Portugal ha celebrado su primer título como campeón de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, tras una emocionante y vibrante final que tuvo lugar en Doha, donde el equipo luso se impuso a Austria en un partido lleno de dramatismo y tensión.
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La clave del encuentro estuvo en el gol de Anisio Cabral, quien encontró la red en la primera mitad del partido, lo que marcó una diferencia crucial en el Estadio Internacional Khalifa. Con este triunfo, los actuales campeones de Europa Sub-17 no solo aseguraron la victoria en esta competencia, sino que también celebraron un doblete de ensueño en 2025.
A pesar de que Austria disputó su primera final de un Mundial en cualquier categoría, el equipo mostró una determinación destacable al buscar el empate a lo largo del partido. Estuvieron muy cerca de lograrlo en los momentos finales, cuando el delantero Daniel Frauscher impactó el poste, dejando a los aficionados a la expectativa y con el corazón en la mano.
Desde el comienzo del partido, Portugal se mostró visitante dominante, y casi abrió el marcador antes de lo previsto. Duarte Cunha, delantero portugués, lanzó un potente disparo que, sin embargo, se desvió y se perdió de largo. Por su parte, los austriacos hicieron gala de su capacidad para ejecutar rápidos contraataques, una estrategia que les había servido bien durante el Mundial Sub-17. En una de esas oportunidades, Hasan Deshishku logró romper la defensa, pero el arquero Romario Cunha tuvo una espectacular intervención que mantuvo el marcador 0-0.
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El primer gol llegó gracias a una jugada colectiva brillante que culminó con un remate a quemarropa de Cabral. Este gol fue notable, ya que representó su séptimo tanto en el torneo; solo Johannes Moser, quien recibió la Bota de Oro adidas, había logrado anotaciones más destacadas, acumulando un total de ocho goles.
A pesar de irse al vestuario en desventaja, la resiliencia del equipo austriaco fue admirable a lo largo del torneo. Al inicio de la segunda parte, Deshishku se encontró nuevamente con la muralla defensiva que representaba Cunha, quien realizó una parada excepcional tras un tiro libre ejecutado por el delantero. El arquero estaba en su mejor forma, desviando sutilmente un cabezazo peligroso de Ifeanyi Ndukwe por encima del travesaño, preservando así la ventaja de su equipo.
En el minuto 85, Cunha, que ya había hecho varias intervenciones clave, se quedó sin posibilidades cuando un disparo del suplente Frauscher iba rumbo a la portería, pero, para fortuna de Portugal, el impacto se estrelló contra el poste, manteniendo así el 1-0. A pesar de la presión constante ejercida por Austria, Portugal logró resistir las acometidas y finalmente fue capaz de celebrar un título que quedará grabado en su historia futbolística, al consagrarse campeones de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Qatar 2025.
eldeportivo.com.co/FIFA