Litio, níquel, cobalto y más. Washington los necesita para evitar perder la carrera con China. Argentina se lo da

Como se esperaba hace unas semanas, el Ministro de Relaciones Exteriores Pablo Quirno participó este miércoles en Washington en la “Cumbre de Minerales Críticos”, donde la administración de Donald Trump propuso a los que considera sus países “aliados” la necesidad de comprometerse a unirse a Estados Unidos en su lucha contra China por el control de materiales estratégicos para sectores clave de la economía mundial.

Entre los elogios de Marco Rubio, jefe del Departamento de Estado y anfitrión, al gobierno de Miley y manifestaciones del acuerdo incondicional de los representantes argentinos con las autoridades norteamericanas, se firmó un acuerdo marco para “fortalecer el suministro de minerales y el procesamiento de minerales críticos” que garantiza a Estados Unidos un acceso preferencial a materias primas vitales para el desarrollo de sus principales industrias energética, automotriz y armamentista.

Un comunicado difundido por la Cancillería argentina señala que: “El acuerdo prevé el uso de financiamiento público y privado, la simplificación del proceso de permisos administrativos y la cooperación en áreas como mapeo geológico, reciclaje y manejo de materiales críticos. También incluye acciones conjuntas encaminadas a promover mercados más transparentes y fortalecer la participación de Argentina en la cadena global de suministro como una cadena de suministro global relevante. valor.”

Esto significa que Argentina se posiciona como proveedor de minerales críticos, asegurando su suministro a Estados Unidos, que también se reserva el derecho de participar directamente en el mapeo geológico de los recursos naturales del país y en la gestión de su procesamiento. En la práctica y a nivel geopolítico, Argentina renunciaría a la gestión de un recurso estratégico como son los minerales críticos para hacerlos contar en sus negociaciones internacionales con diferentes actores (Estados Unidos y China, en este caso), tal como lo hace Brasil, por ejemplo.

Para Estados Unidos, por otra parte, la búsqueda de asegurar el suministro de minerales críticos es parte de su redefinida estrategia de seguridad y defensa nacional, expresada en una serie de órdenes ejecutivas y documentos oficiales que se han hecho públicos en los últimos meses.

Esta cumbre global fue propuesta previamente con el objetivo de construir una alianza estratégica que limite la influencia de China en la gestión de los mencionados minerales críticos. Un informe de la consultora británica Benchmark Minerals, publicado en diciembre pasado, ya predice que China, manteniendo las tendencias actuales, tendrá un control consolidado de la producción y el comercio de minerales críticos para 2030. Se estima que actualmente controla el 70 por ciento de la producción de los mencionados minerales, y un porcentaje ligeramente superior de su procesamiento.

El domingo 25 de enero, en nota firmada por Raúl Kollman, Página 12 En primera plana se anunció que el gobierno de Milei se había convertido en el primer país en comprometerse con una cumbre ministerial prevista para el 4 de febrero. En su orden de prioridades, para Estados Unidos, Argentina ocupa un papel importante principalmente por su capacidad de producción de litio. Pero, además, porque hoy gran parte de su producción se exporta a China y la administración Trump tiende a desalojar a la potencia asiática de ese lugar privilegiado, como señala la citada nota.

Jorge Marchini, profesor universitario e investigador especializado en temas económicos internacionales, afirmó que “el acuerdo no obliga automáticamente a nada, pero indica la orientación geopolítica de alineación con Estados Unidos en relación a los recursos estratégicos”. consultado Página 12Señaló: “El litio es inicialmente el foco de atención y controversia debido a la presencia de inversiones chinas”. Sin embargo, comentó que “se advierte el carácter jurídicamente fallido de la firma de la declaración sobre la prioridad del Estado-nación, porque según el artículo 124 de la Constitución Nacional, el dominio originario de los recursos naturales corresponde a las provincias”.

Además del litio, se importan como minerales críticos cobre, níquel, grafito, manganeso, cobalto y una docena de otros elementos metálicos. Algunos de ellos aparecen mezclados con otros componentes del suelo y la dificultad para obtenerlos no se debe a su escasez, sino al complejo proceso que requiere aislarlos. De aquí proviene originalmente la definición de “tierras raras”.

Más de 50 países participaron en la invitación del Departamento de Estado, pero hasta ahora sólo dos países han confirmado compromisos de que EE.UU. priorizará el acceso a sus minerales críticos: Ecuador, presidido por Daniel Noboa, y Argentina.

La Cancillería argentina no sólo ratificó “su asociación estratégica y compromiso con el desarrollo de un abastecimiento seguro” solicitado por Estados Unidos, sino que también asumió el rol de proveedor de materias primas en la cadena de valor, “respondiendo al crecimiento de la demanda global” de minerales críticos que serán aplicados a tecnologías de punta en otros países.

“El acuerdo prevé fortalecer la participación y el posicionamiento de Argentina como un actor relevante en cadenas de suministro globales de gran valor estratégico”, según un documento oficial del campo liderado por Quirno.

“La minería se consolida, junto con la energía y el agronegocio, como uno de los pilares del actual proceso de transformación económica”, señala el documento, explicando el modelo de país exclusivamente extractivista y exportador.

“Argentina se encamina hacia un aumento de las exportaciones totales de unos 100 mil millones de dólares en los próximos siete años, con una participación creciente de la minería, que podría superar los 20 mil millones de dólares en ese horizonte, y llegar a más de 30 mil millones de dólares a fines de la próxima década”, asegura.

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