitar que las demandas fracasen en los tribunales.
Reparación integral: No sólo devolverán una hectárea de tierra, sino que también emitirán conceptos que permitan el acceso a proyectos productivos y servicios básicos.
Recuperar la confianza: Sanar relaciones con comunidades rurales que creían que la Unidad era de difícil acceso.
LEER TAMBIÉN

Desafío de implementación
Aunque el anuncio es optimista, el desafío logístico es enorme. Revisar 200 expedientes es una carga administrativa que requiere equipos interdisciplinarios sólidos en un área donde la seguridad sigue siendo un factor variable.
Sin embargo, el mensaje que envía la entidad desde El Carmen de Bolívar es el siguiente: “La justicia agraria en Colombia ha entrado en una fase de autocrítica institucional para garantizar que ningún derecho legítimo quede enterrado bajo la resolución. archivo”.
La restitución en Bolívar y Sucre ya no mira sólo al futuro, sino que deja de corregir el pasado, asumiendo que No hay paz territorial sin seguridad jurídica, que abarque principalmente a las personas más vulnerables.
Además te invitamos
Miremos nuestro documento:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
cartagena