Liborio Guzmán, un campesino de 45 años residente en el municipio de Villa Colombia, tenía miedo de salir a votar en la zona rural del municipio de Jamundí.
Si bien en las primeras horas de la mañana de este domingo 8 de marzo, la alcaldesa Paola Castillo entregó un mensaje de calma para que la población -127.267 ciudadanos habilitados para votar- pudiera acudir a 381 mesas en 38 colegios electorales, En esta región, el campesino se mostró reacio a dejar los derrames en el territorio, cuyo centro urbano está a sólo 15 minutos del sur de Cali.
Elecciones en el norte del Cauca. Foto:Juan Pablo Rueda/EL TIEMPO
Dudó por los nubarrones que trajeron fuertes lluvias cuando abrieron las urnas a las 8 de la mañana en 18 sitios de la zona rural jamundeña, pero también por los disidentes de las FARC del frente “Jaime Martínez”, que tienen fuerte presencia, cobrando peajes en algunas rutas y presionando a la comunidad para que construya una carretera cerca del barrio San Antonio.
Aunque Liborio sabía que había tropas del Ejército en la parte baja de otra ciudad, El de Ampudia, que limita con Villa Colombia, tuvo miedo y no fue el único. Otros vecinos de este y otros poblados también parecieron asustados y, como siempre, guardaron silencio como alternativa que tenían ante el grupo armado que allí se encontraba acechando desde las montañas.
Decisión
Finalmente, esa mañana de domingo, Liborio observó la llegada de miembros de la Cancillería, pero especialmente de los guardias locales de uno de los resguardos.
Elecciones en Jamundí. Foto:alcaldía de jamundí
Esto les dio a algunos vecinos de Villa Colombia, a 40 minutos del casco urbano de Jamundí, un respiro y tranquilidad para salir a ejercer uno de sus derechos, el voto. “Aquí no se puede hablar mucho, se trata de callar y a veces aceptar la situación”, fueron breves palabras que le dijo Liborio a EL TIEMPO, al igual que otro dirigente que no dio su nombre porque los mismos disidentes lo amenazan de muerte.
Sin embargo, la jornada siguió transcurriendo y faltando 20 minutos para las 12 del mediodía, la secretaria de Gobierno de Jamundí, Carolina Obando, aprobó el nivel de confianza y volvió a llamar a los vecinos a acudir con tranquilidad a los colegios electorales.
“A las 8:00 horas se abrieron los 38 colegios electorales. Por ahora estamos tranquilos y no hay novedades. Os animamos a salir a votar”, dijo el funcionario. “En las zonas rurales, todos los jurados que votaron llegaron sin problemas”. Aseguró que los empleados del Registro Civil llegaron sin problemas a las regiones alta, media y baja. “Dijeron que había paz”, añadió.
Elecciones en Jamundí. Foto:alcaldía de jamundí
En la ciudad de Robles, donde el 9 de octubre de 2025 otro de unas tres decenas de ataques ocurridos durante el año en Jamundí y sus zonas rurales dejó 11 muertos y 18 viviendas dañadas desde que el disidente “Jaime Martínez” disparó un cilindro bomba contra una subcomisaría de la policía de la ciudad, también acudieron a votar.
Pero algunos lo hicieron de manera tan aterradora como el niño Liborio. Otros, sin embargo, señalaron que la votación era necesaria, aunque algunos argumentaron que los disidentes siempre prestaron atención a quién se marcharía y quién no.
Así transcurrieron las horas, mientras en Corinto, en la vecina zona norte del Cauca, donde más de 10.000 personas pudieron votar por uno de los candidatos al Congreso, la ciudadanía salió en masa.
Elecciones en Jamundí, Valle. Foto:Elecciones en Jamundí, Valle.
El principal punto de votación fue la institución educativa Instituto Comercial del Cauca (Incodelca). Decenas de policías resguardaron la calle 6 y carrera 8 en el distrito El Fríjol de la región para permitirles el ingreso al local. Las mesas rodeaban la cancha de baloncesto.
Allí también el cielo estaba nublado, como en Miranda y el municipio de Buenos Aires, que en diciembre pasado fue ferozmente atacado por disidentes que dejaron destruidos no sólo la alcaldía, la policía, el archivo municipal y el Banco Agrario, sino también las casas cuyas fachadas y muros aún muestran las grietas dejadas por los cilindros bomba que provocaron el incendio.
Elecciones en el norte del Cauca. Foto:Juan Pablo Rueda/EL TIEMPO
“La empresa de más de 880.000 personas en el Cauca”
Al informe sobre la calma en Jamundí también se sumó el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, departamento donde más de 880.000 personas pudieron votar en más de 800 mesas electorales repartidas en 42 municipios, así como el alcalde de Cali, Alejandro Eder, y otros de municipios del vecino departamento de Valle.
