
Las autoridades departamentales y municipales, junto con los gremios económicos de Nariño, analizan la crisis diplomática que se ha suscitado entre Colombia y Ecuador tras la decisión de este último país de aumentar los aranceles aduaneros a los productos colombianos al 30 por ciento, Expresaron gran preocupación porque la situación en la frontera suele empeorar en febrero.
En reunión celebrada la mañana de este lunes 26 de febrero, las fuerzas vitales de Nariño examinaron la situación socioeconómica y el impacto que puede tener en la región fronteriza con el vecino país tras la implementación de las últimas medidas adoptadas por el Gobierno de Ecuador.
Sindicatos de Nariño preocupados por acciones de Ecuador Foto:oficina del alcalde pasto
Se examinó posibles soluciones de corto plazo para evitar el impacto negativo en la economía de Pasto y el departamento derivado de la situación actual en las relaciones comerciales con Ecuador.
En respuesta a las medidas adoptadas por el Gobierno de Ecuador, el Gobierno de Colombia anunció oficialmente que los 73 productos del vecino país que estarán sujetos a un arancel del 30 por ciento a partir del 1 de febrero de este año incluyen, entre otros, productos pesqueros y agrícolas como pescado, aceite de palma, arroz, productos químicos, plásticos y productos metálicos.
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Para reactivar la comisión vecinal
Alejandra Lozano, presidenta del Consejo Sindical y Empresarial y titular de la sección Camacol Nariño, expresó en el encuentro su preocupación por la difícil situación que atraviesan las relaciones binacionales.
“Esto es preocupante porque vemos que no se han agotado todas las vías diplomáticas, por lo que hacemos un llamado al Gobierno Nacional a dialogar efectivamente, utilizar la diplomacia y reactivar la Comisión de Vecindad Colombia-Ecuatoriano”, dijo el dirigente sindical.
Luego aseguró: “Los más afectados son los empresarios, los colombianos, los nariñenses y por supuesto los ecuatorianos. Llamamos a una reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de ambos países lo antes posible para llegar a un acuerdo común“.
En Colombia se empezó a sentir un aumento de los derechos aduaneros. Foto:Entregado
Ya hay efectos negativos
Por su parte, el alcalde de Pasto, Nicolás Toro, afirmó que luego de los malentendidos que surgieron la semana pasada entre ambos países y que amenazaron las relaciones comerciales entre Colombia y Ecuador, ya hay efectos negativos que los nariñenses ya comienzan a sentir.
“Si la norma no es efectiva, ya estamos recibiendo golpes, el potencial de comercialización entre los dos países comienza a decaer, lo que sin duda nos afecta a todos”, enfatizó inmediatamente.
El funcionario comentó: “A partir del 1 de febrero las afectaciones serán muy fuertes, por eso estamos pidiendo la reactivación de las comisiones vecinales que ya existían anteriormente”, al tiempo que enfatizó que es conveniente llamar al gobierno colombiano a resolver este grave problema binacional por la vía diplomática.
Deja clara la urgencia
Por su parte, el Presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Pasto, Arturo Ortega, precisó que el tema del encuentro fue la necesidad de presentar la evidente urgencia del departamento de Nariño, cuya infraestructura se sustenta en el comercio internacional, con su dinámica esencial que ofrecen las empresas de transporte, agencias aduanales, transporte de carga, almacenes estratégicos y toda la red comercial ubicada en la zona fronteriza.
Hubo protestas en sectores fronterizos por la situación aduanera. Foto:Gobernación de Nariño
“No podemos permitir la extorsión o el terrorismo en un mercado muy sensible que detecta inmediatamente tales circunstancias, frenando y poniendo en peligro las economías de las empresas de ambos países”, señaló el directivo.
Expresó su esperanza de que se activen efectivamente todos los canales diplomáticos para evitar la entrada en vigor el 1 de febrero del decreto del gobierno ecuatoriano que impone mayores aranceles aduaneros a los productos de origen colombiano.
“Si esto sucede, amenazará la economía de la frontera, en particular la economía de Ipiales y la ex provincia de Obando, esperamos que un diálogo que respete la soberanía de ambos países nos permita encontrar soluciones comunes y exigir los acuerdos necesarios para garantizar una sana competitividad en ambas regiones”, explicó luego.
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Siéntate en la frontera
Pero como si no importara la difícil situación binacional en Nariño, la mañana del lunes 26 de enero, las comunidades indígenas de San Juan y Aldea de María decidieron organizar un plantón en el sector de Peña Blanca, que impide el libre paso de la Carretera Panamericana entre las ciudades de Pasto e Ipiales y el sur de Nariño.
Los indígenas anunciaron que se trataba de una protesta ante las dificultades de tránsito relacionadas con la construcción de una doble calzada en este importante corredor vial.
Según el Gobernador de la Reserva de San Juan, Mauricio Quenguán, la falta de conexión directa entre la antigua Carretera Panamericana y la nueva vía hacia Ipiales ha provocado que casi el 80 por ciento del tránsito vehicular, incluyendo transporte pesado y de pasajeros, siga circulando por la antigua vía y por el centro de la ciudad del municipio de El Contadero, generando constantes congestiones y situaciones de alto riesgo para la comunidad.
Comunidades indígenas cultivan una plantación a lo largo de la Carretera Panamericana. Foto:Gobernación de Nariño
Señaló que a pesar de la comunicación y el diálogo con el gobierno de Nariño, la Agencia Nacional de Infraestructura, la ANI y la concesión Unión del Sur, aún no se ha logrado una solución estructural al problema.
Como resultado del plantón realizado por comunidades de la zona, se consideró que solo permitirían el paso de vehículos ocasionalmente cada 30 minutos.
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Preocupaciones por las emergencias en los HUV. Foto: