
Ante los tuits del presidente Gustavo Petro abordando informes de inteligencia sobre Abelardo de la Espriella, distintos sectores han cuestionado lo dicho por el presidente y la posible falta de seguro de campaña a 50 días de las elecciones presidenciales. En entrevista con EL TIEMPO, el senador liberal Mauricio Gómez Amín, quien forma parte de la campaña abelardista, habló sobre el impacto del mensaje presidencial y la alarma que generó.
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¿Cómo aceptó ese trino del presidente? ¿De verdad crees que existen escuchas telefónicas aleatorias?
Mira, no es que lo creamos. El presidente lo confirmó en sus redes sociales. Por primera vez en la historia de una campaña presidencial, un presidente en ejercicio admite públicamente haber interferido con un candidato presidencial con todas las posibilidades de ocupar el primer lugar en la nación. Abelardo de la Espriella ha hecho una campaña sin garantías, ha hecho una campaña sin poder llegar a todo el territorio nacional. Las alertas rojas tempranas para tu seguridad son permanentes. Es habitual que se cancelen eventos por motivos de seguridad. Las amenazas de pandillas y disidencias de las FARC para que Abelardo no pueda participar en política en todo el territorio son constantes. Entonces sí, es algo muy triste, creo que empaña la carrera presidencial. Y es un paso más que está dando el gobierno para frenar a Abelardo.
Para el trino, ¿de repente tuviste alguna pista o algo que te hizo pensar en estas acciones erráticas?
De manera permanente, el candidato Abelardo de la Espriella ha sido amenazado en redes sociales y por disidencias del ELN y las FARC. Ya nos pasó hace unos meses y ahora el propio presidente está alentando a Abelardo de la Espriella, como lo hizo en su momento con Miguel Uribe. Un hecho muy grave, que volveré a decir, ensombrece las elecciones presidenciales. Mientras Abelardo es vetado por los grupos armados y por el Presidente de la República, el señor Iván Cepeda Castro se pasea tranquilamente por el territorio nacional haciendo política. Esa es la diferencia. Estamos en un gobierno que no le da garantías a la oposición en esta campaña presidencial.
¿Has hablado con el candidato o algo después de esto?
Permanentemente. Desde ayer estamos en comunicación. Abelardo está viajando por Córdoba y Sucre. Tuvo que cancelar la mitad del viaje de hoy y mañana por motivos de seguridad. Este no es un hecho menor. Hago un llamado a la comunidad internacional a centrarse en la lucha por la presidencia y monitorear el proceso electoral en Colombia. No es ningún secreto que los grupos armados están obligando a la población de las zonas rurales del país -en municipios y corregimientos- a votar por Iván Cepeda. Y por supuesto para que Abelardo de la Espriella, que es desde hace 7 meses su más fuerte oponente, no pueda luchar libremente. He hablado con él y está tranquilo. Abelardo tomó la decisión de amamantar hace muchos meses. Está decidido a continuar, luchar por Colombia y librar esta batalla final por la democracia, por las instituciones y por los colombianos comunes y corrientes que sufren la dureza de un gobierno que solo protege a los suyos.
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¿Qué acción tomarás?
Bueno, dada la gravedad de lo reportado, cuídense, triple seguridad. Ojo, claro, porque la vida de Abelardo es lo primero. Más allá de la política, los asuntos públicos y la campaña, Abelardo es padre de cuatro hijos. Tiene a su familia sufriendo por esto pero claro que solo tiene una decisión y es luchar minuto a minuto. Y lo seguirá haciendo hasta ganar la presidencia de la República de Colombia. Habla de la patria milagrosa que anhelan los colombianos fuera de los partidos tradicionales, fuera de los hilos habituales, sin apoyo económico del establishment, de los grupos de poder económico del país. Cree que esto debe cambiar en el fondo y no en la forma.
¿Qué opina de esos sectores que dicen que lo que está haciendo el presidente es intentar volver a impulsar a Abelardo ante el crecimiento de Paloma?
No. Creo que esta no es la primera vez que el presidente hace esto. Lo viene haciendo desde el año pasado. Volveré y diré: Petro lo ha llamado caudillo y narcotraficante. Ayer lo acusó falsamente de cosas que sólo a Petro se le ocurren en la cabeza. Esto no nació ayer, este es un tema sistémico del que Abelardo ha sido víctima durante los últimos meses. Sobre todo, si alguien aquí se ha mantenido solo frente al mundo en las encuestas, es él. Hoy se mantiene en el segundo lugar cuando restan 50 días de la primera vuelta. Ayer en Google Trends, que más mide el crecimiento de un candidato, arrojó que los porcentajes de búsqueda son Iván Cepeda 26 por ciento, Abelardo 20 por ciento y Paloma Valencia, 13 por ciento. Pero lo que me llama la atención -por encima de las encuestas, Google Trends o Polymarket- son las calles. Celo popular del candidato De la Espriella. Conectó con los ciudadanos y el pueblo. Es el único outsider en la carrera por la presidencia. La gente ve esto como un fenómeno popular. Con él está pasando ahora lo mismo que pasó en Argentina con Milei, en El Salvador con Bukele y en Estados Unidos con Trump.
¿Puede esta situación hacer que otras industrias vengan a apoyar el esfuerzo?
En primer lugar quiero agradecer a todos los sectores de la sociedad colombiana que ayer expresaron su solidaridad con el candidato Abelardo, encabezado por el presidente Álvaro Uribe, Paloma Valencia y varios candidatos a la presidencia que, más allá de la política de campaña, pensaron en la persona y la gravedad de las acusaciones de Petros. Abelardo de la Espriella ha instruido a su equipo jurídico a presentar una causa penal ante la Fiscalía General de la República para que el Presidente de la República deje de ser irresponsable y presente las pruebas que tiene y si no las tiene las retire.
Así va la campaña presidencial. Imagen:
JUAN SEBASTIÁN LOMBO DELGADO
Escritura política