“Las autoridades civiles, militares y policiales han brindado un apoyo continuo para garantizar la seguridad de los ciudadanos y las condiciones adecuadas para el ejercicio de su derecho al voto”, dijo el Presidente Cauca, destacando las estrategias de “Voto Seguro” utilizadas por la fuerza pública y el “Salón Electoral” impulsado por la Procuraduría General de la República y apoyado por EL TIEMPO.
Elecciones en el norte del Cauca. Foto:Juan Pablo Rueda/EL TIEMPO
Fue una victoria un día después de los ataques con drones y la persecución en el norte del Cauca, en municipios como Santander de Quilichao. Según la misma comunidad, las explosiones provocadas por los artefactos se escucharon durante toda la noche del 7 de marzo, pero afortunadamente no causaron víctimas mortales ni heridos lamentables.
Sin embargo, según los informes de la Tercera Brigada, estos no fueron los únicos hechos previos a las elecciones. El ejército, junto con la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) y la Armada Nacional, frustraron seis acciones terroristas llevadas a cabo por la disidencia “Iván Mordisco” en el Cauca, pero también en el valle y Nariño.
Elecciones en el norte del Cauca. Foto:Juan Pablo Rueda/EL TIEMPO
El informe indicó que la primera acción se registró en la localidad de Ampudia en el municipio de Jamundí. Allí, soldados de la Tercera Brigada repelieron un ataque utilizando armas de fuego y lanzamiento de explosivos mediante drones, evitando daños a la población civil y a la Fuerza Pública.
Durante el segundo incidente en la ruta nacional que conecta Cali con Buenaventura, soldados del Grupo de Caballería Ligera No. 8, en colaboración con la Policía Nacional, localizaron dos cilindros llenos de explosivos.
Estos elementos fueron destruidos de manera controlada por personal especializado, impidiendo su uso contra la infraestructura vial y de comunicación.
La tercera cirugía se realizó el la vereda La Caraqueña del municipio de Miranda en el municipio del Cauca, donde soldados de la Brigada 29 se involucraron en feroces enfrentamientos con integrantes de la estructura “Dagoberto Ramos” quienes intentaron alterar el mecanismo de seguridad establecido para los comicios electorales.
Durante el cuarto operativo, realizado en la vereda La Azucena del municipio de El Tambo en Cauca, soldados de la Vigésima Novena Brigada sostuvieron intensos combates con integrantes de la estructura “Carlos Patiño” de las mismas disidencias.
“Incapaces de detener el avance militar, los delincuentes recurrieron al uso de drones cargados con explosivos para vulnerar la integridad de las unidades. Sin embargo, la respuesta rápida y coordinada de nuestros soldados neutralizó la amenaza, evitando que estos artefactos afectaran a la Fuerza Pública o perturbaran el operativo”, se lee en el informe oficial.
Posteriormente, en la vereda San Francisco, de la comuna de Santander de Quilichao, en el norte del Cauca, soldados de la misma brigada se enfrentaron con integrantes de la estructura “Jaime Martínez”. Sus intenciones de influir en el curso de las hostilidades y en la estabilidad de la región durante el período preelectoral se vieron frustradas.
Finalmente, en la vereda Guabal, del municipio de Santa Bárbara de Iscuandé, Nariño, soldados de la Fuerza de Despliegue Rápido N°2 combatieron con integrantes de la estructura y enfrentaron a integrantes de la estructura “30 Jonnier Toro Arenas”, neutralizando sus acciones y permitiendo la continuidad de las hostilidades en la zona.
En la tarde del día de las elecciones, la misma Tercera Brigada alertó al ejército sobre persecución en la ciudad de Tenerife en la comuna de El Cerrito en el Valle del Cauca, mientras militares realizaban controles para asegurar la jornada. Estos hechos no dejaron heridos.
Autoridades departamentales del Valle. Foto:Gobernación del Valle del Cauca
Mientras tanto, la comandante de la Policía del Valle, general de brigada Sandra Liliana Rodríguez, anunció que las elecciones departamentales se realizaron bajo el control de las autoridades. Se presentaron 31 acusaciones contra personas dedicadas a la propaganda política, y en Restrepo, comuna ubicada entre el centro y el norte del Valle del Cauca, una persona fue detenida por presunta suplantación de identidad y alteración del orden público.
También se pronunciaron el alcalde de Jamundí y el gobernador del Cauca, quienes admitieron que la jornada fue positiva.
Guzmán destacó que esto fue un triunfo en el Cauca porque los municipios del norte, centro y sur, con más de 500.000 electores habilitados, enfrentaban un alto riesgo por parte de los grupos armados.
Para Liborio Guzmán, un campesino de Jamundí, el voto le dio la sensación de que vivía en democracia, pero cuando regresó a su casa en Villa Colombia repitió que allí todavía vivía con miedo y silencio.
KAROLINA BOHÓRQUEZ RAMÍREZ
Corresponsal de EL TIEMPO
California
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Secretario Nacional Hernán Penagos. Foto: