11/03/2026. La crisis económica entre Caracas y Washington está avanzando a un ritmo que era increíble hace apenas unas semanas. Tras la reforma contrarreloj Ley de Hidrocarburosque abrió la explotación del petróleo al capital privado, la Asamblea Nacional -de mayoría chavista- aprobó el 9 de marzo, en primer debate, el Proyecto de Ley de Minería Orgánica. El texto, presentado con urgencia por el ejecutivo e impulsado por presidenta interina Delcy Rodríguezrepresenta la primera reforma significativa de la legislación minera de Venezuela en más de dos décadas y abre el rico subsuelo del país (oro, diamantes, coltán, tierras raras) a la inversión extranjera y al capital privado estadounidense.
El trámite parlamentario llegó sólo cinco días después El Secretario del Interior de los Estados Unidos, Doug Burgum, aterrizará en Caracas el 4 de marzo acompañado de representantes de más de veinte empresas mineras, entre ellas Peabody Energy, Lundin Mining, TechMet y Caterpillar, grandes empresas multinacionales del sector. Tras reunirse con Rodríguez en el Palacio de Miraflores, Burgum no escatimó en elogios. “Quiero agradecer al presidente Trump por su valentía y su liderazgo. Sus acciones han creado oportunidades para cambiar el rumbo de Venezuela, y Venezuela, bajo el liderazgo de Delcy Rodríguez y su hermano, Jorge Rodríguez, se ha movido a la velocidad de Trump”, dijo el secretario, quien calificó su visita de “fantástica” y enfatizó que hay “oportunidades de cooperación”.
Burgum no fue la primera visita de alto nivel del gabinete de Trump a la nueva Caracas. Desde el ataque y secuestro de Nicolás Maduro en una operación militar el 3 de enero, que marcó el comienzo de la presidencia de Delcy Rodríguez y dio inicio a una fase sin precedentes de tutela económica estadounidense sobre Venezuela, Washington ha enviado a varios de sus altos funcionarios a la capital venezolana: Ministro de Energía Chris Wrightcuya visita propició la apertura del sector petrolero venezolano; el jefe del Comando Sur, general Francis Donovan; y El director de la CIA, John Ratcliffe.
Burgum, un empresario tecnológico convertido en político y jefe de recursos naturales de la administración Trump, llegó a suelo venezolano con la clara intención de abrir la minería venezolana a la inversión extranjera.
Nueva ley para el sector estratégico
El borrador de la nueva Ley Orgánica de Minas, al que tuvieron acceso agencias como Reuters y EFE, consta de 19 capítulos y 126 artículos. Deroga la Ley de Minería de 1999, amplía el plazo de las concesiones de 20 a 30 años, permite a empresas nacionales y extranjeras explotar directamente los yacimientos y establece que las disputas contractuales se resolverán mediante arbitraje internacional, una garantía para atraer capital extranjero.
El interés de Washington no es caprichoso. Venezuela tiene uno de los subsuelos más diversos y menos explotados de América Latina. Arco Minero del OrinocoDeclarada zona estratégica de desarrollo por Maduro en 2016, abarca más de 111.000 kilómetros cuadrados en el estado Bolívar –el 12% del territorio nacional– y concentra yacimientos de oro, coltán, bauxita, hierro y diamantes. Materias primas claves y estratégicas para el desarrollo tecnológico. El niobio y el tantalio se extraen del coltán, Entradas básicas para electrónica de defensa. y baterías de nueva generación; La bauxita alimenta la cadena mundial del aluminio, que Washington considera estratégica para reducir su dependencia de China.
hasta ahora, sector minero venezolano operado de acuerdo con la ley de minas por el decreto de Hugo Chávez en 1999que reservaba la exploración y explotación de los principales yacimientos al Estado y limitaba gravemente la participación privada. A ese límite legal También se agregaron sanciones estadounidenses.lo que convirtió al oro venezolano en un activo prácticamente no negociable en los mercados occidentales.
Sin embargo, las draconianas sanciones al oro de Estados Unidos comenzaron a desmoronarse el 6 de marzo de este año, cuando El Departamento del Tesoro emitió una Licencia General que autoriza a empresas estadounidenses a comprar, transportar, importar y revender oro de origen venezolano, incluso en operaciones que involucren directamente al gobierno de Caracas o a la estatal Minerven. La licencia impone condiciones estrictas (rastreabilidad, informes periódicos, exclusión de actores vinculados a China, Rusia, Irán o Cuba), pero envía una señal política inequívoca. El mismo día 6, según confirmó el propio Burgum en declaraciones televisadas, llegó a Estados Unidos el primer cargamento de oro venezolano; 100 millones de dólares en metales preciosos cruzaron el Atlántico apenas dos días antes de que la Asamblea Nacional comenzara a debatir el proyecto de ley.
Lo que sigue es más complejo. La explotación de minerales requiere grandes inversiones y estudios geológicos exhaustivos que pueden llevar años. El sur del país, donde se concentra el Arco Minero, tiene décadas de minería ilegalpresencia de grupos armados y devastación ambiental documentada. Queda por ver si la nueva legislación borrará a estos actores del mapa y garantizará la llegada de tantas inversiones extranjeras prometidas.