

Las alarmas de seguridad volvieron a saltar en Barranquilla la madrugada del jueves. Se registró un ataque armado ocurrido en el estacionamiento de un billar ubicado en el norte de la ciudad Dos personas heridas por presuntas vinculaciones con estructuras criminales.
Los heridos incluyen: Julio Ruiz Polanía, hermano de la pareja sentimental de Jorge Eliécer Díaz Collazos, conocido como “Castor”y Luis Bernal Castro, apodado “Berna”, identificado por las autoridades como una persona cercana al círculo de confianza del líder de la organización criminal “los Costeños”.
El hecho es que incluso es cuestion de investigar Esto sucede en un contexto sensible para la ciudad, donde las autoridades monitorean constantemente la posible reconfiguración de estructuras criminales y represalias entre grupos ilegales.
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Víctimas y sus presuntas conexiones
Según información preliminar, el ataque habría sido directo y perpetrado por hombres armados que irrumpieron en el local, generando pánico entre los habitantes de la zona.
Las víctimas fueron trasladadas a centros de salud donde recibieron asistencia médica. Aún no se ha proporcionado ningún informe oficial sobre su estado de salud, aunque se ha confirmado que ambos sobrevivieron al ataque.
La importancia de este caso radica en los nombres involucrados. Uno pertenece a un entorno familiar apodado “Castor”, el segundo fue considerado un elemento clave de la estructura costeña, lo que fortalece la hipótesis de un posible acuerdo o transferencia de información entre organizaciones.
Carta desde prisión: “Castor” establece su postura
Dinelis Ruiz, esposa de Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor; y apodado Beaver. Foto:Zona Cero / Fiscalía
Horas después de enterarse del ataque, seudónimo “Castor”, recluido en el penal de Cómbita (Boyacá), envió una carta dirigido a diversas autoridades locales y judiciales, en el que expuso su posición sobre los últimos acontecimientos. El jefe del crimen lo asegura en el documento no responderá a provocaciones ni reanudará acciones violentas, a pesar de lo que describe como intentos de terceros de persuadirlo a regresar a la confrontación armada.
“Quiero dejar esto absolutamente claro mi compromiso inquebrantable con la paz, la legalidad y mi proceso de cambio personal y espiritual”, subraya en el mensaje, que afirma haber escrito de su puño y letra.
En la misma carta, Díaz Collazos llama claramente a las autoridades a tomar medidas contra quienes, en su opinión, están intentando desencadenar nuevos episodios de violencia en Barranquilla. El mensaje fue enviado al Jefe de la Policía Metropolitana, a la Procuraduría General de la República, al alcalde de la ciudad y al Gobernador del Atlántico.
“Aunque actores externos intentan persuadirme para que tome las armas, declaro firmemente que no cederé a ninguna provocación”, asegura. Además, menciona a presuntos actores que – Según su versión, estarían detrás de movimientos destinados a cambiar el orden público, entre ellos: indicando que estas personas buscan desestabilizar la ciudad y provocar reacciones violentas.
Antecedentes: disputas y control territorial
El hecho ocurrió en la carrera 43 y calle 82, pero a varios kilómetros de distancia. Foto:Redes sociales
El ataque y la posterior respuesta del apodado “Castor” han vuelto a colocar en el centro del debate la situación de seguridad en Barranquilla, particularmente en lo que respecta a las actividades de las bandas criminales y sus disputas por el control territorial. Los Costeños, el centro al que están vinculados los heridos, ha sido objeto de múltiples investigaciones por autoridades que la acusan de estar involucrada en actividades como extorsión, asesinatos selectivos y tráfico de drogas.
En este contexto, cualquier ataque a personas cercanas a sus redes genera preocupación sobre posibles represalias o escalada de violencia. Hasta ahora Autoridades no emitieron un comunicado detallado sobre celulares ataque o confirmar cualquier arresto en relación con el incidente.
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Sin embargo, fuentes cercanas a la investigación señalaron a EL TIEMPO Están mirando cámaras de seguridad, tomando declaraciones. y analizar posibles rutas de evacuación de los responsables.
El caso también se evalúa frente a la hipótesis de que El ataque puede estar relacionado con tensiones internas o disputas entre grupos ilegales. operando en la ciudad y su área metropolitana.
Un momento clave para la seguridad en la ciudad
Miembros de la Policía de Gauli y del Ejército Nacional organizan viajes de casa en casa. Foto:Ayuntamiento
La mención del apodo “Castor” introduce un elemento adicional al análisis del caso: intención declarada de no ejercer la violencia, en medio de un escenario donde diferentes actores pueden intentar reconfigurar el mapa del crimen.
Sin embargo, los expertos advierten Este tipo de declaraciones deben leerse con cautela, porque las dinámicas del crimen organizado suelen ser complejas y no siempre corresponden a declaraciones individuales.
Por ahora Barranquilla se mantiene en alerta mientras autoridades avanzan en el esclarecimiento de los hechos y prevenir nuevos episodios que atenten contra la seguridad pública.