


Ocho horas después del operativo que culminó con la captura de Nicolás Maduroganador del Premio Nobel de la Paz María Corina Machado Dijo que todo está listo para el inicio de una nueva etapa política en Venezuela y llamó a la ciudadanía a permanecer “vigilantes, activos y organizados” para lograr una transición democrática.
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“Nicolás Maduro se enfrenta hoy a la justicia internacional por los terribles crímenes cometidos contra los venezolanos y contra ciudadanos de muchas otras naciones. Ante su negativa a aceptar un acuerdo negociado, el gobierno estadounidense ha cumplido su promesa de respetar la ley”, afirmó en un mensaje compartido en su red social.
El líder opositor confirmó los resultados de las elecciones del 28 de julio de 2024, reiterando que Edmundo González Urrutia es “el presidente legítimo de Venezuela, quien debe asumir de inmediato su mandato constitucional y ser reconocido como comandante en jefe de las fuerzas armadas nacionales por todos los oficiales y soldados que la integran”.
Maduro escoltado por agentes de la DEA. Foto:Cortesía
Machado también apeló directamente a los venezolanos dentro y fuera del país. Pidió a quienes permanecen en el territorio nacional estar atentos a futuras instrucciones que serán comunicadas a través de “canales oficiales”. al tiempo que instó a la diáspora a activar el apoyo internacional para “la construcción de la nueva Venezuela”.
A este llamado se sumó el exalcalde de Caracas y opositor al exilio en España Antonio Ledezma, quien dijo en un video en Instagram que el país iniciará un proceso de reunificación y reconstrucción, y agregó que lo que buscarán será justicia, no venganza. Además, Ledezma dijo que existe un plan para lo que ha llamado “Tierra de Gracia”, formulado “por cientos de profesionales guiados por María Corina y Edmundo”.
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Mientras tanto, Juan Guaidó, quien anteriormente se proclamó presidente interino, afirmó en X: “Se acabó la impunidad. La justicia importa. La democracia viene”. González, por su parte, indicó que se avecinan momentos de transición. “Pueblo venezolano, son horas cruciales, sepan que estamos listos para la gran operación de reconstrucción de nuestra nación”, escribió en la red social X.
Pero hacer realidad este llamado a la transición enfrenta múltiples desafíos en un país donde la represión y el exilio han diezmado las voces opuestas al chavismo durante años. La oposición venezolana no sólo está explotando el liderazgo de Machado –que se encuentra escondido- o de González –exiliado en España-, sino en una constelación más amplia de actores que incluye líderes regionales, nuevos partidos, pactos electorales y principalmente la sociedad civil.
Henrique Capriles pertenece al espectro de centroderecha moderada. Foto:EFE/MIGUEL GUTIÉRREZ
En ese sentido, y como lo ha experimentado Venezuela durante la última década, si la oposición se divide, también lo hacen las posibilidades de cambio. “Avanzar hacia una mayor estabilidad política en Venezuela requiere de una unidad de la mayor amplitud posible”, explicó Txomin Las Heras, investigador adscrito al Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario.
Esto incluye también a las Fuerzas Armadas, que si bien eran “el principal apoyo del chavismo”, según Las Heras, p.Fueron ellos los encargados de evitar “el peligro de escenarios anarquistas y enfrentamientos armados” ante la incertidumbre que dejó Maduro.
Luisa Lozano, jefa del programa de relaciones internacionales de la Universidad de La Sabana, agrega por su parte que la reconstrucción del país caribeño requerirá garantías de “separación de poderes e independencia del poder judicial”.
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El desafío de la unidad.
Sobre la situación de fragmentación, Ronald Rodríguez, jefe del Observatorio Venezuela de Rosario, dijo que “la oposición venezolana está formada por un grupo diverso de actores de diferentes sectores; no es sólo un bloque de derecha, como muchas veces lo presenta el régimen”.
Y durante años, la oposición ha oscilado entre dos enfoques principales: uno centrado en la participación, las negociaciones y una reconstrucción gradual del Estado; y otro enfrentamiento, que se apoya en la presión interna, las calles y el apoyo internacional.
Este ramo muestra, por ejemplo, el sector que encarna Henrique Capriles, que se ubica en el espectro de la centroderecha moderada. Defiende un Estado pequeño pero activo, enfatiza la necesidad de una mejor educación para combatir el crimen y representa el ala más institucionalista y menos confrontacional de la oposición, en la medida en que coincide con ciertas posiciones del chavismo, como las relacionadas con los programas sociales. Además, nunca apoyó la intervención extranjera.
Leopoldo López. Foto:EFE/Rayner Peña
En el otro extremo se encuentran cifras que han cobrado relevancia gracias a la presión internacional durante la última década. Juan Guaidó simboliza la etapa donde la oposición optó por la creación de un gobierno interino y la construcción de planes de reconstrucción como el plan nacional.
Allí aparece también Leopoldo López, quien enfatiza la urgencia de desmantelar lo que define como un “Estado autoritario” y sustituirlo por instituciones independientes, un poder judicial autónomo, un diseño electoral que garantice la transparencia y quien ha expresado su apoyo a María Corina Machado.
Además de los liderazgos más famosos, la oposición también se articula a través de redes regionales y referentes en la diáspora. Líderes como Juan Pablo Guanipa y Freddy Guevara encarnan una estrategia centrada en la movilización, la condena internacional y la confrontación directa. A esto se suma un sector en el exilio, representado por personas como Antonio Ledezma, cuyo papel es más simbólico y diplomático, orientado a la presión internacional.
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La pregunta que queda ahora, coinciden los analistas, es si el país logrará suficiente unidad para enfrentar los desafíos de una transición.
CAMILO A. CASTILLO – Subeditor Internacional – X: (@camiloandres894)