Él El gobierno de Gustavo Petro cambió el viaje oficial a Chinaque inicialmente estaba previsto para las primeras semanas de diciembre y ahora tendrá lugar a principios de 2026. Esto sucede en medio del conflicto por el viaje de los presidentes de otras comisiones parlamentarias a Taiwán.
El Ministerio de Relaciones Exteriores indicó que el viaje al país asiático se realizaría en el primer trimestre del próximo año. La idea es que el presidente Petro y la canciller Rosa Villavicencio viajen juntos.
Xi Jinping, presidente de China durante su visita a Hong Kong Imagen:Justin Chin/Bloomberg
Esta semana, una visita oficial a Taipei, capital de Taiwán, de los presidentes de los otros comités (relaciones exteriores) del Senado y de la Cámara, Mauricio Giraldo y Mauricio Londoñocondujo a un importante desacuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.
Según Giraldo, el objetivo era promover “la creación o restauración de una oficina comercial que ya existía y que fortalecería las oportunidades de comercio, cooperación y desarrollo de Colombia”.
Los parlamentarios asistieron a una cena con el Ministro de Asuntos Exteriores de Taiwán. Imagen:red social
Sin embargo, el Ministerio de Asuntos Exteriores interpretó este gesto como una violación del principio de “una sola China” y por ello rechazó la apertura de una oficina en Taiwán.
“Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores aclaramos la información que ha circulado tras las declaraciones de dos parlamentarios colombianos durante una visita a Taipei, donde mencionaron la supuesta apertura de una oficina colombiana en la isla de Taiwán”, dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.
El Departamento de Estado reiteró que “hay una sola China en el mundo, que Taiwán es una parte inalienable de su territorio, y que el gobierno de la República Popular China, con capital en Beijing, es el único gobierno legítimo”.
La canciller Rosa Villavicencio y el presidente Gustavo Petro. Imagen:Canciller
La cuestión es particularmente delicada debido a las crecientes tensiones entre China y Taiwán. Desde hace varios años, el gigante asiático reitera que no renunciará al uso de la fuerza para recuperar el control total de la isla, en una disputa que se ha convertido en uno de los ámbitos más sensibles de la política mundial. De hecho, los países que reconocen la independencia de Taiwán no tienen vínculos con Beijing.
Ante esta reacción, los parlamentarios explicaron lo sucedido en Taipei. Según Mauricio Giraldo, la Cancillería ha respondido a un comunicado que nunca hizo.
“Es sorprendente que el Departamento de Estado reaccione tan rápidamente cuando se trata de aclarar cuestiones que involucran a China, pero mantenga un silencio prolongado sobre las crisis diplomáticas subyacentes con otros aliados estratégicos como Estados Unidos. La diplomacia no puede manejarse sobre la base de la conveniencia ideológica”, añadió.