La etiqueta #FueraHernánTorres ha vuelto a hacer temblar los cimientos de Millonarios después de un nuevo partido que generó más incertidumbres que respuestas concretas. En las redes sociales, las críticas se centran en un punto en común: el equipo parece carecer de una idea clara sobre cómo jugar, les resulta complicado construir juego, y dependen demasiado de circunstancias aisladas. Para muchos de los aficionados, el problema ya no se trata solo de los nombres de los jugadores, sino de la lectura del partido y las decisiones que se toman desde el banquillo.
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Desde que Hernán Torres asumió el cargo el 22 de agosto de 2025, el debate acerca de su capacidad como entrenador no ha cesado. En Millonarios, las exigencias son implacables: se han realizado refuerzos, ha habido tiempo para trabajar y hay una obligación de competir en la parte alta de la tabla. Sin embargo, la sensación que predomina es que el equipo no logra encontrar un plan estable, cambia de ritmo de manera descontrolada y se rompe con facilidad cada vez que intenta avanzar.
La afirmación sobre la gestión de Torres se fundamenta en dos frentes principales. El primero se refiere al acercamiento: los partidos se caracterizan por una falta de agresividad evidente, una posesión del balón que no se traduce en profundidad y unas conexiones ineficaces en el último tercio del campo. El segundo frente trata sobre la gestión en vivo: se están haciendo cambios tardíos, ajustes que no contribuyen a mejorar el rendimiento del equipo, y hay una notable dificultad para reaccionar rápidamente cuando el equipo enfrenta un golpe adverso.
El ruido sobre la situación crece, ya que los hinchas de Millonarios no solo están preocupados por el presente, sino que también piensan en el futuro. El calendario se encuentra apretado, la Liga no tiene pausas y el margen de error se reduce considerablemente cuando el inicio de la temporada no inspira confianza. La afición siente que el club ya le ha dado el tiempo suficiente a Torres para corregir el rumbo y no se han observado mejorías significativas en el juego.
La discusión ahora se encuentra en una fase crucial: decidir si sostener el proceso de Torres. o acortarlo en el tiempo para evitar que la temporada continúe por un camino sin retorno. Por ahora, el mensaje que emana desde las plataformas digitales es claro y directo: Los millonarios necesitan un batido y la paciencia se agota.
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