La representante del departamento Olga Lucía Velásquez, cuya bandera política es la salud mental, busca llegar al Senado para seguir impulsando este tema que, asegura, es el eje principal de la transformación de la sociedad. En entrevista con EL TIEMPO habló de su campaña.
¿Qué le motiva a dar el salto al Senado?
Implementé la nueva ley de salud mental y debe ser posible en todos los rincones del país. Hagámoslo realidad, que se garantice realmente el derecho a la salud mental. Y hacer de esta voz de los que hoy sufren en silencio, de los que tienen el alma destrozada, de todas las personas que hoy realmente necesitan una mano amiga, una luz en la oscuridad. En Colombia dos de cada tres personas tienen algún tipo de problema de salud mental. Niños que son acosados, acosadores; jóvenes inmersos en la adicción; madres que sufren y lloran todos los días porque sus hijos están en medio de la adicción, porque estaban perdidos, porque estaban perdidos, porque no pueden encontrar un futuro. También los jóvenes que se sienten frustrados porque no pueden conseguir un trabajo. Y familias que sufren día tras día la desesperanza por la inseguridad, el desempleo y las deudas que les agobian. Entonces, trabajando por esta gente que sufre en silencio, llegué al Senado de la República.
Olga Lucía Velásquez, candidata al Senado de la Alianza Verde Imagen:Olga Lucía Velásquez Prensa
¿Cuál es tu apuesta?
Mi apuesta es que podemos hacer realidad la ley. Que cada centro del país, que cada región del país tenga centros de referencia en salud mental. Que haya acceso real a la salud, que haya oportunidades. Deja que tu capacidad de atención cambie. Es decir, en 15 minutos nadie atiende a nadie. Que haya un cambio cultural. Acabar con el estigma. Que la gente deje de sentir: “Es que puedo hacer esto, es que no pasa nada, es que puedo manejarlo”. Y resulta que no, hay que concienciar y no tener vergüenza de decir “necesito ayuda”. También cambia los versos. Solo miramos el asesinato y el suicidio, y resulta que no, hay algunos indicadores como la violencia doméstica, como el bullying, como los pensamientos suicidas, como la discapacidad que tienen los trabajadores hoy por el impacto en su salud mental, que quiero decirles que ha aumentado un 450% en los últimos 10 años. Por depresión, por ansiedad, por todo eso.
¿Por qué es importante tener una voz como la suya en el Congreso que introdujo este tipo de iniciativas que son tan importantes pero que a menudo se pasan por alto debido a otros temas de actualidad?
Así es. En el país se habla de muchos temas, pero se habla poco del tema más importante que es la salud mental. Poco, porque la salud mental no es visible. Es un tema que he hecho visible, en medio de lo invisible. Cuando entendemos la salud de una nación, de una comunidad, que es sobre lo que estoy concientizando a la gente, entendemos que todo lo que sucede a nuestro alrededor afecta de alguna manera la salud mental. Por eso apuesto por la seguridad. Quiero mejorar la seguridad de este país. ¿Y por qué quiero mejorar? Porque la inseguridad está en la depresión, la ansiedad, las distracciones, los delirios. Entonces, ¿cómo mejoro la seguridad? Restauración del cronograma trimestral. Restablecer programas de recreación, deportes, cultura y artes para el pueblo. Recuperemos la microgestión territorial, la microgestión barrial. Funcionó, yo era ministro del gabinete y funcionó. Disminuyó el número de asesinatos, disminuyó el número de ladrones. Volvemos a ese trabajo por distrito, a la planificación general por distrito. También otro tema para mejorar la seguridad: la educación social y emocional. Está incluido en la nueva Ley de Salud Mental. Hoy el 40% de los asesinatos en Colombia empiezan con peleas, y las peleas son intolerables por no saber controlar la ira. Cuantas personas por no controlar su ira pierden la vida, acaban con la vida de otro, acaban con su libertad, acaban con su familia, acaban con su trabajo. Y el tercer tema para mejorar la seguridad: un plan integral que tenga en cuenta los cinco crímenes transnacionales que hoy nos carcomen el alma, que han causado desesperanza y que provocan inseguridad en las ciudades y no los hemos abordado directamente. Entonces, el hecho de que diga ‘mi causa es la salud mental’ lo que estoy haciendo que la gente entienda es que se puede ver la salud mental de forma aislada, como de forma lateral. No. Todo lo que sucede en la vida cotidiana afecta la salud mental.
Representada por Olga Lucía Velásquez. Imagen:Prensa de cámara.
¿Qué importa votar por un buen parlamento y un parlamento independiente?
La importancia de votar por un buen parlamento es que personas con experiencia tomen decisiones de manera racional, no de manera ideológica, irracional, instrumental, sino que sean objetivas, que apuesten por su causa, pero sobre todo que sean independientes para dejar de lado los intereses especiales del parlamentario, del sindicato o del grupo que lo apoyó y que tomen decisiones en interés del pueblo. Es importante: que pueda pensar en el pueblo, que pueda trabajar en interés del pueblo y restaurar la buena política. La buena política es el arte de servir. Se están haciendo alianzas en beneficio de otros. Es política. La política no es falta de respeto. La política no es vulgaridad. La política no se trata de ofenderse por cuestiones personales. La política no es polarización. Es incluso un problema de salud mental. Entonces creo que tenemos que elegir un buen Congreso, que se preocupe por el país, que se preocupe por la gente, que lastime a la gente y que obviamente sienta que la salud mental es parte de una transformación real. Y mi causa es la salud mental, que es el verdadero eje de la transformación social.
MATEO GARCÍA
Editor adjunto de políticas